jueves, 18 de julio de 2024

IREFUL-AGENTS OF DOOM


 

Simplemente basta con pegarle un vistazo a la portada de “Agents Of Doom”, el primer largo de Ireful, para presuponer que nos vamos a enfrentar a una obra seminal, sangrienta y salvaje. El combo italiano se formó en 2019 por diferentes músicos de la escena local. Fuertemente influenciados por el thrash más clásico de Bay Area, el cuarteto de Palermo público 2020 un EP denominado “The Walls Of Madness”, dejando patente su pasión por la velocidad, los riffs contundentes y mosheantes, las voces afiladas, y unos coros repletos de mordiente y pegada. No fue hasta finales del pasado 2023 cuando Ireful entraron en el estudio para grabar este “Agents Of Doom” que publican ahora bajo los auspicios del sello español Xtreem Music.

martes, 16 de julio de 2024

TZOMPANTLI-BEATING THE DRUMS OF ANCESTRAL FORCE

 


En una escena musical en la que cada vez hay más lanzamientos, en la que resulta realmente difícil prestar atención y el tiempo que se merecen algunos proyectos, siempre hay alguno que, por uno u otro motivo, acaba llamándote la atención propiciando que acabes cuanto menos dándole una oportunidad. No os voy a engañar, un servidor no conocía de nada a Tzompantli, pero la inquietante portada de este “Beating The Drums Of Ancestral Force”, que pasa por ser el segundo esfuerzo de esta formación californiana que inició su andadura en 2019, me dejó curioso e impresionado.


Sin embargo dejando a un lado su particular denominación, -Tzompantli, era un altar construido con cráneos para honrar a los dioses en algunas culturas precolombinas-, lo cierto es que otra peculiaridad del combo americano es que está integrado, nada más y nada menos, que por nueve músicos, algo que no suele ser habitual si hablamos de formaciones que encuadran su propuesta dentro de un death subversivo, repleto de pinceladas oscuras y de ramalazos aplastantemente doom, y todo ello aderezado con  algunas pinceladas étnicas, e incluso tribales, que además de dar sentido a su denominación sirven para dotar de diferentes matices y texturas a un sonido muy personal y que para nada podríamos encuadrar dentro de la denominación más genérica dentro de las sonoridades extremas. Tampoco quiero decir con esto que sean una banda totalmente rompedora, ni que hayan creado un nuevo estilo, ni mucho menos, ya que aquí podemos encontrar  desarrollos, arreglos y detalles que dentro del mainstream podrían llegar a recordarte a los Sepultura de mediados de los noventa, especialmente en lo que a las partes tribales se refiere.


En cualquier caso, un detalle que creo que hay que destacar es la producción que ha realizado su guitarrista Erol Ulug, encajando a las perfección sus tres guitarras, las diferentes aportaciones vocales y esa variedad percusiva que sirve para dotar de pesadez o aplastante dinamismo, -según requiera la atmósfera-, a sus impactantes composiciones. Precisamente serán un total de siete las que compongan este segundo largo del combo californiano, y como digo en ellas no podemos sacar un parámetro claramente definido de su propuesta, ya que alternarán temas cadenciosos, de ambientaciones opresivas, con otros que poseen pasajes devastadores, oscuros  y humeantes.


De forma  despiadada y brutal, casi como si se tratara de la banda sonora de un sacrificio humano, así es como arranca el disco con  “Tetzahuitl” un ejercicio de puro y genuino death metal old school que se apoya en la extrema contundencia de su aplastante sección rítmica, en la densidad de sus pétreos riffs, y en la profundidad de unas líneas vocales oscuras, cavernosas, que conectan de forma perfecta con el aspecto musical creando una ambientación que perfectamente podríamos encontrar en cualquier disco del género de finales de los ochenta o principios de los noventa. En cualquier caso, tampoco falta algún acelerón puntual, que hará que se dispare el cuentavueltas del combo americano para hacer que el tema tenga más dinamismo y variedad. Ese filo amenazante, y por momentos hasta terrorífico, se mantendrá durante “Tlayohualli”, que caerá como una pétrea y fría roca sobre el oyente conducida  por un ritmo y unos riffs que parecen arrastrarte hasta el mismo infierno para después tomar algo de velocidad y abocarnos sobre un tempo que te hará cabecear irremediablemente mientras suena, -como si se acercase desde la lejanía-, un hiriente y tenebroso desarrollo solista de guitarra.


Los sonidos propios de la naturaleza selvática serán los que marquen los compases iniciales de “Tlaloc Icuic”, que cambia radicalmente lo que hasta el momento había sido el desarrollo de esta segunda entrega de Tzompantli, ya que con ella nos adentramos en la parte tribal de su sonido, ya que aquí perderán protagonismo los instrumentos y las estructuras habituales dentro del metal extremo para proponernos un tempo que estará dominado por la percusión étnica, y que se verá completado por unas líneas vocales que suenan como si fueran una invocación. En esta ocasión tampoco habrá prácticamente voces guturales, ya que más bien parecen ser las invocaciones de un brujo o hechicero solicitando la presencia de  los ancestrales espíritus.


Las esencias de ese death/doom  “old school”, que a la postre no deja de ser el lienzo sobre e el que Tzompantli dibujan su particular propuesta, volverán a percibirse con fuerza durante “Chichimecatl”, aunque en esta ocasión toda suena con un punto más de dinamismo, permitiéndose  incluso  algún retazo más intenso y apocalíptico que servirá para crear un rotundo contraste con esos desarrollos más tétricos, pesados e impregnados de esencias malévolas, que suelen dominar sus composiciones. Nuevamente las sonoridades étnicas volverán a dejarse notar con fuerza durante  “Tetzaviztli”, dominada por una envolvente aportación percusiva que se encargará de flanquearnos el paso junto a unas guitarras que suenan étereas y atmosféricas hacia la frondosidad selvática antes de asestarnos una abrupta dentellada final con una nueva ración de líneas vocales en tesituras de invocación.


Si algo destaca dentro de la propuesta de Tzompantli es que pese a esos elementos y matices, llamémosles, tribales, lo cierto es que su sonido es netamente “old school”, con lo que son perfectamente identificables las conexiones con el brutal death “mas cafre” y  desatado, y la mejor prueba la encontramos en piezas como “Otlica Mictlan”, que en esencia es uno de los temas que mejor podría definir su particular estilo ya que combina pasajes lentos y pesadumbrosos con rutilantes andanadas desbordantes de velocidad, aunque también incluye en algunos momentos esas pinceladas tribales que te hacen sentir que estas formando parte en un oscuro rito que se está llevando a cabo en las profundidades selváticas en una noche sin luna y únicamente iluminada por la luz de las hogueras.


El epílogo para esta segunda entrega del combo americano llegará de manos del retorcido y enigmático “Icnocuicatl”, invitándonos nuevamente a descender a su particular “Mictlán”, llevando como banda sonora esa aplastante pesadez que es capaz de helar la sangre del oyente, aunque en esta ocasión también habrá espacio para algunos desarrollos que, sin utilizar la distorsión ni los registros guturales , sonarán evocadores y tremendamente inquietantes. Lo dicho, siempre resulta curioso y enriquecedor descubrir bandas como Tzompantli, que sin desviarse en exceso de los cánones propios del estilo si que han sabido condimentar su propuesta para hacer que se desmarque de lo que suelen ser habitual. Seguramente muchos tildaran la maniobra de oportunista, sinceramente no lo sé, ya que estamos hablando de una banda que hasta donde un servidor ha podido averiguar se mueve en el más absoluto underground. Sea como sea, “Beating The Drums Of Ancestral Force”, me ha parecido una obra de lo más potente e interesante. Además, si muchas bandas del norte de Europa tratan en sus letras la historia y la mitología propia de su zona, porque no pueden hacer lo mismo las bandas que provienen del otro lado del Atlántico.



Lista de Temas:


1. Tetzahuitl
2. Tlayohualli
3. Tlaloc Icuic
4. Chichimecatl
5. Tetzaviztli
6. Otlica Mictlan
7. Icnocuicatl






domingo, 14 de julio de 2024

EVILDEAD-TOXIC GRACE

 


Nunca es demasiado tarde para thrashear, o esa parece ser la filosofía de los miembros que conforman Evildead. Aunque puede decirse que nunca llegaron a alcanzar la primera línea dentro de la escena thrashera americana de los ochenta, los lanzamientos que editó la formación angelina cuando el “suflé” del estilo empezaba a bajar tuvieron una cierta repercusión, y la constatación definitiva quedó plasmada en ese escueto disco en directo que lleva por título “Live... From the Depths of the Underworld, que curiosamente fue grabado en tierras alemanas.

Como en tantos otros casos, su retorno discográfico acabó materializándose casi tres décadas después con “United States Of Anarchy”, que veía la luz en plena época pandémica y sirvió para que el quinteto dejara patente que estaban de vuelta con las pilas bien cargadas y la actitud intacta. Curiosamente, a diferencia de lo que suele ser habitual en estos retornos, su line-up pese a no ser el original si que mantiene una cierta coherencia con lo que fue su trayectoria previa, ya que junto a los miembros fundadores: el batería Rob Alaniz, el guitarrista cubano Juan García y al también guitarrista Albert Gonzales, nos encontramos con el vocalista que ha grabado todos sus trabajos: Phil Flores, y al bajista Karlos Medina. Cuatro años han pasado desde que viera la luz el ya mencionado “United States Of Anarchy”, ese retorno que a más de uno nos sorprendió y nos hizo volver a prestar atención a su actividad. Lamentablemente, la banda no se dejó caer por aquí, así que esperemos que con este nuevo capítulo que da arranque con “Toxic Grace” podamos quitarnos esa espinita. En cuanto a lo que es el material contenido en esta cuarta entrega de estudio del combo angelino nos encontramos con 9 temas propios, y un cover de Killing Joke, que estilísticamente podríamos tildar como continuistas, si bien es cierto que me ha dado la impresión de que el nivel de revoluciones está un poco por debajo de lo que fue su predecesor, aunque en ningún momento han perdido potencia ni tampoco intensidad, con lo que podríamos decir que pueden percibirse con mayor claridad sus influencias más netamente heavy metaleras, aunque conservando intactas la mordiente, la actitud y la mala leche propia del thrash de toda la vida.

Comandado por unos guitarrazos enérgicos y lacerantes arranca el disco de forma incontestable y aplastante con “F.A.F.O.”, dejando que su crujiente y mosheante riff se encargue de liderar una composición absolutamente demencial, con unos rotundos, -aunque a la vez sutiles y perfectamente integrados dentro de lo que es su estructura, cambios de ritmo impulsados por la batería de Rob Alaniz, y en donde la pegada, -dejando a un lado sus incisivas guitarras-, correrá por cuenta de los coros que se encargarán de apuntalar su rotundo estribillo. He de reconocer que me ha sorprendido, -pese a que Evildead son un nombre clásico dentro de la escena americana-, lo contemporáneas y cañeras que suenan las guitarras, y en general la producción de todo el álbum, y es que en el proceso ha estado involucrado, al igual que en alguna de sus anteriores entregas, el mítico Bill Metoyer, y eso se nota en la forma en la que se combinan las partes más humeantes de “Reverie”, con algunos pasajes más envolventes, y un excelso desarrollo solista que servirá para que un tema oscuro, -y que en algunos momentos puede llegar a recordar a los Slayer de los últimos tiempos, especialmente en el apartado vocal-, se acabe convirtiendo en uno de los números más destacados del disco.

Con las guitarras sonando más contenidas y contemporizadas, como si estuvieran tomando impulso, arranca “Raising Fresh Hell”, dejando que los coros se encarguen de reforzar las aportaciones de Flores mientras las guitarras darán textura a esos pasajes más etéreos que servirán de preámbulo para su despiadado ataque durante un desarrollo solista que poco a poco irá tomando velocidad y contundencia hasta hacernos viajar hasta mediados de la década de los ochenta. Como comentaba anteriormente, muchos son los guiños al heavy metal tradicional que encierra “Toxic Grace”, sin ir más lejos el arranque con guitarras dobladas de “Stupid On Parade”, aunque curiosamente esta será una de las piezas más rápidas y directas, gracias al desbordante trabajo de la sección rítmica y a la machacante tenacidad de un riff que se acaba clavando en tu subconsciente junto a la despiadada crítica que encierra su ácida letra. Y es que Evildead siempre se han caracterizado, además de por sus divertidas portadas, por lo mordaces que han sido muchas de sus letras.

Evidentemente en este cuarto largo de los americanos hay mucha caña, quizás no tanta velocidad como uno podría esperarse en un principio. Pero ojo, eso no quita para que podamos encontrarnos dentelladas criminales y devastadoras como “Subjugated Souls”, que guiada por otro ritmo en plan locomotora se verá salpicada por unos riffs ardientes y humeantes que invitan a ejercitar las cervicales hasta que irrumpe en escena un potente estribillo que pide ser coreado con el puño en alto antes de abocarnos sobre un rotundo break que será la excusa para una sucesión riffs mosheantes. El ecuador del disco vendrá marcado por “Bathe In Fire”, que de alguna forma rompe la dinámica que hasta ese momento había llevado el plástico. Arranca de forma relajada para ir creciendo poco a poco, -sin prisa pero sin pausa-, para de alguna forma dar cabida a la faceta más progresiva de los angelinos, y me refiero en el sentido de hacer evolucionar la estructura para acabar conjuntando contundencia y melodía con unos aplastantes coros para redondear un corte que se sale de lo que suele ser la fórmula, llamémosle, tradicional del combo americano dando un toque de frescura y algo más variedad al disco.

Sí, sé que muchos no estarán de acuerdo con mi apreciación, pero sinceramente creo que “Toxic Grace”, es el disco más heavy de Evildead. Y sin duda creo que inicios lentos, cadenciosos, pero a la vez oscuros y tétricos como el de “Poetic Omen”, en el que prima la intensidad por encima de la voracidad, son una prueba palpable, amén de servir para plasmar las habilidades técnicas de los miembros de la banda. El retorno sobre las guitarras afiladas como cuchillas llegará de manos de otra de las que no deja títere con cabeza: la instrumental “World Ov Rats”, con una cadencia y un tratamiento de las guitarras que personalmente me ha recordado a los discos clásicos de otro nombre insigne dentro de la escena thrasher internacional como son Annihilator.

Las esencias más clásicas, más netamente thrash metaleras, quedarán plasmadas en ese ejercicio de “old school”, que lleva por título “Fear Porn”, un tema que perfectamente podría haberse grabado en 1989, y que seguro será de los que más agrade a los seguidores más veteranos del quinteto angelino. Velocidad, guitarras ágiles y un estribillo coreable y pegadizo al máximo. En definitiva, buen combustible el que aporta una pieza que de seguro no faltará en sus descargas. Para cerrar el disco la banda ha optado por el clásico de Killing Joke “The Death & Resurrection Show”, que personalmente creo no ha sido la mejor elección, ya que ese toque industrial, pese a la contundencia de las guitarras, no me ha acabado de convencer del todo.

Sin embargo, pese a ese pequeño traspiés final lo cierto es que “Toxic Grace”, me ha parecido un digno sucesor para “United States Of Anarchy”, y lo que es más importante un disco que para nada chirría con todo lo que ha sido la trayectoria previa de Evildead. Lo dicho, esperemos que este nuevo trabajo sea la excusa perfecta para que podamos ver sobre nuestros escenarios a un nombre mítico, quizás no de primer nivel, pero de sobras conocido para todos los que hemos venido siguiendo la escena thrasher desde finales de la década de los ochenta.



DISCOGRAFICA:STEAMHAMMER


Lista de Temas

  1. F.A.F.O.

  2. Reverie

  3. Raising Fresh Hell

  4. Stupid On Parade

  5. Subjugated Souls

  6. Bathe In Fire

  7. Poetic Omen

  8. World Ov Rats

  9. Fear Porn

  10. The Death & Resurrection Show





martes, 9 de julio de 2024

HOLYCIDE-TOWARDS IDIOCRACY


El proyecto thrashero que hace dos décadas fundará el frontman de una de las leyendas vivas del metal extremo en nuestro país: Avulsed, el incombustible Dave Rotten, continua su particular andadura afianzándose como uno de los paladines del thrash metal “old school”. Se han tomado su tiempo, nada más y nada menos que cuatro años pero Holycide regresan a la carga con nueva alineación y dispuestos a no dejar títere con cabeza brindándonos una nueva ración de riffs acuchillantes, letras incisivas y críticas, en las que no se cortan a la hora de tratar temas de la más candente actualidad; y ante todo mucha, muchísima, rabia que servirá para dotar de mordiente a los aplastantes estribillos de unas composiciones que combinan a la perfección velocidad aniquiladora, contundencia, pinceladas melódicas, y una vena altamente adictiva. Para ello Mr. Rotten, además de contar con Salva Esteban que ya grabará “Annihilate... Then Ask!” (2017) y “Fist To Face” (2020), ha recuperado a Vicente Payá, quien ya formó parte de la banda durante sus primeras encarnaciones a principios de este tercer milenio, y que también participó en su anterior EP “Bazookiller” (2023), para encargarse de la sección rítmica junto al batería Santiago García Arroyo. Mientras que el último en incorporarse a la alineación del combo madrileño ha sido el guitarrista Ancor Ramírez.

miércoles, 3 de julio de 2024

MURO+ARKO+KAIZOKU BAND-BOVEDA-BCN-29-JUN-2024


Hay bandas especiales dentro de nuestro heavy metal, y sin duda Muro son una de ellas. Ellos fueron de alguna forma responsables de imprimir una sexta marcha al heavy metal que se hacia en nuestro país a principios de la década de los ochenta. Además, su trayectoria ha sido discontinua y cuanto menos curiosa, ya que a día de hoy, aunque en la banda quedan dos de sus miembros fundadores: Lapi a la batería y Largo a la guitarra, el único que ha participado en todos los trabajos de la formación madrileña ha sido su bajista Julito. Aunque en su momento tuvieron que lidiar con las críticas de los más “puristas”, lo cierto es que el tiempo les ha acabado dando la razón y Rocksa Pérez se ha convertido en la década que lleva al frente de la formación vallecana  en una pieza clave dentro de su  engranaje. Eso sí, creo que es de justicia reclamarle a la banda que ya tenemos ganas de escuchar temas nuevos, ya que su última referencia de estudio “El Cuarto Jinete”, data ya de principios de 2013.

lunes, 1 de julio de 2024

ZENOBIA-MELODIAS ENCANTADAS


Uno de los principales objetivos para cualquier músico de rock y metal, especialmente cuando son jóvenes y durante los primeros años de su carrera, es tratar de ser los más auténticos, los más duros…, pero como hemos podido comprobar en infinidad de ocasiones ese ardor juvenil acaba dejando paso a una madurez musical que se traduce en composiciones cada vez más complejas y trabajadas. Pero sin duda ese ansia de crecer y de seguir probando cosas nuevas, proponiendo iniciativas diferentes a sus seguidores es el que da impulso a trabajos como este “Melodías Encantadas”. En esta nueva entrega de la formación riojana que comanda desde hace más de dos décadas Jorge Berceo nos propone una novedosa y sorpresiva mirada a algunas de sus composiciones más emblemáticas junto a cinco temas inéditos. Además, para lograr que este nuevo trabajo sea todavía más especial si cabe, Zenobia se han acompañado de un destacado elenco de artistas que han aportado su granito de arena haciendo que el disco acabe resultando de lo más variado.