Como si quisieran de forma delicada y elegante invitarnos a meter la cabeza en los oscuros recovecos del averno, el disco se abre con una evocadora introducción de esencias acústicas. Será tan solo un espejismo. Ya que, tras unos redobles apocalípticos, el trío no tardará en abalanzarse sobre el oyente con una dentellada marca de la casa, en la que pisarán el acelerador al máximo, dándonos argumentos para ejercitar las cervicales siguiendo el devastador ritmo que imprimen a “Speedchain”. El título no puede ser más descriptivo, y es precisamente eso, una descarga de flamígero speed metal, lo que nos proponen para dejar las cosas claras desde el mismo arranque.
Como si fuera un tren de mercancías fuera de control, “Sex ´n Speed” se destapa como un trallazo abrumador. Comandado por un ritmo demoledor e implacable en el que el trío plasma sus influencias más speedicas y macarras, repitiendo, de forma desaforada, una y otra vez, su corrosivo estribillo para completar un tema que recuerda tanto a viejas leyendas como VENOM como a nuevos valores con BÜTCHER. No era la anterior la única pieza que orbita en torno a ese black n’ roll ácido, seminal y arrollador, ya que “Sex Commander 666” continúa esa senda demoníaca de agresividad, contundencia y perniciosa macarrería comandada por una sucesión de riffs humeantes y supersónicos.
He de reconocer que “Orgasm Through Death” me dejó un tanto descolocado. Y es que cuando pensé que Ruyned ya estaban totalmente acotados dentro de un estilo muy concreto, el trío nos sorprende levantando el pie del acelerador para, tras un arranque más relajado, adentrarnos sobre una estructura de tempo más cadencioso e infeccioso, cercano a tesituras thrash/death, apostando por unas guitarras más envolventes y con matices más melódicos. Unos oscuros cánticos ritualistas marcarán un oscuro interludio que lleva por título “Daemonis Ritualis”, que se encargará de flanquearnos el paso hacia “Profanum Sacrificium”, un zarpazo de thrash metal letal, oscuro y subversivo, liderado por unos riffs malévolos que marcan una estrecha conexión con la primerísima etapa de SEPULTURA o SARCOFAGO. Oscuro, agresivo y altamente pernicioso.
“Witches Gallöw” es artillería de primera para los shows. Una pieza directa, con una batería implacable y unas guitarras demoledoras, que de seguro propiciarán que el personal corra frenéticamente en círculos durante sus descargas. Además, ese eco en la voz de Bogdan y esas armonías deudoras de la N.W.O.B.H.M. hacen que tenga ese regustillo vintage que tanto nos gusta a los seguidores del thrash más añejo y underground. El segundo largo de este ruidoso combo rumano se cierra con otro número acústico a modo de “outro”, conectando el principio y el final del álbum para dar por finiquitado su devastador ataque sonoro.
Por supuesto, la fórmula de RUYNED no es nueva. Sin embargo, mola ver cómo las nuevas generaciones continúan mirando atrás a la hora de buscar inspiración. Velocidad, oscuridad y actitud son algunas de las cualidades que han hecho que el metal más oscuro, seminal y descarnado, pese a no estar nunca de moda, haya perdurado hasta nuestros días. Como si fuera un semillero inagotable, cada año continúan apareciendo nuevas bandas que se declaran discípulos de los grandes nombres y que prometen seguir portando la malevola llama que otros prendieron décadas atrás. RUYNED son un nombre más que sumar a esa extensa lista. Los rumanos llevan ya dos rotundos golpes sobre la mesa. Así que creo que ha llegado el momento de que les prestes la atención que merecen.
DISCOGRAFICA:OSMOSE PRODUCTIONS

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