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lunes, 2 de noviembre de 2026

CALVA LOUISE+ETJM-RAZZMATAZZ 2-BCN-31-OCT-2026

Un universo sonoro propio, junto a una puesta en escena y una lírica personales, un buen alcance en redes y unos directos vibrantes en los que consiguen conectar con sus seguidores. -tal y como plasmaron en “Calva Louise on Audiotree Live”, que vio la luz en 2024-, han servido para que CALVA LOUISE se haya convertido en una de las últimas sensaciones en recorrer el viejo continente. El heterogéneo combo, -tanto en lo musical como en la procedencia de sus componentes-, con base de operaciones en Londres y capitaneado por la vocalista Jess Allanic, el batería Ben Parker y el bajista Alizon Taho, aterrizaba por primera vez en la ciudad condal como parte de la gira con la que presentan en sociedad su última criatura, “Edge of the Abyss”, publicada en julio de 2025.

Hacía tan solo un par de meses que la banda había debutado en los escenarios de nuestro país al formar parte del cartel del Sun & Thunder Festival, así que la audiencia catalana estaba deseosa por comprobar de primera mano cómo serían capaces de llevar al directo esa propuesta que conjuga de forma tan única y personal metal, jazz, punk, música electrónica, art-rock…


Para ejercer como anfitriones en ese estreno, que tendría lugar en la sala mediana de Razzmatazz en una noche tan especial y señalada como la de Halloween, -con lo que algunos asistentes acudieron disfrazados-, contamos con la presencia de ETJM. Bajo estas siglas nos encontramos con dos viejos conocidos de la escena barcelonesa: el guitarrista venezolano Eimel Trejo y el batería Joel Marco, quienes coincidieron hace unos años en DAERIA. No obstante, su actual propuesta se aleja de los postulados heavy/power para encaminarse hacia tesituras más rotundas, basadas en las estructuras del prog metal instrumental.

Nunca es fácil tener la responsabilidad de abrir un evento, y menos aún con una propuesta que, en principio, no resulta apta para todos los públicos. Sin embargo, cuando hay calidad, entrega y actitud, todo resulta mucho más sencillo. Aunque solo eran dos, en ningún momento el escenario se les quedó grande: Eimel Trejo no dejó de moverse mientras podíamos observar cómo sus dedos volaban por el mástil de su guitarra, ya fuera atacando los intrincados desarrollos o los acelerados punteos que marcaron piezas como “Hope” o la marchosa “Cat Dance”, que ambos músicos interpretaron luciendo orejas de gato.


Aunque, como comenté anteriormente, podríamos tildar la propuesta de ETJM de instrumental, el dúo contó con la colaboración de Nezer durante el tema “Roots”, plasmando la dicotomía entre contundencia y melodía. Ante la pasión de un respetable que se mostró de lo más entusiasta, -se notaba que estaban tocando en casa y bien acompañados-, el dúo se despidió proponiéndonos los laberínticos desarrollos de “When Everyone Sleeps”.

Una vez concluida la excelente descarga de ETJM, que supuso una agradable sorpresa para algunos y la constatación para otros de que en nuestra escena existe un enorme talento creativo, llegaba el momento de disfrutar de la descarga de CALVA LOUISE. Durante los minutos previos al desembarco del trío, pudimos comprobar cómo se daban los últimos retoques a un modesto pero llamativo montaje escénico, que consistió en sendas estructuras metálicas que sostuvieron tres pantallas de televisión cada una, mientras que en la parte trasera, presidiendo el escenario, colocaron la figura, iluminada en rojo, que aparece en la portada de su último redondo, “Edge of the Abyss”.


Ya nos lo comentó la simpática Jess Allanic en la extensa charla que marcó el ecuador del show: la banda está actualmente en un estatus modesto y todo lo que llevan en directo lo hacen ellos. Es más, nos comentó que su compañero Alizon Taho, además de bajista, es quien se ha encargado de crear el montaje escénico. En cualquier caso, lo que quiso dejar claro la frontwoman venezolana es que para ellos los audiovisuales son una parte importante e imprescindible de su espectáculo. Otro detalle a destacar fue que, aunque hubo algunas pistas disparadas, no me parecieron excesivas, y más si tenemos en cuenta que son un trío.

Su descarga arrancó con la introducción “The Abyss”, con las pantallas mostrando las palabras que salían por megafonía. Irrumpieron en escena pisando fuerte, dispuestos a no hacer prisioneros y a conquistar a un público muy entusiasta que acompañó en todo momento, participando activamente en piezas como la inicial “Tunnel Vision” y “W.T.F.”, que servían para que la banda plasmara de forma convincente e incontestable la apabullante dualidad de muchas de sus composiciones, algo que quedó personificado en los diferentes registros que empleó la versátil Jess.

Y es que la venezolana fue en todo momento el motor de la banda y, por consiguiente, el centro de la gran mayoría de las miradas. Sin duda, un punto muy a su favor fue que se dirigiera al personal en castellano y, por supuesto, que entre el público hubiera muchos compatriotas suyos. Durante la descarga, CALVA LOUISE tampoco quisieron dejarse en el tintero sus composiciones en castellano. “El Umbral” fue la primera en caer y acabó propiciando que la sala se viniera literalmente abajo al alternar desarrollos relajados y bucólicos con otros en los que el trío se mostró voraz, completamente desatado a la hora de hacer participar al respetable. Tampoco se olvidaron de darnos argumentos para mover los pies, dando buena cuenta de los ritmos más propios de las pistas de baile contenidos en “Over The Threshold”, que fue la escogida para realizar una primera escala en su anterior entrega de 2023, y así cambiar la dinámica que hasta ese momento había llevado el show.


Por supuesto, la variedad estilística es una de las cualidades de CALVA LOUISE. Así que un golpe de timón serviría para que volviéramos a adentrarnos en las sonoridades más orgánicas y, por supuesto, viscerales que marcaron trallazos como “Under The Skin”, que nos dejaba al trío cabeceando sin parar antes de que las “cortinas” de teclados se encargaran de conferir al corte un oscuro manto de dramática melancolía. No todo fue música en el show de esta noche, ya que, como comenté anteriormente, Jess nos hizo partícipes de la actualidad de la banda, ofreciéndonos un adelanto de lo que será su próximo cortometraje. Sin duda, “La Promesa” fue uno de los puntos culminantes de la velada, con el personal absolutamente entregado mientras la banda machacaba inmisericordemente sus instrumentos y a través de las pantallas podíamos ver imágenes de su videoclip.

Una nueva mirada a su anterior “Over The Threshold” serviría como excusa para recuperar “Con Corazón”, haciéndonos transitar desde la abrumadora pegada de sus seminales riffs hasta unos sugerentes desarrollos de corte jazzero, -acompañados por las palmas del público-, antes de abocarnos a una apabullante recta final. “Hate In Me” llegó precedida de una asfixiante introducción y fue toda una explosión de adrenalina, plasmando la vertiente más netamente “core” del trío. A estas alturas de la velada, resultaba evidente que la banda había conseguido conectar con un público que no vaciló a la hora de seguir las indicaciones de Jess, poniéndose a botar incansablemente para acompañar los ritmos bailables de “Impeccable”.

El ambiente estaba caldeado, la excitación podía palparse en el ambiente. Tocaba encarar el sprint final de la velada apostando por la dinámica implacable de “Lo Que Vale”, que arrancaba con la frontwoman acariciando su guitarra para acabar rugiendo como si estuviera poseída. Mucho más directa, y pasando por encima de todos los presentes, -incluso de un dinosaurio que se dejó ver en la parte final del show y que poco a poco fue ganando posiciones-, sonó la iracunda y seminal l “Aimless”, tras la que el trío abandonó las tablas escoltado por la ensordecedora ovación de sus incondicionales.

El paso por camerinos fue breve. El bullicio era ensordecedor; el personal no paraba de silbar y aclamar a unos músicos que no se hicieron de rogar demasiado. Así que, con una amplia sonrisa dibujada en el rostro, volverían a tomar posiciones para finiquitar la velada por todo lo alto con “Oportunista”. Fue corto, fue intenso, pero sin duda lo que consiguieron CALVA LOUISE en esta primera incursión barcelonesa fue forjar los sólidos cimientos para que sus próximas visitas sean aún más concurridas. Tienen imagen, puesta en escena y actitud. Así que apúntate su nombre si todavía no los conocías, porque CALVA LOUISE nos van a dar muchas alegrías en el futuro.






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