lunes, 22 de julio de 2019

CAN MERCADER FESTIVAL-CORNELLA-13-JUL-2019


Lejos de los faraónicos montajes y los grandes nombres internacionales en nuestros país hay un montón de festivales que luchan año a año por mantenerse, consolidarse,  y seguir creciendo. Sin duda dentro de la escena catalana uno de los que mayor repercusión ha alcanzado en los últimos años ha sido el que se celebra en el Parc de Can Mercader de Cornellà de Llobregat, convirtiéndose en cita obligada por su carácter gratuito para cualquier seguidor del rock y el metal que se precie.

De cara a la edición de este año el festival volvía a repetir formato, con dos escenarios, algo que dio dinamismo a la larga tarde/noche de conciertos. En cuanto al cartel, copado de bandas nacionales, tuvimos un poco de todo. Tendríamos oportunidad de descubrir propuestas novedosas y personales como las que nos presentaron Thy Omen y Scape Land. También tendríamos ocasión de disfrutar del heterogéneo metal melódico de Worth. Los encargados de poner la nota de clasicismo roquero fueron 11 Bis, mientras que para  poner el toque gamberro contamos con los valencianos Jolly Joker. Las versiones correrían por cuentas de los chicos de Seek´em All. Mientras que para representar el heavy/power contamos con Daeria. Pero sin duda, los indiscutibles reyes de la noche fueron unos Crisix, que tras hacer escala en el Graspop y el Resurrection están en un estado de forma insultante .


THY OMEN 

Con el sol todavía cayendo a plomo sobre el Parc de Can Mercader, y mientras los más madrugadores íbamos dando colorido al recinto, aparecían en escena los encargados de dar el pistoletazo de salida al festival, Thy Omen. Fundados hace más de una década el cuarteto aprovechó su tiempo sobre las tablas para presentarnos su metal progresivo repleto de imaginativas estructuras y explosivos cambios de ritmo.


Tal vez la densidad sonora de su propuesta no fuera la mejor opción para captar la atención de un público que todavía estaba aterrizando en el recinto. Pero, en cualquier caso, temas como “Ephemeral Sound Of Black Smoke” y “Sweets  For The Sweet”, se acabaron convirtiendo en la mejor carta de presentación de una banda que mostró muy buenas formas sobre el escenario. 

Para el final el cuarteto se reservó un as en la manga, ya que nos ofreció un extenso medley que repasó alguno de los himnos imprescindibles de los míticos Iron Maiden, así que muchos de los presentes nos animamos a entonar junto  a ellos los estribillos de clásicos como “Hallowed Be Thy Name”, “Run To The Hills”, “Wasted Years” o “Fear Of The Dark”, entre otros.


WORTH


No se hicieron de rogar  demasiado, -de hecho me gustaría destacar que el tiempo de parón entre grupo y grupo fue mínimo, gracias a la excelente coordinación de ambos escenarios-, los siguientes en tomar posiciones sobre el escenario: Worth, quienes aprovecharon la ocasión para ofrecernos un exhaustivo repaso a las composiciones de su ópera prima “The Essence Of Life”.

Lo primero que llamó la atención fue su impactante puesta en escena, con todos los componentes de la banda pintados y  vistiendo camisa blanca ensangrentada, un look que casó a la perfección con su death metal melódico salpicado de pinceladas propias de las corrientes más clásicas del metal.


Salieron con las pilas bien cargadas, dispuestos a aprovechar al máximo su tiempo, y mostrándose muy activos sobre el escenario mientras daban buena cuenta de cortes como “Into The Abyss”, y el tortuoso “Dead Mind”. No tardaron mucho en captar la atención de los que todavía no les conocían, gracias en gran medida  al dinamismo escénico que mostró su vocalista Cri Jill. Así que los más jóvenes no tardaron en sumarse a la fiesta mientras la banda nos sumergía de lleno en las inquietantes sonoridades de la propia “The Essence Of Life”.

Pero sin duda los cortes que mejor respuesta obtuvieron de su escueta presentación fueron “Parting Ways”, que con su velocidad y sus explosivos cambios  nos dada argumentos para agitar frenéticamente la cabeza, y ya en el tramo final la melancólica “The Return” y “Lake Of Time”. Lo dicho, buen concierto de Worth, una banda de difícil catalogación que bajo la etiqueta de metal melódico sabe como dirigir sus inquietudes musicales hacia diferentes estilos y sonoridades.


SCAPE LAND

Con el sol ya empezando a ponerse, y con la asfixiante sensación de calor concediéndonos una pequeña tregua, llegaba el momento de los chicos de Scape Land. Tras haber dado una escucha a su último redondo “Evil Mind Pieces”, he de admitir que tenía muchas ganas de comprobar como sonarían los andaluces en directo. Y lo cierto es que no me defraudaron.

Al igual que sucediera con Worth, la propuesta del combo de  Chiclana de la Frontera es también de difícil catalogación, especialmente por los cambiantes registros de su vocalista Iván. El grueso del repertorio que interpretaron estuvo centrado casi de forma exclusiva en su más reciente entrega, con lo que no faltaron piezas como la inicial “Evil”, que servía para presentarnos  ese buscado equilibrio entre la contundencia rítmica  y las melodías de guitarra de Diego Galindo.


Pero que nadie piense que los andaluces quemaron todas sus naves durante los compases iniciales del show, ya que durante el tiempo que estuvieron sobre las tablas tuvimos ocasión de deleitarnos con los potentes increscendos de  “Crazy”, o con las estructuras más machaconas que marcaron cortes como “Lost In A Dream”, que a la postre se acabó convirtiendo en el único guiño que se permitieron a su debut homónimo.

No se si fue por el gancho que exhibieron en trallazos como “God´s Love”, o porque a esa hora ya empezaba a apetecer moverse un poco, pero lo cierto es que Scape Land fueron los primeros que hicieron mover a un recinto que a esas horas de la tarde presentaba ya un fantástico ambiente, con lo que temas como la camaleónica “Don´t Break Me Up”, o la cañera “Take´em Out”, sirvieron para que los andaluces cerraran su presentación por todo lo alto.



11 BIS

Hay un dicho que reza: “El tiempo pone a cada uno en su lugar”. Han pasado más de tres décadas desde que 11  Bis dieran sus primeros pasos. Tuvieron bastante repercusión dentro de la escena catalana, pero no fue hasta hace escasamente unos meses cuando la formación que lidera José Luis Gutiérrez “Padrino” puso en circulación “36 Años Después”. Como siempre no faltó durante el show, y a lo largo de todo el festival, el homenaje al que fuera su guitarrista Juan Ramón Martínez Carrasco “Giovanni”.


Sí, había muchas ganas de verles. Y viendo las caras de los músicos era evidentes que ellos también estaban deseosos de reencontrarse con sus seguidores, y más si tenemos en cuenta que tocaban en casa. Abrieron fuego de forma rotunda con “Entre El Bien Y El Mal”, dejando claro que sus temas no han perdido ni la garra, ni la plena vigencia de sus letras. Sin duda de lo más destacable de su presentación fue la actitud de un Padrino que, -ataviado con sus llamativas chaquetas-,  no dejó de animar al personal mientras ejercía  como el perfecto anfitrión a la hora de invitarnos  a participar en temas como “Te Digo No”, o “Malditos”, que fue la elegida para todos coreáramos en el estribillo el nombre del añorado Giovanni.

Tampoco quisieron dejarse en el tintero su despiadado ataque hacia la clase dirigente con el explicito “Poli-Éticos”. Pero sin duda si hay algo que marca las composiciones de  11 Bis es la cercanía, la cotidianidad, y el hecho de que las historias que narran en sus letras son reales, y la mejor prueba fue ver la reacción del público cuando atacaron temas como “Rockcelona” , “Carmelos Band”, y “De La COPE a Cornellà”

Para el final la banda nos tenía reservada una sorpresa, ya que el último tema que interpretaron fue una adaptación del clásico de Motörhead “Ace Of Spades”, convenientemente rebautizada como “Motorbis”. En definitiva que 11 Bis supieron conectar con el público y demostraron sobre el escenario que los veteranos roqueros barceloneses están viviendo una segunda juventud.


JOLLY JOKER

Tras la rotunda lección de actitud y rock n´roll que nos brindaron  el Padrino y sus muchachos era un buen momento para cambiar diametralmente de registro con los valencianos Jolly Joker. Sí, con ellos llegó el sleazy, la macarrería, la diversión, y una vuelta de tuerca a ese hard rock repleto de actitud y estribillos altamente coreables. Lazy Lane y sus muchachos han pisado los escenarios catalanes con bastante asiduidad en los últimos meses dejando siempre unas fantásticas sensaciones a su paso. Así que  esta noche no iba a ser una excepción.


Resulta realmente difícil buceando en su discografía decidirse por uno de sus tres lanzamientos. Quizás por ello no me sorprendió que el repertorio de esta noche fuera bastante equilibrado, aunque lo cierto es que fue “Here Comes The Jokers” el que gozó de una mayor representación. Arrancaron, como en ellos suele ser habitual, tirando de descaro y actitud con un definitorio “I am Rock N´Roll”, que sonó como si fuera una declaración de intenciones.

Capitaneados por ese auténtico vendaval que es Lazy Lane, los valencianos no tuvieron ninguna clase de dificultad para meterse al personal en el bolsillo con los rotundos guitarrazos de “Sidewalks”, y con el toque festivo y vacilón que desplegaron en temas como “Hey You”. Pese a las fantásticas críticas que ha recibido “Never Say Forever”, la parte central de su presentación estuvo copada por las composiciones de su anterior “Here Comes The Jokers”. Así que no faltaron la rotundidad de “Perfect Life”, ni el desenfreno roquero del festivo “Full Of Beans”.

Para encarar la recta final del show que mejor que ese latigazo de rabia y esencia punkera que es el descarado “Fuck It All”, que volvía a hacer que las primeras filas levantaran los puños al aire para corear su potente estribillo. La vuelta a la actualidad estaría marcada por “Believe” y “Set My Soul On Fire”, con los que la banda ponía de manifiesto la madurez que han alcanzando sus composiciones. Mientras que la despedida definitiva llegó con otro trallazo incontestable como es el incendiario “Sucker”.

Son divertidos, descarados, cañeros. Son irreverentes, juerguistas y macarras. Son Jolly Joker, y si todavía no has tenido ocasión de verles en directo, no sabes lo que te estás perdiendo.

DAERIA

Desde que Daeria publicaron “Fénix” en septiembre del pasado año, la formación catalana ha seguido una clara línea ascendente. Con un line-up cada vez más sólido y asentado los barceloneses se han destapado como uno de los nuevos baluartes de la escena heavy/power nacional. Tras haber mostrado sus bazas en su presentación de la Sala Bóveda a principios de este mismo año, esta noche Daeria tendrían ocasión de presentarse ante una audiencia más numerosa, y vaya si la aprovecharon.


Sonaron potentes, cañeros, pero también muy melódicos y sofisticados, gracias en gran medida al doble ataque de guitarras que nos brindaron Víctor Vázquez y  Eimel Trejo desde que la banda abrió fuego con el tema que presta título a su debut “Fénix”. Pero sin duda el gran protagonista de la descarga fue el vocalista Ángel Ortiz, al que noté mucho más cómodo y compenetrado con sus compañeros, haciendo gala de una potencia vocal y una elegancia que propició que cabalgadas como “Cosmos”, o el fantástico “Solo” acabaran recibiendo la cálida acogida de un público que se entregó al máximo con ellos.


La polivalencia y la madurez que la banda ha alcanzado en esta nueva etapa como Daeria quedarían plasmadas a lo largo de  “Luz De Luna”, que era la escogida para que todos nos pusiéramos a botar siguiendo las indicaciones de la propia banda antes de abocarnos sobre un divertido solo de batería. Para dar el pistoletazo de salida a la segunda mitad del show  los barceloneses se reservaron “Laberinto”, para posteriormente presentarnos su faceta más potente y aguerrida con el descomunal “Lestat”. 

Como no podía ser de otra forma Daeria no quisieron  dejarse en el tintero un fugaz recuerdo a su anterior etapa como Döria rescatando, -al igual que ya hicieran en su debut-, un celebradísimo “Pensavientos”. Mientras que el colofón definitivo para una descarga que acabó resultando  demasiado corta estuvo reservado para una composición que se ha convertido ya en imprescindible en todas sus descargas “Reina De Corazones”. Intachables, Daeria dejaron claro tras su paso por Can Mercader que no solo son una banda de presente, sino que tienen ante si un futuro de lo más prometedor.




SEEK´EM ALL


Con el personal ya muy animado, y justo antes del  desembarco de las indiscutibles estrellas de la noche, era el momento propicio para convertir el Parc de Can Mercader en una auténtica fiesta. Y para ello que mejor que una buena selección de clásicos de los cuatro hombres de negro de manos de los chicos de Seek´em All.


Dejando a un lado las opiniones personales sobre el eterno debate en torno a las  bandas tributo, lo cierto es que Seek´em All nos ofrecieron un show sólido y convincente, repasando  una colección de himnos que se han convertido en imprescindibles para varias generaciones de metaleros. De modo que no faltaron los potentes coros que acompañaron al siempre épico “Creeping Death”,  el entusiasmo del personal a la hora de agitar la cabeza al ritmo de “Master Of Puppets”, ni  el imprescindible “One”.

Tampoco faltó la rotunda cadencia del aplastante “Sad But True”, las sonoridades más bucólicas y baladísticas de “Nothing Else Matters”, el multitudinario karaoke durante “Enter Sandman”, ni la furia thrashera del humeante “Seek And Destroy”. En definitiva que Seek´em all nos entretuvieron, nos hicieron cantar, y nos amenizaron la espera antes de la llegada de Crisix. 


CRISIX

Hay bandas que tienen la facultad de conectar con el público. Da igual si tocan en una pequeña sala rodeados de sus más fieles incondicionales, o si lo hacen en el marco de un multitudinario festival, siempre la acaban liando. Crisix llevan años demostrando que son uno de los puntales, junto a sus hermanos de Angelus Apatrida, del thrash metal nacional. Además desde hace ya unos cuantos años los catalanes han ampliado su campo de operaciones más allá de nuestras fronteras, con lo que no resulta extraño verles girar o en los carteles de los festivales europeos.


No ha sido un viaje fácil, ni rápido. Pero a base de trabajo, esfuerzo y dedicación, parece que por fin Crisix están recogiendo los frutos de todo lo sembrado a lo largo  de los últimos años. La de esta noche era una cita especial para ellos . Quizás no fuera la audiencia más grande ante la que han tocado en los últimos meses, pero lo cierto es que siempre resulta  un plus extra tocar en casa rodeado de amigos y conocidos. 

Irrumpieron arrollando con todo a su paso, como un elefante en un cacharrería, y desde el minuto uno supieron como poner al público en movimiento. Para empezar que mejor que castigar nuestras cervicales con dos trallazos como “Leech Breeder” y “Xenomorph Blood”, ambos contenidos en su último lanzamiento “Against The Odds”. Los de la Conca d´ Odena presentaban novedades en su sección rítmica, ya que ahora se encarga del bajo Pla Vinseiro (Mutant),  mientras que de la batería, -debido a la  tendinitis de  Javi Carry-, se hizo  cargo Arnau de Bellako.

Pese a la descomunal acogida que obtuvieron sus composiciones de nuevo cuño, lo cierto es que la locura, el pogo,  y los circle-pits se hicieron más frecuentes y multitudinarios cuando el quinteto echó la vista atrás para repescar esa  bomba de relojería que es  “Rise… Then rest”. Como siempre Juli Bazooka fue el timón de la banda, pero el desfase, la adrenalina, y la entrega corrió por cuenta de Busi y un desatado Requena que no paró de moshear, al más puro estilo Scott Ian, durante  “Conspiranoia”.


Fieles a las tradiciones, una vez más, Crisix no escatimaron esfuerzos a la hora de intentarnos sonsacar una sonrisa durante la primeriza “Brutal Gadget”, para posteriormente volver a su última entrega y poner al personal a botar al son del alocado “Get Out Of My Head”, para el que Javi se sumó también a la fiesta. Otra de las tradiciones imprescindibles en las presentaciones de los catalanes  es el intercambio de instrumentos entre los músicos justo antes de atacar un medley de versiones que incluyó pasajes del “(You Gotta) Fight For Your Right (To Party)”, “2 Minutes To Midnight”, “Walk” y “Seek And Destroy”.

Con cada uno retomando  su instrumento habitual tocaba encarar la recta final del show, y para ello que mejor que uno de los temas más seminales y demoledores de su tercer largo “From Blue To Black”, “G.M.M. (The Great Metal Motherfucker)”, que lograba que el movimiento en los aledaños del escenario no se detuviese. Otro de los imprescindibles en todos los conciertos de los catalanes es el football of death, y  no tardaría en llegar durante  “Bring´em To The Pit”. Mientras que la locura total  se desató cuando Juli anunció que había llegado el momento del tema que define a la perfección el estilo que practica la banda  “Ultra Thrash”,  que les servía para rubricar su indiscutible triunfo y cerrar este Can Mercader Festival por todo lo alto.



TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:ALFREDO RODRIGUEZ

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