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martes, 10 de noviembre de 2015

CHILDREN OF BODOM+SYLOSIS-RAZZMATAZZ 2-BCN-1-NOV-2015



Fieles a su cita con la parroquia metálica catalana las huestes capitaneadas por el incombustible y carismático  Alexi Laiho regresaban al enclave habitual de sus últimas visitas en la Ciudad Condal, la sala mediana del Razzmatazz, para presentar las composiciones de su última referencia discográfica “I Worship Music”, editada a principios de este mismo mes de octubre. La principal novedad con respecto a su anterior visita, de hace un par de años, era la presencia del guitarrista Antti Wirman, sustituyendo a Roope Latvala. Además, en esta ocasión, los chicos de Espoo contarían con unos invitados de excepción los británicos Sylosis, quienes nos brindarían la oportunidad de degustar algunos de los mejores momentos de su cuarta obra “Dormant Heart”, que veía la luz a principios de  año.

Pese a las habituales colas aguardando la apertura de puertas del recinto, lo cierto es que en esta ocasión la sala quedó lejos de alcanzar su máxima capacidad, viéndose mermado su aforo hasta unas tres cuartas partes. A diferencia de lo que sucediera con las estrellas de la noche, Sylosis no se ha prodigado en exceso en nuestros escenarios. De hecho creo recordar que la de esta noche era la segunda aparición de los de Reading en tierras catalanas. Sin duda este fue uno de los alicientes para que a la hora prevista para el inicio de su descarga la sala presentara ya una media entrada.

Aunque los cambios de formación han sido una constante en la trayectoria de los británicos, desde que el guitarrista Josh Middleton decidiera hacerse cargo del aspecto vocal en “Edge Of The Earth” la banda ha ganado en personalidad y pegada, perfilando una propuesta más afilada y agresiva, en la que los fraseos thrasheros han ido ganando espacio a los tempos más densos y machacones.  Contando con el soporte incondcional de la audiencia la descarga del combo británico arrancaba con una primera alusión a su más reciente entrega, espetándonos de forma abrupta los devastadores riffs de “Dormant Heart”, que se convertía en el preámbulo perfecto para una descarga protagonizada por la voracidad y la contundencia. Y es que a lo largo de su presentación fueron constantes las demandas de Middleton para organizar  “circle-pits”, como sucedería a lo largo de “Teras”.

Pese a disponer de un modesto juego de luces, -durante su descarga fue prácticamente imposible diferenciar el rostro de los miembros de la banda-, lo cierto es que Sylosis disfrutaron de un sonido bastante aceptable, consiguiendo que piezas como “Fear The World”, sonaran hirientes e intensas, lo que propició que no tuvieran problemas para conectar con una audiencia que se mostraba cada vez más animada y entusiasta. Tras ofrecernos en el arranque una buena muestra de su propuesta, haciendo convivir presente y pasado, llegaba el momento de centrarse en las composiciones de “Dormant Heart”, presentándonos los camaleónicos desarrollos contenidos en piezas como  “Leech”.

Tampoco faltarían las angustiosas ambientaciones contenidas en “Mercy”, con un Middleton muy solvente a la hora de combinar pasajes limpios y su habitual registro rasgado, mientras las primeras filas levantaban los puños para acompañar los rotundos golpes del batería Ali Richardson. Pero como  comentaba anteriormente, la formación con el paso de los años ha ido definiendo su estilo, y una buena muestra fue la rotundidad thrashera que desplegaron en “Servitude”, que a la postre sería la elegida para cerrar el segmento dedicado a su última placa. El momento álgido de su descarga llegaría con “Stained Humanity”, para el que Middleton organizaría un seguido “wall of death”.

Con el personal bastante animado era el momento propicio para concentrarse en las composiciones de su segundo trabajo “Edge Of The Earth”, del que nos ofrecieron la dupla formada por la  devastadora “Altered States Of Consciousness” y “Empyreal”, que con sus intricados dibujos guitarrísticos pondría el colofón definitivo  a cuarenta y cinco minutos de show. Un sonido apabullante junto a una propuesta repleta de contundencia y diferentes guiños a otros estilos fueron los principales atractivos de la presentación de unos Sylosis que convencieron a gran parte de los presentes.

Si la sobriedad escénica había marcado la descarga de los encargados de abrir la velada, antes del desembarco de Children Of Bodom el escenario fue decorado con diferentes elementos que hacían alusión a la portada de su último trabajo “I Worship Chaos”,  junto a unos barriles repartidos a lo largo de todo el escenario. Además, a diferencia de lo que suele ser habitual, la batería de Jaska Raatikainen se alzaba en un lateral del escenario mientras que en el otro extremo  se situaba el set del teclista Janne Wirman. Con absoluta puntualidad, a las 21 horas, las luces del local se apagaban mientras el rugido de la audiencia acompañaba la entrada de los músicos en escena para inaugurar la velada con un rotundo  “I Hurt”, que nos dejaba a una banda un tanto estática, pero liderada por un hiperactivo Alexi, que necesitó tan solo unos segundos para adoptar su clásica pose a la hora de atacar su instrumento.

Tras una impactante primera toma de contacto, con una de las piezas más directas y letales de su último trabajo llegaba el momento de zarandear a una audiencia deseosa de dejarse arrastrar por la velocidad y la  locura, y que mejor elección que un coreadísimo “Are You Dead Yet?”, que servía como perfecta sintonía para los primeros moshpits de la noche. Aunque el sonido fue un tanto embarullado durante los primeros compases del show, lo cierto es que un efectivo juego de luces y la entrega de sus incondicionales fueron suficientes argumentos  para que el quinteto acabara rubricando un fantástico arranque. Lejos de concentrarse en sus composiciones más recientes, los finlandeses optaron por poner toda la carne en el asador desde el mismo arranque. Así que tras dejarnos a oscuras durante unos segundos los teclados serían los  encargados de anunciarnos “Bodom After Midnight”, que fue la elegida para que Alexi se situara por primera vez en la tarima de Janne Wirman, para batirse ambos en un arduo duelo instrumental.

Habiéndose metido a gran parte de la audiencia en el bolsillo con semejante colección de clásicos era el momento propicio para ofrecernos una nueva muestra de “I Worship Chaos”, presentandonos su primer single “Morrigan”, que pese a gozar de una buena acogida hizo descender el nivel de euforia entre los presentes. Pese a ello, no habría opción de relejarse ni de perderle el pulso al show, ya que, tras agradecernos nuestra presencia, Alexi anunciaba una nueva mirada al pasado, protagonizada ahora por la pieza que daba título a su anterior entrega “Halo Of Blood”, que fue acompañada por un vistoso juego de luces y por la rabia incontrolada de un frontman que se mostró tan mordaz e irreverente como de costumbre, espetándonos un rotundo “Fuck” como despedida del tema. A estas alturas del show los finlandeses ya habían podido comprobar que continuaban gozando  del cariño y el apoyo de la audiencia catalana. Quizás fuera este el motivo por el que los músicos se fueron animando a medida que avanzaba la actuación, mostrándose mucho más dinámicos a la hora de  atacar  piezas como “Bodom Beach Terror”, que marcaba una nueva incursión en el material de su cuarto trabajo “Hate Crew Deathroll”.

Más atrás en el tiempo nos llevaría un coreadísimo “Everytime I Die”, que rubricaba la perfecta sintonía entre banda y público, con un Alexi excelso en su papel de frontman, dirigiéndose enfervorizado a la audiencia para liderar el cántico que se acabaría fusionando con la melodía central del tema. No abandonarían  el material de su tercera obra  “Follow The Reaper”, así que, tras dejar que la gente coreara el nombre de la banda durante unos instantes, la brutal acometida de los finlandeses prosiguió con una devastadora interpretación de “Hate Me!”, que desataba la locura entre una audiencia absolutamente extasiada. El punto álgido de la noche legaría cuando Alexi anunciaba el siguiente tema, “Lake Bodom”, que se convertiría en la excusa perfecta para que las primeras filas se pusieran a saltar acompañando su desarrollo.

Con las ansias colmadas de sus más fervientes incondicionales había que seguir presentado nuevas composiciones. De modo que sin dejarnos recuperar el aliento Alexi nos convocaría para un nuevo moshpit antes de atacar con absoluta convicción la que a la postre se acabaría convirtiendo en la última representación de su noveno trabajo, la homónima  “I Worship Chaos”. Aunque a lo largo de la velada Alexi cambio en repetidas ocasiones de instrumento, lo cierto es que el ritmo de la descarga fue absolutamente arrollador, con los finlandeses encadenando una tras otra sus composiciones. Quizás uno de los pocos momentos en los que el quinteto levantó el pie del acelerador para concentrarse en su faceta más melódica llegaría al atacar una celebradísima “Angels Don´t Kill”.

Tras recibir, una vez más, el aplauso y el reconocimiento de todos los presentes Alexi nos miraba desafiante antes de embarcarnos en una rotunda dupla rescatada de su trabajo de 2008, de manos de “Sixpounder” y “Blooddrunk”, que volvían a llevar a la sala al más absoluto paroxismo. No podía faltar en el sprint final de la velada el particular homenaje que la banda tributa a todos sus seguidores con “Hate Crew Deathroll”, que contaría con la complicidad de una audiencia que no se cortó a la hora de entonar y acompañar con palmas sus hímnicos estribillos. Con los teclados de Janne marcando la entrada llegaría el momento de la primera despedida de manos de “Downfall”, que fue acompañada por el vuelo de varias cervezas en señal de alegría y jolgorio, dejándonos la imagen de  toda la sala cantando mientras los músicos se retiraban entre bambalinas.

Con el escenario completamente a oscuras las sirenas se dejarían oír para alertarnos del inminente retorno del quinteto sobre las tablas para rematar la velada con una desquiciante “In Your Face”, que les servía para despedirse definitivamente dejándonos la impresión de que la banda actualmente  está atravesando un magnífico momento.

Si en anteriores visitas los chicos de Espoo habían dejado opiniones encontradas entre sus seguidores, creo que en esta ocasión el veredicto fue unánime entre los asistentes, ya que nos encontramos con una banda sólida, veterana y compacta, que ralló a un excelente nivel  y que para este nuevo tour ha preparado un repertorio absolutamente imparable.





TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:CARLOS OLIVER

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