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domingo, 13 de octubre de 2019

ALCATRAZZ+EVYLTYDE-RAZZMATAZZ 2-BCN-6-OCT-2019


Viendo las pintas que ha llevado a lo largo de su longeva carrera Graham Bonnet uno nunca diría que ha compartido escenario con algunos de los guitarristas más virtuosos, insignes,  y talentosos de la historia del hard rock y el heavy metal. Y es que a lo largo de las últimas décadas hemos tenido ocasión de escuchar su voz junto a las seis cuerdas de Ritchie Blackmore, Yngwie Malmsteen, Steve Vai, Michael Schenker y Chris Impellitteri, entre otros. Pero no, en principio esta no era la cita elegida para eso, aunque al final acabamos repasando toda la carrera del vocalista británico, sino que esta tarde/noche de domingo Bonnet regresaba acompañado de su escudero el teclista Jimmy Waldo, el batería Mark Benquechea, la bajista Bet-Ami Heavenstone y el guitarrista Joe Stump para presentar la remozada formación de Alcatrazz. No llegaba el veterano vocalista de Lincolnshire en las mejores condiciones física, ya que a causa de unos inoportunos  problemas de espalda tuvo que permanecer durante todo el show sentado. Sin embargo, eso no pareció afectar a la potencia y calidad vocal de un cantante que ha superado ya los setenta.

Para completar el cartel de esta noche de domingo en la sala mediana del Razzmatazz, -que se vio acotada por unas cortinas a la mitad de su aforo-, contaríamos con el concurso de los británicos Evyltyde, quienes aprovecharon la ocasión para ofrecernos un exhaustivo repaso a su más reciente entrega discográfica “Singularity”, que ponían  a la venta a finales del pasado mes de Septiembre.

Pese a ser el mencionado álbum su tercer largo, lo cierto es que este cuarteto londinense, capitaneado por la vocalista Hannah Delany, no es excesivamente conocido por estos lares. Así que no me sorprendió que a la hora prevista para el inicio de su actuación apenas medio centenar de seguidores hubieran accedido al recinto. Aunque no disfrutaron del mejor sonido durante los compases iniciales del show, el combo británico salió a escena con las pilas bien cargadas, intentando captar la atención del personal con la rotunda pegada que exhibieron en temas  de nuevo cuño como “The Genie” y “The Wall”, que nos sorprendía con la densidad de su sonido, especialmente con la afinación grave de la guitarra de Danny Merton, y con el personal registro de su frontwoman.

Tras esta primera toma de contacto ante una audiencia que se mantuvo bastante fría y apática con ellos, tocaba echar la vista atrás, concretamente hacia su anterior “Rising”, para proponernos un radical cambio de registro con los ritmos más rápidos y netamente metaleros del incisivo “No Violet”. No abandonarían el material contenido en su obra de  2017, ya que la base rítmica mantendría su aplastante dinamismo junto a las descarnadas guitarras que marcaron el voraz “Eye For An Eye”.

Dejando a un lado la actitud un tanto displicente de muchos de los presentes, lo cierto es que los británicos lo dieron todo en escena, mostrándose dinámicos y muy activos, intercambiando constantemente sus posiciones mientras atacaban piezas como “Never Fall”. “Scars” se convirtió en la excusa perfecta para que el cuarteto volviera a incidir en esos riffs oscuros y densos mientras Hannah Delany nos deleitaba con una buena ración de movimientos pugilísticos. 

Para encarar la recta final de su escueta presentación Evyltyde confiaron en la densidad melódica de la primeriza “Kick You Down”. Mientras que el colofón definitivo para una descarga que fue claramente de menos a más corrió por cuenta de la  incisiva “Bullet In The Head”. Resumiendo que los ingleses intentaron caldear el ambiente y se toparon con la frialdad de un público que estaba más interesado en el ejercicio de nostalgia que vendría a continuación que en descubrir la novedosa propuesta que nos brindaron Evyltyde.

Aunque viendo el desangelado ambiente que presentaba la sala al arrancar la descarga del combo británico uno podría pensar que el público barcelonés no iba a responder al reclamo que significaba la presencia de un nombre mítico como Alcatrazz, lo cierto es que a la prevista para el inicio del show de Mr. Bonnet y sus muchachos la sala presentaba ya un ambiente de lo más animado. Sin embargo la puesta en escena  fue de lo más sobria y austera. Y es que el que Mr. Bonnet llegará aquejado de problemas en la espalda acabó propiciando que el pistoletazo de salida fuera algo atípico.

En esta ocasión no tuvimos introducción, ni una banda saliendo a por todas desde la parte trasera del escenario. El show arrancó con Bonnet tomando asiento en un taburete en el centro del escenario, -acompañado de sus inseparables gafas de sol-, y desde allí presentó uno por uno a los músicos que le acompañarían, haciendo especial hincapié en las figuras del teclista Jimmy Waldo y el guitarrista Joe Stump. Una vez presentados los músicos llegaba el momento de abrir fuego con un clásico del primer álbum de la banda como es “Too Young To Die, Too Drunk To Live”, que nos sorprendía por el poderío vocal de un Bonnet que rayó a un excelente nivel a lo largo de toda la velada, unos coros “sospechosamente” precisos, y sobre todo por la forma de tocar y de moverse de un Joe Stump, que calcó muchas de las poses y trucos del maestro Malmsteen.

Precisamente fueron estos primeros compases del show en los que Alcatrazz se dedicaron a repasar algunos de los temas más emblemáticos de su álbum debut de 1983 “No Parole From Rock N´Roll”, con lo que no se dejaron en el tintero un celebradísimo “Hiroshima Mon Amour”, ni el marchoso y efectivo “Jet To Jet”, que con ese delicioso intercambio entre teclados y guitarra nos traía al recuerdo los tiempos que Bonnet estuvo al frente de los míticos Rainbow, y que se saldaba con el hacha americano lanzando su guitarra al aire. 

Y es que teniendo en cuenta las lógicas limitaciones de movimiento de Bonnet, lo cierto es que Stump fue quien acaparó gran parte de las miradas. Así que el guitarrista desplegó todo su potencial al encarar los desarrollos neoclásicos contenidos en temas como “Kree Nakoorie”. Pese a que el concierto de esta noche se presentaba como el retorno a tierras catalanas de Alcatrazz, creo que todos esperábamos que Mr. Bonnet repasara toda su trayectoria personal. Así que la primera referencia a su efímera etapa junto al maestro Blackmore no tardaría en llegar con “All Night Long”, propiciando que todo el mundo se animara a cantar su pegadizo estribillo.

Como era previsible tampoco quiso el veterano vocalista dejar aparcada su colaboración con el genio alemán de las seis cuerdas Michael Schenker,  ofreciéndonos un “Desert Song”, que pese a sonar bien, no acabó de cuadrar con el estilo de Joe Stump. Acto seguido llegaba el momento de recuperar aquel añejo “Night Games”, que el británico incluyó en su trabajo en solitario  de 1981, “Line-Up”.


El único momento en el que Bonnet abandonó su taburete, situado en el centro del escenario, para acercarse a la tarima de batería fue durante “Rock You To The Ground”, que fue la escogida para volver a incidir en el material de “Assault Attack”. La particular exhibición de un Joe Stump que estuvo impresionante a lo largo de toda la velada prosiguió con ese ejercicio de elegancia y rotundidad hard roquera que es la pieza que deba título al primer largo de “Impellitteri”, “Stand In Line”.

La vuelta sobre el material de Alcatrazz vendría marcada por otra gema de su incontestable debut como es “General Hospital”, para posteriormente dejar que las teclas de Waldo se encargaran de anunciarnos la llegada del  comercial y meloso  “Island In The Sun”. Una vez más el veterano vocalista volvió a tirar de oficio y consiguió poner nuevamente el recinto patas arriba realizando una nueva concesión al material que grabara junto a Blackmore, invitándonos a cantar a todos el clásico compuesto por Russ Ballard, “Since You Been Gone”.

Mientras los aplausos todavía resonaban en la sala, la omnipresente guitarra de Joe Stump junto a la rotunda base rítmica se encargaron de proponernos un drástico cambio de registro, invitándonos a transitar a través de la densidad sonora de “Leviathan” Sin abandonar los temas de Impellitteri, la velocidad y el virtuosismo regresarían de la mano de un trallazo certero y preciso como es “Goodnight And Goodbye”. No fue precisamente la década de los noventa la más productiva discográficamente hablando para Bonnet. Pese a ello, el vocalista no quiso dejar pasar  la ocasión de repescar un tema de su proyecto Blackthorne, del que rescató un “We Won´t Be Forgotten”, que pasó un tanto desapercibido, ya que únicamente lo reconocieron sus más fieles incondicionales.

Para encarar el rush final de su presentación la banda confió en la garra roquera que imprimieron al fiestero “Long Island Tea”. Un nuevo recuerdo a su etapa junto Schenker sirvió como excusa para mover al personal con el explosivo “Assault Attack”. Para dejar que la rubrica definitiva a una noche repleta de calidad y nostalgia corriera por cuenta de un celebradísimo “Lost In Holywood” de Rainbow.

En definitiva que pese a sus 72 años, y sus problemas físicos, el incombustible Graham Bonnet demostró que sigue conservando un excelente registro vocal. Eso sí, la única pega de la noche fue que hubo demasiados temas de  otras bandas mientras que se quedaron en el tintero todos los temas que grabó junto a  Steve Vai para “Disturbing The Peace” y los de “Dangerous Games”, junto a  un casi olvidado Danny Jhonson.




TEXTO Y FOTOS:ALFONSO DIAZ

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