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jueves, 20 de octubre de 2016

EQUILIBRIUM+HEIDEVOLK+FINSTERFROST.RAZZMATAZZ 2-BCN-9.OCT-2016



Para muchos la tarde del domingo suele ser el momento ideal  para el recogimiento y la tranquilidad. Sin embargo, el pasado domingo los aficionados a los sonidos folk, pagan y viking de la capital catalana tenían una cita ineludible en la sala mediana del Razzmatazz  con el “Armageddon Tour 2016”, la gira que están liderando  los germanos Equilibrium por el Viejo Continente y que cuenta también con la presencia  de los holandeses Heidevolk y sus compatriotas Finsterforst.

Contrariamente a lo que suele ser habitual, a la hora prevista para el inicio de las actuaciones la sala ya presentaba un ambiente muy animado, y es que nadie quería perderse a los encargados de dar el pistoletazo de salida a la velada, Finsterforst. Como supervivientes de una explosión, con los rostros y sus ropajes tiznados, aparecían en escena los miembros del sexteto de Freiburg para adentrarnos en la densidad sonora que desplegaron durante   “Bottle Gods”. La respuesta del público no pudo ser más entusiasta, acompañando con devoción cada cambio de ritmo mientras Sebastian “AlleyJazz” Scherrer desde sus teclados se encargaba de introducir los pasajes orquestales sin dejar de mover frenéticamente la cabellera.

 Tras esta primera toma de contacto, que sirvió para constatar la tirada de la banda entre los seguidores del género, llegaría el momento de adentrarnos en terrenos más oscuros y tortuosos de la mano de “Zeit Für Hass”, que arrancaba con unas pinceladas de melancolía para rápidamente hacernos sucumbir ante la intensidad de su base rítmica y los desgarradores rugidos que profería Oliver Berlin encogido sobre el monitor central. Y es que la propuesta del combo germano quedó claramente plasmada a lo largo de este opus que destiló contundencia y dinamismo.Habiendo conseguido captar la atención de todos los presentes el frontman nos preguntaría si nos gustaba el fútbol para acto seguido convertir la pista en una fiesta siguiendo la contagiosa melodía de “Auf Die Zwölf”. No abandonarían el material de su reciente EP,  dejando que un saxofón sirviera para que todos los miembros de la banda, a excepción de su batería, se pusieran a danzar en círculos sobre el escenario durante el desternillante “#YØLØ”. El broche definitivo para su escueta actuación vendría dado por los hímnicos cánticos de “March Dich Fre!”, que escenificaban la perfecta sintonía entre banda y público. En resumen, buena actuación de Finsterforst, aunque personalmente hubiera preferido que hubieran dado más de cancha a sus anteriores entregas.

No abandonaríamos las referencias a los bosques y la naturaleza, y es que los siguientes en tomar las tablas  serían Heidevolk, quienes debutaban en los  escenarios catalanes presentando  su última obra “Velua”. Si ya la descarga  de Finsterforst contó con el respaldo incondicional de la audiencia, el show de los vikingos  de Arnhem puso de manifiesto el tirón  que la banda tiene por estos lares, haciendo que la gente se involucrase al máximo desde que abrieran con “Winter Woede”. Acompañados de un sonido potente y devastador, el tándem vocal que formaron Lars Vogel y Jacco de Wijs sonó absolutamente  arrollador en los lúgubres pasajes de  “Opstand der Bataven”, que fue la escogida para proponernos una primera mirada sobre “Walhalla Wacht”.

Chapurreando nuestro idioma Jacco, -quien recientemente ha sido confirmado como miembro oficial de la banda-, nos daría la bienvenida al show antes de que sus compañeros pisaran el acelerador al máximo, mezclando a la perfección sus raíces metálicas con los aromas folk en demanda de un  “mejor mañana” durante  “De Toekost Ionkt”. Tampoco se dejarían en el tintero esa vertiente épica que siempre les ha acompañado y que marcaria temas como “Saksenland” o “Een met de Storm”, que conseguían que la gente levantara los puños al aire en señal de aprobación. Pese a contar con dos frontmans en escena, el bajista Rowan Roodbaert fue quien se hizo cargo de algunas de las presentaciones, tal y como sucedería con “Urth”, que nos adentraba en tesituras más melódicas aunque sin perder ni un ápice de intensidad y pegada.

Pero sin duda uno de los momentos más divertidos de la noche se produciría  cuando Lars nos animó a participar en los coros del alcohólico “Drankgelag”. No tardarían en regresar la velocidad y el headbanging con la pieza que abría su tercer trabajo, “Nehalennia”, que nos flanquearía el paso hacia la epopeya marina que supuso  “Vinland”, que volvía a hacer rugir a un público completamente entregado.

Pese a que el show de los holandeses fue eléctrico y vibrante, no se olvidarían de brindarnos los  pasajes más melódicos e idílicos  contenidos en la  pieza que presta titulo a su última referencia de estudio “Velua”. Mientras que para encarar la recta final del show que mejor que hacer que el personal  se desmelenara en los pogos que acompañaron  las rotundas aceleraciones de “Herboren In Vlammen”. La rúbrica para la fiesta que montaron Heidevolk sobre las tablas llegaría con su particular versión de sus compatriotas Normaal, “Vulgaris Magistralis”, tras la que se despidieron  acompañados de una rotunda ovación y dejando en el aire la promesa de volver el próximo año para presentar  su nuevo trabajo.

Para los que tuvimos ocasión de ver su aparición en la última edición del festival  Leyendas del Rock resulta evidente que  Equilibrium se han convertido en una de las bandas más emblemáticas dentro de la escena folk/viking. Y es que la formación capitaneada  por el guitarrista  René Berthiaume, -único miembro que continua desde que grabaran  su primera demo en 2003-, ha conseguido plasmar  en su última obra “Armageddon” su plena madurez compositiva, abandonando la fantasía y los clichés  habituales del género para centrarse en temáticas más actuales y cercanas.

Mucho se ha venido hablando sobre los shows de la banda en los últimos tiempos, y personalmente debo admitir que soy de los que piensa que los alemanes deberían plantearse muy seriamente la opción de contar con un teclista para los directos, ya que no es de recibo que gran parte de las ornamentaciones instrumentales que incluyen  sus composiciones estén pregrabadas, ya que esto acaba encorsetando a los músicos haciendo  que el show pierda en frescura y dinamismo. Pero lo que no se puede negar, a tenor de lo visto,  es que Equilibrium parecen haber encontrado la formula perfecta para conectar con sus seguidores y mantenerlos en estado de trance durante toda su actuación.

Sin duda el gran protagonista de la noche fue su más recientemente entrega “Armageddon”, del que nos ofrecerían hasta ocho cortes, dejando que la encargada de darnos la bienvenida fuera la introducción “Sehnsucht”, que rápidamente nos abocaría sobre los melódicos desarrollos del medio tiempo  “Erwachen”, que nos mostraba, entre una iluminación insuficiente y unas densas columnas de humo, la silueta de unos músicos con tablas y experiencia, que supieron meterse rápidamente al publico en el bolsillo. Tras recibir las primeras muestras de cariño de una audiencia que no dejó de animar durante toda la velada llegaba el momento de cambiar radicalmente de registro, así que sin abandonar las composiciones de su quinto largo  nos adentraríamos  en las tesituras más oscuras y tortuosas de “Katharsis”, que nos dejaría a un titánico Robse al frente  mientras sus compañeros no dejaban de moverse por el escenario para contagiar su entusiasmo a unas primeras filas completamente desatadas.

Habiendo constatado el potencial de su nueva obra, tocaba  echar la vista atrás para recuperar una de las composiciones de su anterior redondo, de modo que para representar el material de “Erdentempel”, optarían por los  pasajes folk que marcarían la festiva “Waldschrein”, que conseguía que todo el personal se mantuviera danzando enérgicamente. No decaería la fiesta y la gente  continuaría saltando para acompañar con palmas  las bases pregrabadas que nos abocarían sobre el rotundo “Heimat”, que ratificaba la excelente acogida que ha tenido “Armageddon” entre sus seguidores.

Con la gente cada vez más animada y con la banda rayando a un excelente nivel llegaba el momento de dejarnos poseer por la seductora melodía que conduciría  “Karawane”, para acto seguido dejar que el show alcanzara uno de sus puntos culminantes  gracias a la respuesta que la gente tributó al arrollador “Blut Im Auge”, que se convertiría en el primer guiño a su magistral “Sagas”. El contraste entre el presente y el pasado de la banda  quedaría plasmado con una nueva dupla de material novedoso compuesta por los dos singles del álbum: el demoledor “Prey” y un monumental “Born To Be Epic” que, acompañado por unas intensas columnas de humo, fue recibido con auténtica devoción por una audiencia que ya lo ha convertido en una de sus nuevas favoritas.

Una nueva mirada sobre “Erdentempel”, se convertiría en la excusa perfecta para recabar la colaboración de las primeras filas para acompañar los desenfadados cánticos de “Uns´rer Flöten Klang”. Para  rescatar su faceta más épica y grandilocuente optarían por “Himmelsrand”, la versión de Skyrim que grabaran para  su EP “Waldschrein”, y que nos serviría como preámbulo para una recta final protagonizada  por la primeriza “Nordheim”, que con el escenario teñido de rojo y con la gente botando intensamente ponía el punto y seguido a la velada.

Con el público aclamando a la formación germana, los músicos no tardarían en regresar sobre las tablas para rematar la faena con un extenso encore  que incluiría  las arrolladoras  embestidas de “Rise Again”, con René y Robse repartiéndose las tareas vocales; los pasajes atmosféricos de “Freiflug”, que nos dejaría la impactante imagen de toda la sala moviendo los brazos de izquierda a derecha siguiendo las indicaciones del frontman; y la metalera “Der Sturm”, que completaba una rotunda tripleta en la que los germanos nos mostraban algunas de sus múltiples facetas.

Pero la gente aún quería más, de modo que Equilibrium  todavía se reservarían  un par de ases en la manga para finiquitar el show.  La euforia se desataría al reconocer el respetable los teclados que servirían como apertura para un coreadísimo “Heimwärts”. Mientras que la encargada de poner el definitivo punto y final a la descarga  sería, curiosamente, una pieza de nuevo cuño, “Eternal Destination”.  A la salida caras de satisfacción entre sus incondicionales y muchos comentarios sobre la entrega mostrada por la banda y  el alto nivel que han alcanzado en directo. Aunque, como comentaba anteriormente, no fuimos pocos los que nos quedamos con una sensación un tanto extraña al comprobar que una parte importante del sonido del combo alemán estaba “enlatado”.



TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:ELENA MARCO

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