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lunes, 7 de diciembre de 2015

GAMMA RAY+SERIOUS BLACK+NEONFLY-RAZZMATAZZ-BCN-22-NOV-2015



Gamma Ray siempre han tenido una vinculación especial con el público barcelonés. En 2002 la banda publicó "Skeletons In The Closet", un doble álbum grabado en su mayor parte en la Ciudad Condal en el que ofrecían un trepidante viaje a través de una colección de composiciones poco habituales en sus directos de la época. Tan solo unos años después la banda repetiría la experiencia grabando algunos temas en directo que formarían parte del bonus DVD que acompañó a su "Hell Yeah!!! The Awesome Foursome".

Durante los últimos años Kai Hansen y sus muchachos nos han visitado con bastante asiduidad, ya sea liderando su propio tour, acompañando a sus compatriotas Helloween, o como parte de los festivales veraniegos. De modo que resultaba obvio que una celebración tan especial como su vigésimo quinto aniversario haría escala en la capital catalana. Desafortunadamente, en esta ocasión, la afluencia de público se vio algo mermada, seguramente a causa de sus reiteradas visitas y al volumen de conciertos de un repletísimo mes de Noviembre. Pese a ello, la sala acabó registrando unas tres cuartas partes de entrada consiguiendo dar el calor y el colorido necesario para celebrar junto a los alemanes tan señalada efeméride.

Un par de incógnitas se planteaban en torno a la descarga de los de Hamburgo. La primera, y más importante, comprobar que tal sonaría la banda con su nuevo fichaje, el vocalista Frank Beck, quien se ha incorporado para ayudar a Hansen en las tareas vocales. Y la segunda, el repertorio que el ahora quinteto nos presentaría para esta gira conmemorativa. En cuanto a los invitados con los que contaría Mr. Hansen en esta ocasión tendríamos a los prometedores Serious Black, quienes repetían por estos lares tras su visita hace unos meses abriendo para los suecos  Hammerfall, y la savia nueva que aportaron los londinenses Neonfly, redondeando así un cartel que haría las delicias de todos los seguidores del power metal melódico.

Con muchas ganas de agradar al todavía escaso público que se encontraba en la sala grande del Razzmatazz los chicos de Neonfly salían a por todas, dispuestos a no dejar indiferente a nadie. Con el escenario engalanado con un telón de fondo y sendas pancartas laterales que reproducían los motivos tribales del artwork de su segundo trabajo “Strangers In Paradise”, el quinteto se encargaría de calentar al respetable durante su media hora de show.

Aunque su última entrega data de finales del pasado año,  su repertorio se centró en las composiciones de sus trabajos publicados,  dejando que piezas como "Whispered Dreams", sirvieran para contagiar su entusiasmo al personal, gracias a la pegada de sus estribillos y a las buenas maneras de una banda que se mostró muy dinámica en escena.

Capitaneados por un simpático e hiperactivo Willy Norton, el    quinteto supo conectar rápidamente con la audiencia, rebautizando el siguiente tema “The Enemy”, como “El Enemigo”. Especialmente llamativo resultó la vestimenta que lució su guitarrista Frederick Thunder, quien, -además de hablar un correcto castellano-, apareció en escena luciendo unas vistosas plumas para después colocarse un llamativo tocado para encarar el curioso medley que nos propusieron con “The Revenant” , que nos mostraba su faceta más hardroquera, y la instrumental “The Ornament”.

Debo admitir que me gustó, y mucho, las maneras como frontman que exhibió Willy Norton, animando constantemente al personal, e incluso bajando al foso para recorrerlo a toda velocidad mientras saluda a los integrantes de las primeras filas durante los vertiginosos desarrollos de “Heart Of The Sun”. El lado más cañero de los británicos quedaría plasmado a lo largo de  “Highways To  Nowhere”, para el que renunciaron a su habitual velocidad para concentrarse en la rotundidad de su demoledora base rítmica.

Antes de abandonar el escenario todavía tendrían  ocasión de agradecernos nuestra presencia e invitarnos a acercarnos al escenario para ser participes de “Morning Star”, que fue la encargada de finiquitar su descarga. Debo admitir que no conocía a Neonfly, pero los británicos me cautivaron a base de simpatía, entrega y unas composiciones ágiles y dinámicas, que invitaban al headbanging y a tararear sus hímnicos estribillos.

Los siguientes en tomar posiciones en un Razzmatazz algo más concurrido eran Serious Black. Sí hace tan solo unos meses la banda se presentaba como una interesante promesa dentro del power europeo,  con su flamante debut “As Daylight Breaks” bajo el brazo, ahora más rodados y con la gente coreando sus composiciones he de admitir que se marcaron una excelente actuación. Aunque evidentemente echamos en falta la presencia del guitarrista Roland Grapow, lo cierto es que el tándem que ahora forman Diminik Sebastian y Bob Katsionis se mostró absolutamente letal, dejando unas inmejorables impresiones en cuanto a técnica y sincronización.

Pero sin duda el auténtico protagonista de la descarga de Serious Black fue su  vocalista Urban Breed, que se destapó, para los que todavía no le conocían de su trabajo en bandas como Bloodbound, Pyramaze o Tad Morose, en todo un descubrimiento. Las sugerentes melodías de “Akhenaton”, serían las elegidas para el inicio de su descarga, dejándonos desde los primeros compases a una banda con tablas, y que en todo momento rayó a un excelente nivel. Tras recibir el cálido recibimiento de la audiencia el relevo llegaría de manos del majestuoso “Trail Of Murder”, ratificando la impresión generalizada que las composiciones de  Serious Black ganan muchos enteros en directo.

La de esta noche era una velada de power metal, de modo que no podían faltar los fulgurantes estribillos del melódico “Older & Wiser”, con un fantástico juego de guitarras dobladas y un  Urban llevando su garganta hasta el limite en un vibrante tramo final. Tras marcarse un inicio realmente demoledor el quinteto se adentraría en los pasajes más sosegados que marcaron el inicio  del poderoso  uptempo “Sealing My Fate”.

Con la gente completamente volcada llegaba el momento de que Urban nos pusiera a todos a cantar, recurriendo a los estribillos de dos clásicos como son “I Was Made For Lovin´ You” de Kiss y el “Rock You Like A Hurricane” de Scorpions,  para rápidamente volver a centrarse en  su propio material de manos de  “Setting Fire To The Earth”, que conseguía aunar las gargantas de todos los presentes a la hora de acompañar su contagiosa melodía central.

El cambio de registro llegaría con las ambientaciones más intimistas  de “Listen To The Storm”, que Urban presentó como su favorita del disco. Curiosamente la encargada de poner el broche de oro a su actuación fue la pieza que abre su debut “I Seek No Other Life”, una monumental cabalgada que les servía para despedirse definitivamente dejando una fantástica impresión ente los presentes.

Tras dar los “pipas” los últimos retoques a un set escénico en el que destacaban: un enorme telón de fondo, -que recordaba la portada de su segundo trabajo "Sigh No More"-, un pequeño diablillo escondido tras los amplificadores, y la elevada tarima donde se ubicó la batería de Michael Ehré,- con el número 25 rotulado en sus bombos-; las luces del recinto se apagaban para dejar que el ya tradicional "Bad Reputation" se acabara fundiendo con la grandilocuente introducción "Welcome", que serviría como preámbulo para el  estallido de júbilo que acompañó al primer clásico de la noche "Heaven Can Wait", que nos daba la bienvenida a esta singular celebración, con Kai Hansen liderando a sus compañeros para hacerse  cargo de las voces. Como siempre a su derecha se posicionaría su fiel escudero, el bajista Dirk Schläter, a su izquierda el guitarrista Henjo Richter y en la retaguardia  Michael Ehré, quien desde su privilegiada posición se encargaría de asentar los cimentos de trallazos incontestables como "Last Before The Storm", que hacía subir la temperatura en la sala mientras hacían su primera aparición unas vistosas columnas de humo.

Tras recibir las primeras muestras de cariño de una entusiasta audiencia, era el propio Hansen quien nos daba las buenas noches antes de presentarnos a su nuevo compañero, Frank Beck, para entre los dos repartirse las líneas vocales de "Fight", que conseguía aunar nuestras gargantas en sus estribillos. En cuanto al concurso de Frank, que desde su aparición se mantuvo en escena durante prácticamente todo el show, lo cierto es que se mostró como un vocalista sólido y convincente, aunque su registro esta lejos de los electrizantes agudos de Ralf Scheepers. Quizás por ello, temas de esa época como "One With The World", no acabaron de brillar tanto como nos hubiera gustado.

Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue el reencuentro con un Hansen en plan "guitar-hero", mucho más suelto en escena y haciéndose cargo de la mayoría de los solos, relegando a una posición secundaria a su compañero Henjo Richter. El carismático guitarrista también se haría cargo de muchas de las presentaciones de la noche, como sucedió con el clásico de Helloween "I Want Out", que desató la euforia entre las primeras filas. Aunque, personalmente, debo reconocer que no me acabó de convencer el alargamiento innecesario del tema y esa parte reggae que Hansen se ha empeñado en intercalar durante sus últimas visitas.

Con las líneas de bajo de Dirk marcando el paso arrancaba "Valley Of The Kings", que significaba el primer recuerdo hacia su odisea espacial de 1997 "Somewhere Out In Space", para a renglón seguido volver a echar la vista atrás para sorprendernos con una emocionante "The Silence", que arrancaría vocalmente Hansen para que se le acabara uniendo Frank. Si el tema en cuestión ralentizó algo el ritmo trepidante que hasta ese momento había llevado la actuación, más lo haría la doble ración de solos que nos ofrecieron. Primero, sería el turno de Michel Enré, que acompañó su ejercicio solista con la banda sonora de Superman, para después dejar paso al de Dirk Schlächter. Y es que teniendo en cuenta que estábamos en un tour conmemorativo  creo que muchos fans hubieran agradecido que la banda destinara ese tiempo a interpretar un par de temas más.

Afortunadamente el quinteto recobraría el tempo del show tras sonar la rimbombante "Induction", que nos anunciaba la llegada de "Dethrone Tyranny", para la que Hansen saldría a escena ataviado con una gorra militar para saludarnos marcialmente antes de sumergirnos en una intensa sesión de headbanging marca de la casa. El encargado de representar a su trabajo de 2010 "To The Metal", sería "Empathy", que llenaba el recinto de intensidad mientras el escenario quedaba cubierto por unas deslumbrantes luces verdosas,

Pero sin duda los momentos más vibrantes de la velada y los que espolearon al máximo al personal llegarían durante el tramo final del show, cuando Hansen y sus muchachos se decidieron a pisar el acelerador al máximo para dejar claro que siguen siendo una de las mejores formaciones del power europeo. Curiosamente, la encargada de abrir este segmento dedicado a la velocidad y la melodía sería una pieza relativamente reciente como "Master Of Confusion", que abría el camino para un fantástico medley compuesto por fragmentos de  “Rebellion In Dreamland", con su habitual despliegue épico, los hímnicos estribillos de "Heavy Metal Universe", la furia desatada del clásico de Helloween "Ride The Sky", y los endiablados desarrollos de "Somewhere Out In Space", que les servían para abandonar el escenario dejándonos con la miel en los labios.

Pese a haber incluido alguna vieja gema poco habitual durante sus últimas giras, lo cierto es que la sorpresa de la noche llegaría cuando los músicos retornaron sobre las tablas para abrir los bises con la primeriza "Heading For Tomorrow" que se solapó en un nuevo medley con la novedosa “Avalon”. Para cerrar la velada Gamma Ray apostaron por una fulgurante y alargada versión de "Send Me A Sign", que se convirtió en la excusa perfecta para hacernos cantar antes de que el quinteto nos volviera a deleitar con su habitual final, con Hasen subiéndose a la tarima de la batería para acabar  saltando mientras elevaba su guitarra al aire.

En resumen, buen concierto de Gamma Ray. Aunque debo reconocer que teniendo en cuenta que la gira se presentaba como la conmemoración de sus veinticinco en activo me esperaba que Hansen y sus acólitos dieran un giro a su repertorio habitual  e incluyeran algunas gemas que hacía tiempo que no tocaban en directo, ya que escuchar piezas como " Rich & Famous", "Heal me", "Land Of The Free", "The Winged Horse" o "Razorblade Sigh", hubiera supuesto que un buen show se convirtiera en algo verdaderamente especial.




TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:CARLOS OLIVER

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