Multiinstrumentista, vocalista, compositor, productor, las inquietudes musicales y el anhelo por innovar y experimentar dentro de la música han sido una constante a lo largo de la dilatada carrera de Devin Townsend. Desde que se diera a conocer entre el público del hard & heavy por ser la voz que acompañó al maestro Vai en aquel ya lejano “Sex & Religion”, la trayectoria del canadiense ha sido imparable e inclasificable estilísticamente hablando. En primer lugar se encargó de plasmar su vertiente más agresiva liderando Strapping Young Lad, dando forma a un explosivo cocktail que combinaba encarnizado metal con aquellas sonoridades industriales que tan en boga estuvieron a mediados de la década de los noventa. Pero su talento, su personalidad inquieta y sus ansias por seguir probando nuevos sonidos mientras continuaba creciendo como músico y compositor le hicieron embarcarse en diferentes proyectos que le permitieran expandir todo su potencial creativo, y en los que siempre su nombre aparecía acompañado por una denominación diferencial: Devin Townsend, The Devin Townsend Band, Devin Townsend Project..., en definitiva diferentes nombres que le permitían expandir su propuesta por diferentes derroteros sin estar sujeto al compromiso que dicta una denominación concreta.