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martes, 20 de noviembre de 2012

W.A.S.P.-RAZZMATAZZ 2-BCN-13-NOV-2012


Hablar de W.A.S.P., es hablar del proyecto y la criatura  del Sr. Blackie Lawless, un personaje que a día de hoy, es considerado como toda una institución dentro del mundo de Heavy Metal. Un hombre que consiguió escandalizar y llamar la atención de la puritana sociedad americana de mediados de los ochenta, con unas letras "sucias" y subversivas que fueron capaces de hacer que organizaciones de corte conservador como el P.M.R.C., eligieran a la banda angelina para ser el blanco de su cruzada moralista.

Sobreviviendo a unos inicios llenos de excesos, múltiples cambios de formación a lo largo de los años, escándalos y salidas de tono, la formación capitaneada por el gigantón Lawless, celebra en este año 2012 su trigésimo aniversario, y para celebrarlo como es debido, han organizado una gira conmemorativa en la que se recogen los mejores momentos  y los temas más representativos de la trayectoria de la banda.


Aunque los últimos lanzamientos de la banda no han gozado de los favores de un público, que siempre ha sentido especial devoción hacia los inicios de la banda, lo cierto, es que el reclamo de la gira conmemorativa del 30 aniversario de la formación americana, ha servido para que algunos de sus fans, que no habían acudido a sus últimos conciertos, se hayan animado a asistir a la presentación  de esta noche, convencidos de que la banda, iba a descargar una buena ración  de su material más clásico, lo que ha propiciado que la  sala mediana de Razzmatazz colgara el cartel de "Sold-Out".

A pesar de que una decisión, que partió desde la propia banda, nos impidió, por los dichosos e inoportunos "Problemas técnicos" disfrutar de la actuación de los locales  Aggression, hay que destacar que desde poco antes de las 8 de la tarde, la sala ya presentaba un ambiente muy animado, lo que hacía presagiar, el lleno absoluto que se iba a producir durante la actuación de los americanos. Lo primero que nos encontramos al cruzar la puerta de acceso al local, fue un  escenario en el que destacaban tres telones con una enorme calavera blanca con el nombre del grupo, así como la efeméride que se conmemoraba, y una sala que ya prácticamente estaba abarrotada, esperando la salida de los héroes de la noche.

Cuando pasaban 15 minutos sobre las nueve de la noche, las luces de la sala se apagaron, para dejar paso a la intro que precedería a la actuación del cuarteto americano, y fue en este preciso momento, cuando empezaron las sorpresas. Si por norma general la mayoría de las formaciones utilizan, algún tema de otro artista como introducción de sus actuaciones, W.A.S.P., demuestran que están hechos de una pasta especial, y son capaces de usar como introducción un interesante y curioso "remix" en el cual se recorre la trayectoria musical de la banda dejándonos oír fragmentos de los temas más destacados de la carrera de los americanos, provocando el delirio de un público deseoso de que arranque el show. Con la sala expectante, el concierto arranca de la mano de dos de los temas que integraban su primer trabajo discográfico, "On Your Kness", en el que el público se deja  sentir coreando el estribillo, mientras Blackie, nos sorprende a todos con su potencia vocal, demostrando que su voz se encuentra en un muy buen estado forma, tras la aclamación de un público rendido ante el despliegue del cuarteto arranca "The Torture Never Stops", otra joya  de su álbum debut, que transforma la sala en una auténtica fiesta, mientras Blackie cede el protagonismo a su compañero, el guitarrista Doug Blair, que ocupa el centro del escenario durante el solo de guitarra.

Pese al tiempo transcurrido, el vocalista sigue manteniendo intacto su carisma y curiosamente su voz suena bastante más clara y potente que en anteriores visitas, si bien es cierto, que en algunos momentos de la actuación, especialmente durante la ejecución de los temas más exigentes, tiene que ser ayudado por su fiel escudero el bajista Mike Duda, que lleva acompañando al "jefe" desde el año 1996. "The Real Me", el cover de los británicos Who, incluido en su disco "The Headless Children", es la escogida, para que los telones con el logo de la banda desaparezcan, descubriendo  tres pantallas en las que se irán proyectando los video-clips de los temas que van sonando, formando un curioso contraste, ya que sobre el escenario podemos ver el pasado de la banda, representado por músicos como el siempre añorado Chris Holmes o Johnny Rod , y el presente con músicos como el batería  Mike Dupke, o el guitarrista Doug Blair.

Con una tripleta de arranque mortal e incendiaria, que bien podrían haber sido los bises, en la que la gente se vio plenamente sumergida en el concierto de los americanos, el primer punto álgido de la noche, en el que se llegó a registrar un ambiente ensordecedor en la sala, vino de la mano de un apoteósico "L.O.V.E. Machine", en el que nuevamente el público fue protagonista, interpretando el estribillo de la canción, ante la mirada de un Blackie complacido, que controlaba impasible desde el escenario el tempo del show. Llegaba el momento de que Blackie, tras la aclamación del público se dirigiera a la sala para explicarnos la estructura del show de esta noche y darnos las gracias por venir, para posteriormente volver a poner la sala patas arriba con un nuevo clásico, el siempre efectivo y contagiosos "Wild Child", perteneciente a su segundo trabajo "The Last Command", en el que pudimos ver como Lawless se observaba  en las pantallas recreando los gestos que hiciera en el video clip filmado hace la friolera de 27 años.

Siempre que se intenta realizar una mirada retrospectiva al pasado de una banda con una trayectoria tan longeva como la de W.A.S.P., es inevitable que debido a las limitaciones de tiempo, algunas de las canciones que tienen un significado especial para algunos de sus fans tengan que quedarse fuera del repertorio, es por ello que los americanos siempre han optado por la ejecución de algunos medleys, en los que recopilan algunos fragmentos  de sus temas, el primero de los dos que cayeron esta noche fue el integrado por la primeriza "Sleeping (In The Fire)", que personalmente me supo a muy poco, ya que para mí, es uno de los mejores cortes de su álbum debut, y "Forever Free".  Interactuando con las pantallas de video en las que se proyectaba un discurso de Martin Luther KIng, llegaba el turno de la emotiva  "The Headless Children", que dejaría paso a una incendiaria "I Wanna Be somebody", que hizo que la sala se viniera literalmente abajo con toda la audiencia gritando hasta desgallitarse el estribillo del tema, dando por cerrada la primera parte del show.

Si durante la primera parte de su actuación, el cuarteto nos había regalado sus piezas más directas y netamente metálicas, haciendo especial hincapié en sus primeros dos trabajos, esta segunda parte del show se basaría, única y exclusivamente en el material que contenía el disco conceptual "The Crimson Idol", un disco con tintes autobiográficos, en el que el líder de la banda estuvo trabajando durante tres años y que finalmente vio la luz en 1992, provocando un cambio estilístico dentro del sonido de la banda, mostrándonos a un Blackie Lawless, que como compositor y músico estaba en su mejor momento. Si el tramo inicial del concierto había sido idóneo para saltar y corear los temas, está segunda parte, era más para observar, degustar y dejarse arrastrar por la historia de Jonathan Steel. Además de un amplio repaso al citado disco, en el que tuvieron cabida fragmentos de temas como "The Invisible Boy", "I Am One", la intimista "The Idol" o la rotunda "The Great Misconceptions Of Me", para acompañar la música se proyectó en las pantallas imágenes de la película "Crimson Idol", que se grabó para acompañar a la salida del álbum.

Un original solo de batería, en el que Mike Dupke, interactuó con las imágenes de coches a toda velocidad, sirvió para dar comienzo a la tercera parte del show con un acelerado y rotundo "Chainsaw Charlie (Murders In The New Morgue)", un auténtico trallazo que volvió a ponernos las pilas para encarar la recta final del show de la mano de la novedosa "Heaven´s Hung In Black", el tema más reciente que sonó durante toda la noche y que se vio acompañado por  imágenes de los diferentes conflictos bélicos en los que  han estado envueltos los americanos en los últimos tiempos. Para poner el broche definitivo a su actuación, Blackie y sus chicos  optaron por el festivo y divertido "Blind In Texas", una apuesta segura, que nos puso a cantar a todos, dejando a los asistentes con una sonrisa dibujada en los labios y la sensación generalizada de haber presenciado un grandísimo concierto.

Está claro, que todos sabemos las preferencias de los fans de W.A.S.P., pero creo que una gira en la que se celebra el trigésimo  aniversario de la banda, tendría que dar cabida a temas de álbumes como el industrial "Kill, Fuck, Die", "Helldorado" o "Dying For the World", ya que aunque quizás no estén entre los discos más destacados de la formación, si hay temas muy aprovechables para el directo, y más si hablamos de una gira de conmemoración en la que se pretende hacer un viaje retrospectivo dentro de  la historia de la banda. 



ALFONSO DIAZ

FOTOS:CARLOS OLIVER


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