Que nadie se llame a engaño. Pese a que han pasado la friolera de seis años desde que STREAMER pusiera en circulación su anterior “Light of Death”, la banda ha seguido manteniendo viva la llama a base de directos tan rotundos e intensos como el que ofrecieron a principios de 2024 en la sala Wolf de Barcelona para conmemorar su décimo aniversario. Sin duda, el periodo pandémico no jugó a favor de “Light Of Death” (2020) que, a causa de las circunstancias, nació tocado de muerte pese a contener una colección de magníficas composiciones. Pero, si miramos aún más atrás, la fiel base de seguidores de la formación gavanense se forjó a mediados de la pasada década gracias a la buena acogida que obtuvo el EP “Broken Dreams” (2015) y, sobre todo, a las excelentes críticas que cosechó su prometedor debut de 2017, “Now or Never”. Publicado de forma independiente, el álbum les permitió realizar una exhaustiva gira por la geografía nacional, amén de protagonizar sus primeras incursiones en Reino Unido, donde, entre otros lugares, tocaron dentro del marco del “Grimm Up North Fest” de Bury, en el condado de Greater Manchester.
Desde siempre lo han tenido claro. STREAMER nunca han ocultado una concepción clásica y tradicional de entender el heavy metal, tanto a nivel sonoro como estético. Y, afortunadamente para todos sus seguidores, eso no va a cambiar. Sin embargo, donde sí vamos a encontrar alguna novedad en esta nueva etapa que se abre con “Into the Void” es en el line-up. A los habituales Esteban “Master”, a la guitarra, Cristian Blade, al bajo, y Jordi “Carr”, a la batería, hay que sumar ahora al vocalista Edu Halen y al joven guitarrista Anhell0ty. En cualquier caso, lo que no se puede negar es que este disco se ha cocinado a fuego lento. STREAMER entraron en los Moontower Studios de Terrassa para volver a trabajar bajo la batuta del productor Javier Félez inicio de su relación con el sello alemán High Roller Records, todo un espaldarazo que, a buen seguro, les abrirá muchas puertas más allá de nuestras fronteras.
La lluvia, el ruido de la caballería acercándose y el repicar de las campanas serán los encargados de franquearnos el paso hacia “Almanzor”, antes de que una melodía de esencias clásicas, cercana a los postulados de la N.W.O.B.H.M., sirva para poner el broche a esta breve introducción. Sin trampa ni cartón y sin ofrecer concesiones. Por si alguien no tenía claro de qué va STREAMER, “The Day That Barchinona Died” se encargará de dejarlo meridianamente claro. Es una bofetada de auténtico heavy metal, con una rotunda sección rítmica marcando un tempo tenaz y cabalgante. Las guitarras suenan enérgicas y cañeras, mientras que, en el apartado vocal, Edu se muestra sólido, afilado y convincente, amén de contar con el apoyo de unos potentes coros para terminar de redondear un tema que, por supuesto, también reserva espacio para un desarrollo solista en el que las guitarras se encargan de diseminar todo el potencial melódico del quinteto.
Una de las características que siempre han acompañado a STREAMER, y que en esta tercera entrega creo que han potenciado de forma deliberada, es su capacidad para aportar ese toque oscuro y hasta cierto punto tétrico, algo que les hace sonar diferentes a otras bandas del estilo. Por ello, pese a que los parámetros en torno a los que orbita “No Turning Back” no se distancian demasiado de lo que suele ser su propuesta, esa inclinación hacia tesituras más oscuras, especialmente a la hora de atacar sus estrofas y, sobre todo, en ese final arpegiado, la convierte en una pieza terriblemente atractiva. Hablando de una banda que cincela su propuesta en torno a los parámetros del heavy metal tradicional, no podían faltar las pinceladas épicas que marcan el arranque de “Never Said Goodbye”, con un fantástico trabajo de Cristian Blade dejándose notar por debajo de unas guitarras que concederán al corte una dinámica arrolladora, potenciada por la pegada de su melódico estribillo.
Si hablamos de cortes de dinámica implacable, no podemos dejar de mencionar el que sin duda es uno de los más ágiles, “Falling Again”; un zarpazo de genuino heavy metal que, apoyado sobre sus rápidos riffs, deja ver a las claras la influencia que bandas como Judas Priest han tenido en el combo catalán. Además, será este otro de los cortes donde los coros servirán para potenciar un estribillo que invita a ser coreado con el puño en alto. En definitiva, buen combustible para ejercitar las cervicales. Desde los compases iniciales, “Rock All Around” amenaza con convertirse en un arañazo de hard rock convenientemente metalizado, eso sí. Aquí vas a poder encontrar las guitarras muy en primer plano, pero también la esencia de ese hard rock potente, amenazante, de principios/mediados de los ochenta, que invita a la diversión. Así que no te sorprendas si acabas sumándote a los coros tras escucharlo un par de veces.
Una faceta radicalmente opuesta es la que el quinteto ha querido mostrar en “Insane World”. Aquí volvemos a encontrarnos con los STREAMER más cañeros, oscuros y netamente metaleros. Su apuesta por unos riffs incisivos y afilados servirá para subrayar la voracidad de un tema que se verá enriquecido por las tonalidades agudas de Edu, el ataque frontal de unos coros que suenan mucho más aguerridos y unos inquietantes desarrollos instrumentales que, de alguna forma, reflejan la madurez de la banda. Es el tema más largo del disco y, personalmente, creo que es el que mejor resume todo lo que vas a encontrar en “Into the Void”. Como comenté anteriormente, a lo largo de la carrera de STREAMER son palpables la influencia del heavy metal más clásico y de la N.W.O.B.H.M. Sin embargo, en temas como “Wanted Head”, la banda se muestra permeable a los postulados del heavy metal germano de mediados de los ochenta, apostando por un ritmo veloz a la vez que da rienda suelta a esos solos que vuelan sobre su cabalgante sección rítmica, mientras los registros de Edu vuelven a posicionarse en tesituras agudas a la hora de encarar los estribillos.
De forma inquietante, con las melodías de las guitarras alzándose sobre la batería, arranca “Liar’s End”, que pasa por ser otra de las que sirve para que el quinteto exhiba su pasión por la velocidad y por unos rotundos coros que apuntalan un estribillo demoledor. Por supuesto, la esencia más clásica de “Lla Doncella” quedará también patente durante un extenso desarrollo instrumental con varios cambios de ritmo, antes de que la banda recupere el trepidante ritmo del inicio para finiquitar el tema. Un riff clásico y netamente heavy metalero conduce la pieza que cierra y presta título al álbum, “Into the Void”, permitiendo que STREAMER vuelvan a dejar claro su alineamiento con el heavy metal más tradicional y de corte ochentero.
Imagino que nadie que haya seguido la trayectoria de STREAMER esperará grandes cambios en su propuesta. La banda no ha defraudado y sigue ahondando en ese sonido clásico que siempre le ha caracterizado, aunque contando con una producción pulcra, nítida y totalmente contemporánea. Además, los nuevos miembros de la formación han dejado su huella en el nuevo material. Así que ya sabes: si lo tuyo es el heavy metal tradicional, no dejes de darle un buen repaso a “Into the Void”, porque seguro vas a sacar un montón de detalles y matices que convertirán a STREAMER en una de tus bandas favoritas.
DISCOGRAFICA:HIGH ROLLER RECORDS
Lista de Temas
01. Almanzor
02. The Day That Barchinona Died
03. No Turning Back
04. Never Said Goodbye
05. Falling Again
06. Rock All Around
07. Insane World
08. Wanted Head
09. Liar's End
10. Into The Void

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