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viernes, 29 de marzo de 2019

DORO+NO SLEEP FOR LUCY-RAZZMATAZZ 2-BCN-17-MAR-2019



Ha pasado mucho tiempo, más de treinta años, desde que Doro Pesch pisara por primera vez los escenarios de nuestro país como vocalista de Warlock. Con el paso de los años aquella joven y prometedora vocalista se ha acabado convirtiendo en la indiscutible Reina del Metal, y atesora una amplia discografía en solitario, amen de haber grabado junto a los ya mencionados Warlock algunos himnos imprescindibles para cualquier seguidor que se precie del metal de los ochenta. Asidua habitual de nuestros escenarios la incombustible vocalista germana posee en nuestro país una fiel y devota  parroquia de incondicionales, por lo que no me sorprendió que la sala mediana del Razzmatazz acabara registrando una notable entrada para presenciar la presentación en sociedad de su decimotercera entrega de estudio “Forever Warriors, Forever United”, que veía la luz  el pasado mes de Agosto.

Para abrir sus conciertos en este nuevo periplo europeo Doro esta contando con el concurso de los suecos No Sleep For Lucy, una formación que poco tiene que ver con los esquemas clásicos del heavy metal, y que me dio la impresión de que no acabaron de conectar con los seguidores de la mítica vocalista de Düsseldorf. Salieron antes de la hora prevista, con lo que cuando el personal empezó a dar colorido al recinto los suecos estaban ya sobre el escenario dando buena cuenta de una propuesta de tintes  poperos y vanguardistas.


Liderados por el vocalista Lukas Meijer No Sleep For Lucy aprovecharon sus cuarenta minutos en escena para repasar algunos de los cortes más destacados  de su trabajo “Until The End”. Aunque, como decía, su propuesta no acabó de encajar con el público, lo cierto es que la banda se mostró ágil y enérgica sobre las tablas, intentando hacer participe al respetable de las luminosas melodías que desplegaron en temas como “Bleeding” o  “Moments”.

Uno de los pocos momentos en los que los  suecos parecieron captar la atención de un público que se mantuvo bastante frío y distante fue cuando se embarcaron en su versión del clásico de U2 “Pride (In The Name Of Love)”. Tampoco faltaron durante la segunda mitad de su actuación los pasajes más relajados y elegantes  de “Clousure”, con el propio Lukas Meijer haciéndose cargo de la guitarra acústica. Para encarar la recta final de su presentación No Sleep For Lucy  nos invitaron a acompañar con palmas los desarrollos del marchoso “Until The End”. Mientras que el cierre definitivo para  un show que dejó bastante indiferente  al personal  estuvo reservado para “Going Down”.


Cuando un artista con el bagaje y la trayectoria de Doro se embarca en una nueva gira siempre resulta una incógnita saber como va a plantear su nuevo repertorio, saber si dará mucha cancha a sus nuevas composiciones, o por el contrarío se centrará en repasar sus composiciones clásicas, aquellas que le convirtieron en un icono imprescindible para varias generaciones de metaleros. Pues bien, para su concierto de esta noche la veterana vocalista de Düsseldorf nos tenia preparadas varias sorpresas. En primer lugar su show fue filmado y fue sensiblemente más largo que en anteriores ocasiones. También llamó poderosamente la atención el gran peso que tuvieron las composiciones del cuarto trabajo de Warlock “Triumph And Agony”. Y por si todo esto no fuera suficiente Doro y sus muchachos contaron con la presencia como invitado durante gran parte del show de Tommy Bolan, guitarrista de Warlock entre 1986 y 1989.

Incombustible al paso del tiempo Doro apareció en escena para liderar a sus muchachos, mostrándo su pose clásica y sus inconfundibles movimientos, haciendo vibrar al personal desde el mismo arranque con  “Raise Your Fist In The Air”, una pieza que se ha convertido en un himno imprescindible en todos sus directos desde que viera la luz en 2012. Tras haber calentado al personal en un arranque vibrante y eléctrico no tardaría en llegar el primer recuerdo al pasado. Así  que la euforia entre las primeras filas se desató cuando sin previo aviso la banda nos espetó un potente “Earthshaker Rock”, que nos dejaba a la rubia vocalista instándonos, una y otra vez, a que nos sumáramos al headbanging.

Habiendo zanjado de forma exitosa este primer guiño al pasado tocaba centrarnos en la actualidad, ya que Doro tenía un doble nuevo trabajo que presentar, así que la primera de las nuevas que pudimos disfrutar en directo fue “Bastardos”, que fue la escogida para que la frontwoman  empuñara una metralleta y gaseara a las primeras filas mientras su fiel escudero el bajista zurdo Nick Douglas se hacia cargo de sus poderosos coros. Pese a que el nuevo tema gozó de una cálida acogida, lo cierto es que la respuesta que obtuvo no se puede comparar con el subidón de adrenalina y  la explosión de euforia que acompañó a clásicos imprescindibles como “Burning The Witches”, que nos dejaba a  una audiencia completamente entregada respondiendo a una Doro que se mostró en un excelente estado de forma.

Acto seguido un escenario sumido en la más absoluta penumbra serviría como marco para que un mago encapuchado apareciera en escena para sumarse  a los músicos  mientras daban buena cuenta de la oscura y tenebrosa “The Night Of The Warlock”, el tema que abría su obra de 2009 “Fear No Evil”. Una vez más la carismática  vocalista volvería a dirigirse al respetable, mezclando castellano e inglés, para presentarnos a un invitado muy especial: el guitarrista Tommy Bolan. Junto a él Doro y sus muchachos interpretaron un puñado de clásicos de Warlock, siendo el primero en caer “East Meets West”. Como era previsible con el guitarrista en escena la banda no abandonó el material del mítico “Triumph And Agony”, así que el ambiente continuaría caldeándose cuando la gente reconoció el potente  uptempo “Kiss Of Death” y “Make Time For Love”, que nos dejaba a Bolan y al ex–After Forever Bas Maas a las guitarras para dejar que fuera Luca Princiotta quien se encargara de los teclados.

Con el italiano recuperando su guitarra para conformar una devastadora tripleta de hachas llegaba el momento de volver a acelerar el paso, y dar argumentos al personal para que volviera a agitar frenéticamente la cabeza, y para ello que mejor que una carta indudablemente ganadora como “I Rule The Ruins”, que propiciaba que la sala se viniera literalmente abajo, haciendo que el rugido del personal hiciera imposible escuchar a la vocalista germana. Con Tommy Bolan absolutamente desatado, adueñándose del centro del escenario en plan guitar-hero, arrancaba “Cold, Cold World”, que era la elegida para poner el punto y seguido a este extenso tramo dedicado a la nostalgia.

El retorno sobre su material más reciente estuvo reservado para el que ha sido el primer video de su última entrega discográfica “All For Metal”, una composición que no aporta nada sustancialmente nuevo, pero que tiene todos los ingredientes para hacer que el público cante en directo su hímnico estribillo marcada de la casa. Una nueva mirada sobre el material que grabó junto a su ex–banda en la década de los ochenta sirvió como excusa para recuperar el demoledor “Three Minutes Warning”, que incluyó el habitual solo de batería de Jhonny Dee y la presentación de todos los músicos, siendo el encargado de introducir a la indiscutible protagonista de la velada Nick Douglas.

A estas alturas de la velada la conexión entre Doro y sus seguidores era ya absoluta. Así que con la gente coreando incansablemente el nombre de la vocalista germana arrancaba  un “Blood, Sweet And Rock N Roll”, que de entre las nuevas fue de las que pasó más desapercibida. El cambio de registro hacia derroteros más melódicos y relajados llegó de manos de la emotiva “Soldier Of Metal”. Pero sin duda uno de los momentos destacados de la noche llegaría justo a continuación con la imprescindible “Für Immer”, con Doro intercalando alguna estrofa en castellano.

Sí, estábamos preparados para encarar la recta final del show. Y para ello que mejor que aunar una vez más nuestras gargantas para entonar juntos el estribillo del inmortal “All We Are”, que convertía el recinto en un mar de puños que se alzaban orgullosos hacia el escenario para posteriormente dejar paso a “Metal Tango”. Para poner el colofón definitivo a la velada Doro y sus muchachos se reservaron una última sorpresa en forma de cover, interpretando su adaptación del clásico de Judas Priest “Breaking The Law”, que como no podía ser de otra forma fue coreado reverencialmente por una audiencia que despidió a la Reina Del Metal con una rotunda y cerrada ovación.

Fue una noche mágica en la que tuvimos ocasión de viajar en el tiempo para volver a disfrutar de un montón de himnos clásicos de la década de los ochenta, amen de comprobar  cómo sonaban en directo  algunos de los nuevos temas que ha grabado una Doro que sigue manteniéndose en primera línea de fuego, editando discos y girando constantemente para ratificar, una vez más,  que sigue siendo  un referente indiscutible dentro del heavy metal.


TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS DORO:ALFREDO RODRIGUEZ

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