jueves, 15 de noviembre de 2012

KAMELOT+XANDRIA+TRIOSPHERE+BLACKGUARD-BCN-RAZZMATAZZ 2-9-NOV-2012







La banda liderada por el  guitarrista Thomas Youngblood, parece que por fin está viendo la luz al final del túnel. He de reconocer que fui de los que torció  el gesto cuando su carismático ex vocalista, el noruego Roy Khan decidió, en  Abril de 2011, abandonar la banda de forma oficial y definitiva. Tampoco me acabo de convencer la posterior colaboración, para el “Pandemonium Tour”, del vocalista de Rhapsody Of Fire,  Fabio Lione. En cualquier caso, después de mucha incertidumbre sobre el futuro de la banda, en Junio de este mismo año, se anunciaba que el ex bombero Tommy Karevik, sería el nuevo vocalista de la banda después de ser  escogido entre más de 800 candidatos. Con su nuevo trabajo “Silverthorn”, recién salido a la venta, los americanos se presentaban en Barcelona dispuestos a afrontar la dura prueba del directo, presentándonos a su nuevo vocalista. Como aperitivo, antes de la salida de las estrellas de la noche, este “Silverthorn European Tour 2012”, nos presentaba un extenso cartel en el compartían escenario bandas tan dispares como los potentes Blackguard, los metálicos Triosphere y los sinfónicos  Xandria. Es por ello que la hora de inicio de las actuaciones se adelantó a las siete de la tarde, lo que provocó que muchos de los asistentes al concierto de esta noche, no pudieran presenciar la descarga de alguno de los grupos del cartel.

 
BLACKGUARD
Los encargados de abrir el cartel de esta noche eran los canadienses Blackguard, una formación que, en principio, poco tiene que ver con la propuesta de Kamelot, pero que durante la poco más de media hora que estuvieron sobre las tablas consiguieron calentar el ambiente a base de un contundente metal repleto de pinceladas épicas y ramalazos death melódicos, que consiguió que las cerca de 150 personas que presenciaron su actuación no pararan de moverse, dejándose contagiar por la entrega y potencia de una banda que salió dispuesta a convencer a una audiencia que venía predispuesta a divertirse.
Dentro de los grupos que esta noche tocaron en el escenario del Razzmatazz 2, sin duda los  canadienses fueron los más cañeros y enérgicos, gracias a la potencia  y contundencia en las guitarras de cortes como la crujiente “Wastelands”, extraída de su último álbum “Firefight” o “The Fear Of All Flesh”, con la que consiguieron conectar con un público que no dejo en ningún momento de apoyar y de moverse, contestando a las continuas arengas de su vocalista, Paul Ablaze, que no paro de incitar al público a saltar y levantar los puños hacia el escenario. En resumen, media hora de trepidante caña, de la mano de una banda que venía dispuesta a aprovechar su oportunidad, ofreciéndonos mucha potencia, mucho headbanging, un directo muy convincente y un gran despliegue físico sobre las tablas, para un quinteto que abandono el escenario dejando una muy grata impresión.

TRIOSPHERE
 
Tras un pequeño lapsus de tiempo, los siguientes en subir al escenario fueron los noruegos Triosphere, un grupo formado en el 2004, que ha publicado un par de trabajos discográficos y que ha conseguido descargar su música en el festival de Wacken. Liderados por la bajista y vocalista  Ida Haukland, que se mostró como una frontwoman sólida, con una voz aguda, ideal para acometer su heavy metal melódico con algunos toques progresivos. El cuarteto baso su repertorio en su último lanzamiento de estudio “The Road Less Travelled”, que salió al mercado en 2010. Temas repletos de melodía como “Human Condition”, en el que la vocalista conto con el apoyo de sus compañeros en los los coros, contrastaron con medios tiempos poderosos y densos como “Death Of Jane Joe”, que incluyo una poderosa ráfaga metálica final.
De su primer álbum, “Onwards”, no podía faltar, su tema más conocido “Trinity”, un corte repleto de atmosferas cambiantes, que nos dejó un potente cruce entre ambos guitarristas. Cabe destacar que aunque sobre el escenario, es  la bajista y vocalista, quien se lleva la mayoría de las miradas, lo cierto es que instrumentalmente, el miembro que mayor protagonismo tiene es el guitarrista Marius Silver Bergesen, que en muchas de las canciones  ocupaba el centro del escenario mientras su compañera se veía desplazada al lado derecho. Encarando la recta final de sus escuetos 30 minutos de show, nos ofrecieron una trepidante “Worlds Apart”, antes de cerrar definitivamente con una metálica y guitarrera “Sunriser”. Actuación más que correcta de los noruegos, que pese a contar con más público que los canadienses Blackguard, no consiguieron una respuesta tan fogosa por parte de un respetable  que se mantuvo bastante más estático y expectante.

XANDRIA
 
Para cuando empezó a sonar el pregrabado que servía de introducción para la actuación de los sinfónicos  alemanes Xandria, el Razzmatazz 2 presentaba ya una media entrada, y se podía palpar en el ambiente, que  entre los asistentes  había muchas ganas de ver a los chicos comandados por el guitarrista Marco Heubaum y el batería Gerit Lamm. Desgraciadamente aunque la banda lleva más de 15 años de historia y ha facturado un total de siete discos, lo cierto es que la pérdida de su vocalista original Lisa Middolhauve y de su posterior sustituta Kerstin Bischof, ha frenado un poco la progresión de la formación. Pero gracias a la entrada de su nueva vocalista Manuela Kraller, el quinteto parece vivir un segundo resurgir de la mano del poderoso registro de soprano de la vocalista con la que han grabado su reciente   "Neverworld's End".
Con unos Xandria, que por lo menos durante el concierto de esta noche, dejaron de lado su  pasado para concentrarse, casi de manera exclusiva, en su material más reciente, arrancaba su actuación con una emotiva “Valentine”, donde Manuela Kraller, nos ganó desde los primeros compases,  gracias a su portentosa voz y a su faceta interpretativa,  que hizo ganar muchos enteros a la composición, rápidamente y sin apenas darnos un respiro, el público reaccionó con palmas al reconocer el inicio de  “Blood On My Hands”, que nos mostró la faceta más melódica de la formación alemana, reforzando su sonido guitarrero con unos  sintetizadores, que desgraciadamente tuvieron que sonar enlatados. Adentrándonos en sonoridades más progresivas “Euphoria”, una de las composiciones mejor recibidas de su show, gracias a sus pegadizos coros y a la potencia de las guitarras.
Después de un inicio de concierto con los alemanes poniendo toda la carne en el asador, “Forevermore”, fue el tema elegido para ofrecernos su lado más sinfónico, con la sugerente voz de Manuella Kraller liderando el tema, mostrándose como una front-woman simpática y dicharachera, bromeando con el público, haciéndonos cantar y dirigir nuestros brazos hacia el escenario, como sucedió durante el inicio de “Cursed”, una de las composiciones más oscuras e inquietantes de su último trabajo “"Neverworld' s End", que sirvió para crear un ambiente denso y profundo.
Tampoco faltaron durante su actuación momentos más líricos, como la interpretación de la preciosa “The Dream Is Still Alive”, con  público y banda embelesados con la voz de Maria, mientras la sala se inundaba con la llama de los mecheros, para posteriormente contestar su interpretación con una cerrada ovación, que se fundió  con el inicio de la metálica “Soulcrusher”, uno de los temas más contundentes de su último trabajo, en el que se fusionan a la perfección las partes orquestales y rimbombantes con los fraseos guitarreros. Para poner el punto y final a sus cuarenta minutos de actuación, los alemanes optaron por la furia powermetalera de “The Lost Elysion”, una muy buena elección, que consiguió dejar a la gente con ganas de más y un muy buen sabor de boca.

KAMELOT
Si algo ha caracterizado siempre la carrera de Kamelot, ha sido la evolución constante de su sonido, la formación siempre se ha mostrado abierta a incluir nuevos elementos en su propuesta musical, consiguiendo que cada uno de sus diferentes trabajos este repleto de matices y detalles, con los que han conseguido enriquecer su propuesta y no repetirse, ofreciendo siempre trabajos repletos de ideas novedosas, calidad y progresión musical. Pero en esta ocasión, la presión era todavía mayor, ya que a la incertidumbre de saber que tal funcionarían las nuevas composiciones de la banda en directo, había que  añadir, la reacción que el público podría tener ante la presencia del nuevo vocalista  Tommy Karevik.
Con una sala expectante, deseosa de satisfacer su curiosidad sobre la valía del nuevo vocalista y con un escenario en el que destacaba un enorme telón con la portada de su último trabajo, así como unas plataformas, repartidas a lo largo del escenario, sobre las que los músicos se subirían, para poder ser visto desde cualquier punto de la sala, arranca el show de la formación capitaneada por el guitarrista Thomas Youngblood de la mano de  la atmosférica “Rule The World”, y ya desde los primeros compases del show, pudimos apreciar que el timbre vocal de Tommy Karevik, así como su presencia escénica, era muy similar a la de su antecesor, consiguiendo salir airoso con facilidad de las partes más relajadas y bordando las más exigentes. Rápidamente y tras una primera impresión muy positiva,  “Ghost Opera” fue la siguiente en  sonar, inundando  el escenario de humo y contando con la participación de Elyze Ryd de Amaranthe, que se situó en la parte trasera del escenario, subida sobre una de las tarimas. Tras una rotunda y triunfal apertura, fue el guitarrista  Thomas Youngblood, el encargado de coger el micrófono, para saludarnos y presentarnos a su nuevo vocalista, ante la aprobación de un público que se mostró entusiasmado con el trabajo de Tommy Karevik.  El oscuro inicio de “The Great Pandemonium”, nos sumergió de lleno en su anterior trabajo “Poetry For The Poisoned”, que fue  recibido con entusiasmo por las primeras filas , siendo  el tema escogido por el guitarrista para obsequiarnos con la primera exhibición técnica de la mano de un preciso y certero solo de guitarra.
Con el ambiente, lo suficientemente caldeado, con una banda  muy metida en la actuación y un público, plenamente entregado, llegaba el momento de ofrecernos la primera perla de su último trabajo “Silverthorn”, concretamente “Veritas”, en la que los teclados de Oliver Palotai fueron acompañados por las palmas del público, para posteriormente dejar paso al dueto entre Tommy Karevik y Elize Ryd, que salió a cantar embutida dentro de un manto blanco, creando  entre ambos, uno de los momentos más intensos y emotivos de la primera parte del show. Nuevamente fueron los teclados, los encargados de introducirnos en la clásica y coreadísima “Center Of The Universe”, perteneciente a su álbum “Epica”, uno de los mayores éxitos de la banda, en el que Tommy volvió a demostrarnos su facilidad para encarar de manera satisfactoria los clásicos de la banda, además de mostrarse como un magnifico frontman dirigiendo al público durante los estribillos, manteniendo la intensidad del show.
 
Llegaba el momento de retornar a los temas de “Ghost Opera”, y que mejor elección que “The Human Stain”, con Sean Tibbets y Thomas Youngblood, subidos en las tarimas laterales, saltando e imprimiendo fuerza y dinamismo a una pieza rotunda y poderosa, que dejo paso, a la emotividad y el buen gusto de la preciosa “Song For Jolee”, que gozó de un gran recibimiento  por parte del público. Posteriormente  fue Casey Grillo, el encargado de mostrarnos  su técnica y potencia, ofreciéndonos un entretenido y breve solo de batería, que se cerró con el percusionista  golpeando sus platos con los puños. La guitarra de Thomas Youngblood fue la encargada de sumergirnos en la trepidante “When The Lights Are Down”, una de las piezas más coreadas de toda la noche, gracias a su estribillo pegadizo y a su ritmo contagioso y efectivo, que transformo la sala en un mar de puños en alto, mientras el escenario quedaba bañado por una intensa  luz roja.
Tras proponer Tommy un pequeño juego con el volumen de los gritos del público, llega el momento de afrontar “Sacrimony (Angel Of Afterlife”), uno de los cortes más melódicos y que  mayor relación guarda con el pasado más inmediato de la banda, en donde nuevamente tanto Tommy como Elyze volvieron a compartir las labores vocales, pero donde destaco especialmente el trabajo de un Oliver Palotai, que poco a poco,  ha ido ganando peso dentro del sonido de la banda, hasta convertirse en una pieza clave, tanto en directo como en estudio, ya que cada vez son mayores sus aportaciones en los trabajos de la banda, como quedó reflejado en el inicio de “Season´s End”, todo un derroche de clase y elegancia, que precedió al solo del teclista, un ejercicio repleto de clasicismo y virtuosismo,  que fue enlazado, con un extenso desarrollo de guitarra a cargo de Thomas Youngblood, que desembocó en la melódica y power metalera “Forever”, que puso nuevamente a toda la sala a cantar, dejándonos la estampa del vocalista mirando a las primera filas, sorprendido y desbordado ante la calurosa acogida del tema, y la participación de un público, que se quedó completamente en silencio para poder escuchar el final a capella, interpretado por el vocalista, lo que provoco una sonora ovación con la que los músicos abandonaron el escenario, después de una hora de show.
 
 El retorno sobre las tablas, vino marcado por un escueto  solo de bajo,  del activo y participativo, Sean Tibbets, para posteriormente sumergirnos en uno de los clásicos de la banda, la poderosa y rotunda “Karma”, que fue enlazada con la última de las composiciones que interpretaron de su último trabajo “Silverthorn” la pegadiza “Torn”, que volvió a contar con la participación del público, demostrando que los nuevos temas han calado entre sus seguidores.  Tras los agradecimientos, el redoble marcial de Casey Grillo nos introdujo en la inquietante y rotunda “March Of Mephisto”, extraída de “The Black Halo”, que fue la elegida para cerrar el show, con todo el escenario bañado en luz roja , mientras unos curiosos “ángeles negros” ayudaban en la percusión inicial del tema,  al mismo tiempo que  el escenario se llenaba de llamaradas y humo, mientras el vocalista se arrodillaba ante las primeras filas dando intensidad y dramatismo a su interpretación, consiguiendo cerrar por todo lo alto la actuación dejando a  una audiencia plenamente satisfecha.
Brillantísimo concierto de Kamelot, que han demostrado, primero con la edición de un fantástico disco como “Silverthorn”, y posteriormente con conciertos como el de esta noche, que han conseguido salvar el difícil escollo de la sustitución de una pieza clave dentro del engranaje de la banda, como era el vocalista Roy Khan, encontrando un reemplazo que está a la altura, y que no dudo, que con el paso del tiempo, podrá adquirir el carisma y tirón que tenía el Noruego. Quizás el único lunar, de una fenomenal actuación, fue el que pasaran, totalmente, por alto, el  material de sus primeros trabajos, creo que un “The Four Legacy” o un “Millennium”, no habrían desentonado en el repertorio del concierto y  hubiera sido un bonito guiño a sus fans más veteranos.

ALFONSO DIAZ

FOTOS:CARLOS OLIVER

lunes, 12 de noviembre de 2012

THE EYES+HYDE ABBEY-BCN-RAZZMATAZZ 3-3-NOV-2012





Tristemente, después de 8 fructíferos  años, en los que el quinteto  The Eyes, no ha parado de descargar sus ráfagas metálicas por toda España, y de editar trabajos tan abrasivos y rotundos como” Insignis” o “Hold Your Axes, Rip Their Guns”, el "sueño" de los catalanes, ha llegado a su fin. Si  durante el verano pasado, dieron  buena muestra de todo su potencial compartiendo escenario, con una de las bandas americanas más en forma en estos momentos, los Virginianos Lamb Of God, de manera sorpresiva, y sin que nadie lo esperara, The Eyes, anunciaban mediante un comunicado de prensa, que dejaban la carretera, y que su último concierto sería su participación dentro del marco del Resurrection Fest.
 
Pero cuando parecía que el quinteto había pasado a mejor vida de manera definitiva, una buena noticia nos sobresaltó, poniéndonos en sobre aviso, sobre la que, a priori, iba a ser la "ultima" batalla del grupo en casa, frente a su gente, concretamente dentro de la pequeña Razzmatazz 3, en la que The Eyes darían su concierto de despedida rodeados de  amigos, familiares y fans más acérrimos, que tendrían por última vez, la oportunidad de presenciar la descarga de una banda que ha adquirido un nivel abrumador, que no tiene nada que envidiar al de algunas formaciones, que simplemente por ser de fuera se lo llevan de calle.
 Como invitados especiales para esta emotiva despedida de los escenarios, The Eyes, contaron con la  participación del sexteto de Mataró  Hyde Abbey, una banda que a raíz de la publicación de su disco debut  "Hall Of Shame", ha conseguido llamar la atención de los amantes de los sonidos más extremos y contundentes. Con una formación un tanto inusual, en la que destaca la presencia de  dos cantantes,  Presta y John, que se reparten las labores vocales, dando a todas sus composiciones un aire intenso y brutal, que les ha servido para compartir escenario con bandas tan reputadas como los americanos The Black Dahlia Murder o los finlandeses Lie In Ruins.
Con una sala que registraba una media entrada larga, Hyde Abbey abrían su actuación con la contundente "Among Those Murders", dejando bien claro desde los momentos iniciales que venían dispuesto a liarla muy gorda, metiendo mucha caña e intentando animar a un público, que se mantuvo un poco estático durante los primeros compases del concierto, pero que poco y gracias a la brutalidad de cortes como "To The Hollow" no tuvo más remedio que dejarse arrastrar por la potencia del sexteto de Mataró y su death core abrasivo y salvaje.
 
Hyde Abbey, actualmente se encuentran grabando su segundo trabajo, así que este concierto, ultimo de la gira de presentación de “Hall Of Shame”, resultaba una excelente oportunidad para probar algo del nuevo material en el que actualmente están trabajando, "Jack The Ripper", fue la primera de las dos piezas nuevas que interpretaron, en las cuales se mostraron como unos auténticos maestros a la hora de intercalar ritmos densos y cadenciosos con unas aceleraciones vertiginosas llenas de rabia y contundencia. Sin abandonar la tralla más aplastante y brutal, pudimos disfrutar de la colérica "Unlike a Backslider" que fue enlazada con "The Collar", en la que se mostraron salvaje e hiperactivos, dejándonos ver su vertiente más rotunda e intensa, desarrollando un death core técnico y preciso.

Curiosamente, fue otro de los nuevos temas "Saqqara Bird", uno de los mejor recibidos por la audiencia, poniéndose toda la pista a saltar siguiendo el brutal ritmo imprimido por la batería de Arnau y el bajo de PepAss, antes de sumergirnos en una trepidante recta final protagonizada por el que es hasta el momento su tema más conocido y del que han grabado un video clip, la extrema "God Pray For Plages", con unas aceleraciones impresionantes y unos fraseos incendiarios protagonizados por David y Kurti, para posteriormente dar carpetazo a sus 40 minutos de actuación con el tema que da nombre a su primer lanzamiento, el abrumador "Hall Of Shame", dejando claro que se encuentran en un gran momento de forma, y reclamando la atención de todos los presentes de cara a la publicación de un segundo trabajo que a tenor de lo escuchado esta noche, será todavía más aplastante y redondo que su predecesor.
Tras una breve pausa en la que los mismos integrantes de The Eyes, fueron los encargados de dar los últimos retoques al escenario, para ponerlo a punto para su actuación, el quinteto catalán tomaba el escenario, liderados por un Jordi  que se mostraba tranquilo y muy relajado, dándonos las gracias, por haber venido a acompañarles en una fecha tan señalada e importante para ellos. Pero fue cuando empezaron a sonar los primeros acordes de “Grey Light”, comandados por las rugientes guitarras de Wero y Edgar, cuando el escenario se transformó en un auténtico hervidero, con una banda super motivada, que venía dispuesta a defender sus temas como si de su presentación se tratará, creando un huracán sonoro que se mantuvo durante toda la actuación. A un ritmo trepidante, y tras el primer impacto sonoro, golpeando directamente en la línea de flotación de todos los presentes, llegaba el momento de sumergirnos en los tiempos más pretéritos de la formación, de la mano de “Flames Again”, un corte extraído de aquel lejano primer trabajo titulado “Persuing The Misfortune”, en el que la banda ofrecía un death metal más estándar y en el que Jordi consiguió hacer suyas las líneas originalmente cantadas por Iván.
Sin duda, la carrera de The Eyes, ha seguido siempre una trayectoria ascendentes, es por ello que cuando atacaron sus temas más recientes, como la brutal “Jail Invaders”, la reacción del público fue espectacular, poniéndose toda la sala a saltar, totalmente sumergida y contagiada por el gran despliegue físico que los músicos estaban ofreciendo sobre las tablas, sin parar de moverse salvajemente y comiéndose literalmente las primeras filas, creando un clima de comunión total con un público que se mostró plenamente volcado y entregado. En apenas diez minutos de actuación The Eyes habían “picoteado”, en sus tres trabajos de estudio, dejando claro que está noche iba a ser especial,  así que las guitarras más melódicas junto a las palmas del publico  fueron las encargadas de introducir una rabiosa “Leaded To Trust”,  con Jordi cantando casi en el mismo filo del escenario mientras no dejaba de increpar a las primeras filas, para que no pararan de moverse corriendo en círculo.
Una nueva mirada a su primer trabajo, nos introdujo en la brutal e intensa “Save Us”, una pieza  rotunda cargada de death metal melódico, con un ritmo más cavernoso y denso, que Jordi presento como uno de los temas más emblemáticos de su carrera, para posteriormente dejar paso a los demoledores “Commitment” y “Redemption”, ambos extraídos de su último trabajo, dos cañonazos que sirvieron para volver a dar al show un ritmo rabioso y trepidante, con todos los asistentes coreando los estribillos con los puños en alto, mientras los músicos no dejaban de sonreír y saludar a amigos y familiares desde el escenario. Otro de los cortes más destacados dentro de los primeros años de vida  de la banda, y que no podía faltar esta noche, fue el explosivo “5 Minutes”, que supuso el segundo video de la banda, que fue contestado por una larga salva de aplausos.
Durante toda su actuación fueron numerosas las ocasiones en las que Jordi , como portavoz de la banda, se dirigió al público para agradecerle efusivamente su apoyo durante todos estos años, pero seguramente la mejor forma de expresar ese agradecimiento, fue regalándonos la potencia de trallazos como “Chants From The Ashes” o la destructora “The Sight Of Weakness”, en la que el público tuvo un papel destacado, ya que el vocalista organizó un espectacular “Wall of death”, mientras sus compañeros machacaban sus instrumentos, sumiendo la sala en un descontrol total, con todo el mundo bailando en la pista. Fue a partir de este momento cuando el concierto, se convirtió en una auténtica fiesta, ya que The Eyes se dejaron sus temas más conocidos para encarar una aplastante recta final liderada por la siempre efectiva “Marea Negra”, el único tema en castellano que tocaron, y que contó  esta noche con la colaboración de las primeras filas que sustituyeron en sus partes a Juan vocalista de S.A.
Era evidente que el concierto llegaba a su fin, así que banda y público se prepararon para un sprint final de traca, con la banda dándolo absolutamente todo sobre las tablas, consciente de que esta vez sí, era la última, y que estaban dispuestos a arrasar con todo, así que a la devastadora “Above The Real Pain”, extraída de su segundo trabajo “Insignis”, le siguieron la poderosa descarga metálica de “Wake Up Steel”, en la que Jordi volvió a poner a prueba nuestras castigadas cuerdas vocales antes de  que Guillem se adueñara del violento tramo final. El frenesí y el estado de éxtasis del quinteto sobre las tablas se prolongó durante el ametrallante y destructivo “Die To Rise”, con Christian pasando en volandas sobre el público sin dejar de tocar su bajo, mientras sus compañeros seguían aporreando sus instrumentos para adentrarnos en la final “Cricified Lie”, que consiguió despedir el show por todo lo alto con todo el mundo dejándose la voz durante el estribillo, poniendo un bonito y emotivo punto final a un concierto que cierra de forma brillante la trayectoria de una banda trabajadora y profesional , con un directo increíble y avasallador, a la que se va a echar de menos dentro de la escena nacional.
Me gustaría remarcar que al final del concierto, el público permaneció inmóvil frente al escenario aplaudiendo a los protagonistas de la noche durante más de cinco minutos en una ovación cerrada que los músicos agradecieron, desde el escenario primero, y más tarde, departiendo con todos los asistentes al show, dando así por finiquitado un sueño, que esperemos tenga continuidad gracias a  alguna secuela en el futuro.

ALFONSO DIAZ

FOTOS:CARLOS OLIVER


viernes, 9 de noviembre de 2012

CAULDRON-TOMORROW´S LOST




El trío canadiense Cauldron, parece tenerlo bastante claro, sólo así se explica que en tan solo 3 años hayan conseguido editar tres trabajos tan destacados como “Chained To The Nite”(2009), “Burning Fortune”(2011), y este último “Tomorrow´s Lost”, en el que siguen la senda que iniciaron en su primer trabajo, dando salida a unos lanzamientos de una duración que podríamos considerar corta, en los que incluyen temas directos y básicos, sin muchas florituras ni excesivos alardes compositivos, pero en los que son capaces de concentrar la esencia básica del primigenio Heavy metal tradicional, con unas composiciones muy enraizadas e influenciadas por la N.W.O.B.H.M. Seguramente para algunos Cauldron podrán sonar como un mero ejercicio “revival”, pero lo cierto es que ellos junto a una nueva generación de bandas como Striker o Skull Fist, están acercando el sonido tradicional de la N.W.O.B.H.M. a las nuevas hornadas de metaleros.

Para este nuevo trabajo, la dupla habitual formada por el bajista y vocalista Jason Decay y el guitarrista Ian chains, contaron  con la participación del batería Chris Rites, para juntos trasladarse a Parkdale para trabajar con el productor Jameson Elliott, quien ya se encargó de los controles en el  anterior lanzamiento de la banda “Burning Fortune”. Para este nuevo trabajo la banda ha decidido apostar por un sonido muy básico y hasta cierto punto orgánico, con unos temas que parecen tener sus bases grabadas en directo, y sobre las que se han añadido las guitarras y las voces, y es precisamente en este aspecto, en el de la producción donde quizás flaquea un poco este “Tomorrow´s Lost”, ya que todo en el álbum parece sonar excesivamente limpio y pulido, lo que resta al resultado final un poco de frescura, dejándonos unas líneas vocales, que en algunos temas suenan un poco monocordes y carentes de energía, y unos coros que han quedado un poco sosos y descafeinados, que no llegan a dotar a los temas de la garra necesaria para conseguir enganchar al oyente.

Las guitarras llevando el peso de la composición junto a una batería rápida y ágil, son las encargadas de abrir el disco de la mano de “End Of Time”, una excelente elección para arrancar el  álbum, dejando claro que los de Toronto no han perdido el buen gusto a la hora de atacarnos con  unas melodías directas y precisas, netamente metaleras que se ven conjugadas con unos estribillos fáciles y pegadizos que convierten el tema en una apuesta segura a la hora de ser interpretado en directo. Después de un inicio prometedor la segunda en sonar es el medio tiempo “Born To Struggle”, en el que destaca el gran trabajo realizado por el guitarrista Ian Chains, consiguiendo dar profundidad a un corte en el que quizás únicamente falla el apartado vocal, ya que un poco más de garra en las líneas vocales, podrían haber convertido una buena composición en un tema brillante.

La velocidad guitarrera y la potencia de una base rítmica compacta y potente vuelven a impregnar la rabiosa “Nitebreaker”, uno de los temas más rápidos y contundentes de “Tomorrow´s Lost”, con unos riffs muy característicos del metal  tradicional sucediéndose a una velocidad vertiginosa, llegando en algunos momentos a acercarse a terrenos propios del speed/thrash mas ochentero, junto a unas líneas vocales agiles y melódicas que se ven reforzadas por los coros al final de cada una de las estrofas, redondeando un trallazo que no podrá faltar en sus conciertos. Apostando por la intensidad “Summoned to Succumb”, otro medio tiempo, que es personalmente el que creo que mejor les ha quedado, ya que en él, las guitarras suenan rabiosas y sublimes, consiguiendo sonar lo suficientemente contundentes junto a unas líneas vocales que les han quedado algo más inspiradas, manteniendo ese ritmo cadencioso, pero cargado de rotundidad metálica, y de ese aire melódico que se ve reforzado por un buen trabajo en los coros y un extenso solo de guitarra de Ian Chains.

Aunque el sonido de los canadienses este muy basado sobre los pilares de la N.W.O.B.H.M., lo cierto es que cuando el trio pisa un poco el acelerador consigue que sus canciones ganen una nueva dimensión, consiguiendo llevar su sonido un paso más allá, como en el caso de “Burning Fortune”, donde son capaces de transmitir una gran potencia, con esos estribillos concisos y pegadizos volando sobre los vertiginosos riffs marca de la casa, que son rematados por un efectivo solo de guitarra, forjando una pieza ideal para el directo y para agitar frenéticamente la cabeza, haciendo headbanging. A estas alturas de  “Tomorrow´s Lost”, es evidente que el planteamiento de Cauldron de cara  a este nuevo trabajo es el de alternar temas rápidos y directos con medios tiempos densos y rugosos, así que después de la ráfaga metálica anterior, “Endless Ways”, vuelve a adentrarnos en tempos más ralentizados de la mano de un riff inicial que puede llegar a recordarnos a los primeros Hammerfall, en un medio tiempo machacón, de ritmo lineal en el que la base rítmica tendrá un papel destacado proporcionando el soporte idóneo para los desarrollos de  guitarra de Ian Chains, en uno de los temas más extensos de todo el álbum.

“Relentless Temptress”, es tal vez el tema más cambiante de todo el álbum, alejándose de manera deliberada de la linealidad, para transportarnos desde un inicio lento y monótono a una muy buena descarga metalera plagada de acidas guitarras y unos estribillos pegadizos y melódicos, con un excelente solo de guitarra. Mostrándonos su faceta más guerrera, nos topamos con la efectiva y enganchosa “Fight For Day”, una nueva muestra de la facilidad de Cauldron para embarcarse en esos medios tiempos plagados de coros pegadizos y melodías  asequibles que dan al tema un inminente toque hímnico. En cambio el tema que da título al álbum “Tomorrow´s Lost (Sun Will Fall), es una trepidante cabalgada conducida por la batería y el bajo, dando forma a una pieza directa y concisa, con unas guitarras rítmicas en segundo plano que se verán enlazadas con un nuevo alarde solista de Ian Chains, creando unas armonías muy del estilo de los años ochenta, mientras sus compañeros se encargan de mantener la intensidad del corte.

Es curiosamente en los temas que se han incluido como bonus track “Streetwalker”, “Autumn Twilight” o la final “I Told you So”, donde el trio se muestra más desenfadado y suelto, dando una nueva vuelta de tuerca a su sonido, sonando algo más agresivos y consiguiendo salirse un poco del corsé de una producción excesivamente limpia y pulida, acercando su sonido más al directo, y corroborando que quizás la producción del álbum no hace justicia a unos temas que de seguro en directo sonaran mucho más agresivos y guerreros.

Un buen trabajo que se ve lastrado por una producción no excesivamente brillante, pero que sirve para que los canadienses continúen dando salida a su particular visión del heavy metal más tradicional en pleno siglo XXI, aunque quizás de cara a futuros lanzamientos habría que pedirles un poco más de experimentación y evolución en su sonido, sino corren el riesgo  de quedarse estancados y perder algo de frescura. En cualquier caso si te gustaron sus anteriores lanzamientos, este “Tomorrow´s Lost” no te defraudará.





miércoles, 7 de noviembre de 2012

EL DROGAS EP





Podría parecer evidente, que cuando Enrrique Villarreal abandonó a su banda de toda la vida Barricada, su intención era la de emprender una carrera en solitario, es por ello que causó una cierta sorpresa cuando el cantante navarro, decidió reanudar su proyecto Txarrena, después de casi 20 años de parón,  para la publicación de un segundo trabajo "Azulejo Frío", que se vio culminado por la posterior edición de "Con Nocturnidad Y Alevosía", un disco en directo que parecía consolidar al cuarteto como una formación estable que completaba su line-up con Brigi, Txus Moravi y El Flako.

Pero si hay algo que siempre ha caracterizado al carismático vocalista, y mas aún, durante esta última etapa de su carrera como músico, es la capacidad de sorprender a todos sus seguidores. Así que precisamente ahora, cuando parecía que llegaba el momento de la consolidación definitiva de Txarrena, Enrrique Villarreal ha decidido dar un nuevo golpe de timón a su carrera, embarcándose  en este nuevo proyecto bajo la denominación de "El Drogas", contando con los mismos músicos que integraban Txarrena. La única explicación que se me ocurre para esta mutación, es la voluntad del prolífico músico para poder echar mano en sus actuaciones de su extenso catálogo de composiciones (Barricada,Txarrena,La Venganza de la Abuela). Para este primer EP de presentación, realmente no nos encontramos con ningún tema nuevo, sino con dos versiones eléctricas de 2 temas acústicos que han aparecido recientemente en la reedición del primer trabajo de Txarrena, y dos canciones recuperadas del proyecto "La Venganza De La Abuela", con el que Enrrique editó un único trabajo a finales de la década de los noventa.

Centrándonos en los cuatro temas que componen el EP, "En Punto Muerto" y "Lentos Minutos", son dos composiciones en las que el cuarteto ha convertido las versiones acústicas, que ya todos conocíamos, en unos vistosos medios tiempos que consiguen mantener el espíritu intimista , mostrándonos a El Drogas en su faceta más poética, tratando unos textos duros y reflexivos, ahondando en las emociones humanas, concediendo mucho protagonismo a los textos durante la parte inicial de las canciones, para acabar rematando con el titulo de las composiciones a modo de estribillo junto a unos extensos desarrollos instrumentales. Estilísticamente hablando, ambos cortes se podrían acercar a los medios tiempos mas oscuros y rugosos de Barricada.

En cuanto a "Fue 24 D…¿Y Qué'?" y "Cerocomasiete", el cuarteto las ha regrabado poniendo al día su sonido, haciéndolas sonar de forma plenamente contemporánea, añadiéndoles un toque de fuerza y rabia, gracias a unas bases demoledoras , unas guitarras secas y afiladas, que junto a la personal voz de El Drogas, nos ayudan a rescatar su faceta mas comprometida y reivindicativa, con unas letras altamente contestatareas, llenas de mensaje social, que desgraciadamente están mas en boga que nunca, mostrándonos la dualidad de un artista que es capaz de introducirse en los sentimientos humanos mas profundos e intimistas, para posteriormente situarse, con la misma fuerza, en primera linea de cualquier reivindicación que merezca la pena, no en vano, durante mas de treinta años no ha dejado nunca  de lado la  denuncia social en las letras de sus temas, ahí quedan algunos textos tan duros y comprometidos  como "Oveja Negra", "Bahia de Pasaia", etc......

Estos cuatro temas que sirven como punto de partida para esta nueva aventura de "El Drogas", a modo de presentación pueden resultar interesantes, pero creo que habría estado bien, y mas teniendo en cuenta lo prolífico que siempre se ha mostrado el Drogas, que se hubiera dejado caer con alguna nueva composición, que seguramente sus fans, habrían saboreado como una exquisita golosina mientras  el de Txantrea acaba de dar forma a sus nuevas composiciones.


lunes, 5 de noviembre de 2012

VANDERBUYST+MEAN MACHINE-BCN-30-OCT-2012






Parece que la pequeña sala Rocksound del barrio de "Poble Nou" en Barcelona, se está convirtiendo en uno de los emplazamientos  favoritos para todos los seguidores del hard rock y del Heavy Metal en la Ciudad Condal,  gracias a una atractiva programación de conciertos.  En esta ocasión eran la gente de "Ballbreaker", los encargados de acercarnos al trío holandés Vanderbuyst, una joven formación, que hace apenas un año, ya estuvo por estos lares presentando su trabajo "In Dutch", junto a las leyendas británicas del Heavy Metal Saxon.

Si ya en su anterior visita, dejaron un muy buen sabor de boca, era de suponer  que en su propio show y sin las limitaciones de tiempo que siempre supone abrir para una gran banda, los holandeses iban a ofrecernos un muy buen show, regalándonos ese hard rock potente, cargado de reminiscencias y sonoridades  propias de las grandes bandas de finales de los setenta, junto a esa clara apuesta por el hard rock más ochenteno, cargado de buenas melodías de guitarra, elegancia y unas cuidadas líneas vocales con unos coros fáciles y directos, que son capaces de contagiar buen rollo, haciéndonos disfrutar durante toda su actuación de un ambiente festivo y desenfadado.

Los encargados de  romper el hielo, fueron los jovencísimos Mean Machine, que dispusieron  de aproximadamente 45 minutos, para descargar todo su arsenal sonoro sobre el pequeño escenario del Rocksound. Arrancando con el tema que abría su anterior demo "The Black Motor Crew", el trío, dejó bien claro desde los primeros compases de su actuación su amor por el rock n´roll áspero y rápido, cargado de velocidad y actitud. No faltaron los temas de su más reciente lanzamiento el EP "Loud & Proud",  con cortes como la adrenalítica "Nasty Road" o, la muy coreada por el público, "Rock n´Roll Wizard". Pese a la juventud de sus componentes, el trio mostro una gran compenetración sobre las tablas, cosa que no es de extrañar ya que  llevan  tocando juntos  desde los tiempos en que coincidieron en Death Valley.


Raúl Mesa, bajista y vocalista de la banda, se mostró durante toda la actuación como un auténtico torbellino sobre las tablas, liderando a sus compañeros y mostrándose muy enérgico y comunicativo en temas como "Send Me To Kill" o "Never Speedy Enough", en los que no dudo en arrodillarse en el escenario mientras no dejaba de machacar sus cuatro cuerdas. En cambio Juan Pedro Quesada, se mostró más calmado y concentrado en sacar el máximo partido a sus seis cuerdas, destacando su labor en temas como "Livin´Outlaw" o "Riding The Iron", mientras Marc Tàpies era el encargado de cimentar desde su kit de batería,  el sonido de unos temas rudos y potentes que  iban cayendo sin apenas darnos un respiro, imprimiendo al show un ritmo avasallador.

En la parte final de su actuación  "Drink And Raise Midnight" y "Loud & Proud", pusieron a todo el mundo a cantar esos estribillos pegadizos y efectivos, antes de sumergirnos en un par de versiones de sus admirados Motorhead, un rápido y fugaz "R.A.M.O.N.E.S." que se vio rematado por un guitarrero "Going To Brazil", con el que el trio parecía que se iba a despedir, pero antes de abandonar las tablas, todavía tendrían tiempo de marcarse "Ciutat Podrida", un legendario tema de La Banda Trapero Del Rio, con el que dieron por finalizada su actuación, dejando una muy buena impresión en un público que no dejo de ir poblando la sala durante su actuación .


Hacía ya más de un año que los holandeses habían editado su último trabajo, el fantástico "In Dutch", y de hecho  ya habían presentado sus temas durante su primera visita a nuestro país como teloneros de la banda de "Biff” Byford. Con un nuevo trabajo en puertas, titulado” Flying Dutchmen”, que verá la luz el próximo 6 de diciembre,  resultaba difícil saber cuál sería el planteamiento, y que clase de concierto nos iba a ofrecer el trio. ¿Apostarían por un repertorio de material de sus dos primeras obras?, o bien ¿utilizarían esta  gira española para probar alguna de sus nuevas composiciones de cara al inminente tour de presentación del nuevo material de la banda?
Pese a lo desapacible del clima en la ciudad Condal, en la que  ya se dejaban notar los primeros rigores de un  clima otoñal, cargado de viento y lluvia, lo cierto es que cerca de un centenar de “valientes” nos habíamos acercados al Rocksound, para pasar un buen rato con el trío holandés. Con los integrantes de Vanderbuyst conjurándose en un extremo del escenario, daba arranque su trepidante actuación de la mano de una pegadiza y marchosa "Black & Blue",  toda una descarga roquera liderada por la fantástica voz de Jochem Jonkman, muy bien respaldado en los coros por el batería Barry Van Esbroek y el "descamisado" guitarrista Willem Verbuyst. Tras un inicio prometedor  y vibrante, llegó el momento de hacernos cantar a todos con la contagiosa y marcada "K.G.B.", con   bajista y guitarrista dando un toque más agresivo a la canción, sin parar de moverse sobre las tablas, en un headbanging contagiosos, que hacía que el público no fuera capaz de permanecer estático, sintiéndose arrastrado por los fantásticos riffs de un inspiradísimo y enérgico Willem Verbuyst.
Después de los dos primeros trallazos extraídos de su último trabajo de estudio "In Dutch", llegaba el momento de viajar a su primer lanzamiento homónimo, de la mano de la más melódica y sosegada "To Last Forever", una composición repleta de melodías que evocan a los añorados Thin LIzzy, consiguiendo mantener intacta ese magia y feeling rockero,   donde destaco especialmente su batería Barry Van Esbroek durante la  contundente recta final. Se nota que el trío tiene acumulados muchos quilómetros en sus botas,  ya que tuvieron el detalle de agradecer desde encima del escenario, la participación de los locales Mean Machine, antes de arrancarse con otro de los tema más aclamados de su disco debut "Stealing Your Thunder", que consiguió el apoyo mayoritario de un público que lo estaba pasando en grande, viéndose totalmente sumergido en la propuesta marchosa y roquera de los holandeses, que se mostraron muy implicados y sonrientes a la hora de atacar cortes como "Traci Lords", en los que retomaron su vena más contundente de la mano de sus primigenias influencias de la N.W.O.B.H.M.
Conforme iba avanzando la actuación, los temas iban ganando en contundencia y también en duración, si al principio de su show, Vanderbuyst  se habían centrado  en sus temas más directos e inmediatos, lo cierto es que, para la segunda parte de su show, los holandeses nos ofrecieron sus temas más complejos, viéndose  enriquecidos por los extensos desarrollos solistas de su guitarrista Willem Verbuyst, que se mostró como el mejor de los tres músicos, instrumentalmente hablando, dejando claro que si bien visualmente su compañero, el cantante y bajista Jochem Jonkman era  la imagen del grupo, Willem Verbuyst era el máximo responsable musical de la banda, y fue en momentos puntuales, como en el inicio de "Into The Fire", donde mejor se pudo apreciar esta situación.  También tuvimos la oportunidad de  disfrutar de momentos más contundentes como  la  metalera "Tiger", en la que la banda piso el máximo el acelerador, regalándonos uno de los momentos más intensos y trepidantes de toda la velada.
La música de Vanderbuyst, recoge por un lado toda la potencia del primerizo heavy metal inglés, pero por otro también es capaz de rescatar, la  esencia de ese rock clásico y potente cargado de feelling y buenas melodías de guitarra, en la que no son necesarias grandes dosis de distorsión para que los temas suenen marchosos y contundentes,  así que cortes como el primerizo "Devil´s Pie", perteneciente a su primer E.P., no desentonaron con su material más reciente, pese a tener un ritmo algo más sosegado y un feeling bastante más vacilón, dejándonos la simpática estampa de bajista y guitarrista moviendo sus instrumentos  simultáneamente en una pose muy del estilo años 80, para posteriormente sumergirnos en un desarrollo bluesero conducido por  la guitarra de Willem Verbuyst .  Tras un inicio lento, una nueva improvisación guitarrística, marco el inicio de "Leaving The Living", una de sus composiciones más densas y complejas  que se vio empalmada con una acelerada y marchosa "From To Pillar To Post", una pieza contagiosa y optimista  con la que consiguieron volver a poner a todo el mundo en movimiento gracias a  esas melodías fáciles y sugerentes,  que se vieron rematadas por unos coros pegadizos y directos, que todos los presentes coreamos dejándonos la voz.
Si toda la actuación del trio   holandés había sido una auténtica fiesta marcada por el  rock n´ roll más genuino y el hard rock más añejo y clásico, mención especial merece el tema con el que cerraron su show, un cover  realmente logrado  y eléctrico del clásico de  U.F.O., el legendario, "Rock Bottom", en una versión extensa, en la que lograron  hacer suyo el tema introduciendo una larguísima improvisación, donde nuevamente su guitarrista, Willem Verbuyst, volvió a llevarse el gato al agua, con unos desarrollos increíbles, muy en plan guitar-hero, con un desenlace apoteósico, que nos transportó directamente a un final contundente con toda la banda machacando, junto con la ayuda del público, el conocidísimo estribillo dando por cerrada una excelente actuación.
Tras el concierto, caras de satisfacción entre los asistentes, que eran plenamente conscientes de que habían presenciado una excelente actuación de una banda que si hay justicia dentro del mundo de la música, en próximas giras tendría que ir subiendo el aforo de las salas en las que descargue su material. En cualquier caso, los "valientes", que nos dimos cita en Rocksound, siempre podremos decir que los vimos en una sala pequeña antes de que dieran "el gran salto", y si no, siempre tendremos el recuerdo de una gran descarga de rock n´roll, honesto y contundente.
Ya para finalizar esta crónica me gustaría destacar que el repertorio de esta noche, se basó única y exclusivamente en el material que la banda tiene editado, por lo que no pudimos oír ninguna de las nuevas composiciones que formaran parte  de su próximo lanzamiento “Flying Dutchmen", que se espera esté en el mercado a principios de diciembre, por lo que cabe la posibilidad, que en un periodo relativamente corto de tiempo, Vandebuyst estén por aquí  nuevamente, presentando su nuevo trabajo.


ALFONSO DIAZ

FOTOS:CARLOS OLIVER

viernes, 2 de noviembre de 2012

VEXILLUM-THE BIVOUAC





La factoría del metal italiano parece estar viviendo un buen momento, si durante la década de los noventa, bandas como Rhapsody o Labyrinth, veían como su sonido, basado en el power metal rápido y melódico era admirado por media Europa, parece que ahora, una segunda generación de grupos, como Elvenking o Spellblast, siguen empeñados en dar continuidad a la senda anteriormente marcada pero sumando a su propuesta la particularidad de incluir dentro de su sonido, elementos propios de la música folk y medieval.
Otra de las formaciones que están dando cabida a esta particular propuesta power-folk-metalera son los toscanos Vexillum, una joven banda que debuto en 2008 con el EP “Neverending Quest” ,dejando muy buenas sensaciones. Posteriormente en 2011  publicaron su primer disco bajo el título “The Wandering Notes” y se embarcaron en un extenso tour europeo, que les trajo por estos lares, como parte del cartel de la gira de sus compatriotas Rhapsody Of Fire. Tan sólo un año después del lanzamiento de “The Wondering Notes”, el quinteto vuelve a la carga con un nuevo trabajo “The Bivouac”, en el que siguen dando salida a su power metal melódico, impregnado de veloces melodías de guitarra y toques folk-medievales introducidos por instrumentos como la flauta o la gaita.
Si en su anterior trabajo, la línea que servía de hilo conductor, ambientación y intro de muchas de sus composiciones, eran los típicos sonidos de una taberna, en “The Bivouac” la ambientación está orientada hacia la de una caravana a través del bosque, durante los primeros temas, para sumergirnos en la segunda parte del disco en los sonidos de un campamento nocturno en el que se pueden oír el crepitar de las llamas y los sonidos propios de las aves nocturnas.
Dejando a un lado el tema de las ambientaciones y centrándonos en el contenido musical del álbum, “The Bivouac”, arranca con “The Wanderer´s Note”, que prosigue con la línea de su anterior lanzamiento, apostando por un power metal melódico muy optimista, lleno de adornos de teclado y en el que se intercalan pequeños fragmentos folk junto a unos coros dinámicos y unos estribillos muy pegadizos, dando forma a una buena pieza de apertura que guarda una gran similitud estilística con los primeros Rhapsody, pero sonando bastante menos grandilocuentes y cinematográficos. “Dethrone The Tyrant”, tiene una sonoridad más contundente, con un ritmo muy marcado y unas guitarras veloces que vuelan junto a los teclados sobre una rapidísima batería, dando al corte un marcado aire épico, gracias a unas melódicas líneas vocales en los coros que ayudan al tema a ganar muchos enteros junto al incesante aporte de los instrumentos de cuerda, que suenan en segundo plano, durante gran parte del tema, para cerrar posteriormente con una veloz cabalgada con las guitarras de Michele Gasparri y Andrea Calvanico intercambiando fraseos.
Después de una dupla inicial en la que los toscanos, se han centrado en su material más powermetalero, es  “Dancing Goddes” la primera de las composiciones de “The Bivouac”, donde se mezclan de manera más notoria sus influencias folk con el metal, dando como resultado, un corte en el que conviven fragmentos de aire juglaresco, con la inclusión de instrumentos propios del folk, con las guitarras eléctricas, aportando melodías que en algunos momentos pueden recordar a los alemanes Blind Guardian, pero sin dejar de lado esos latigazos típicamente power, ni los coros dinámicos junto a la voz de Dario Vallesi, que sigue recitando sus textos en su característico tono melódico y agudo. Adentrándose en sonoridades con una mayor carga lírica e introducida por instrumentos acústicos y de viento, la brillante “The Oak And The Lady Flame”, un corte con un ritmo sosegado, cargado de grandes dosis de emotividad, donde Dario parece recitar los textos cual juglar, compartiendo las partes vocales con una inspiradísima Maxi Nil, que consigue dar un toque especial a una composición que va ganando intensidad progresivamente, hasta llegar a un increscendo rotundo con ambos vocalistas exprimiendo al máximo sus cuerdas vocales.
Los desarrollos más netamente power metaleros, con rápidos fraseos de guitarra, apoyados sobre el voluminoso colchón de los teclados y una contundente y veloz base rítmica vuelven a tener cabida en la contundente “The Hunt”, donde nuevamente vuelven a ser los coros los encargados de dar al tema un inminente aire épico, pero en el que quizás, vuelven a acercarse en exceso a los primeros Rhapsody. En una honda totalmente diferente y nuevamente sumergiéndonos en un ambiente intimista “The Dream”, una bonita pieza, casi íntegramente acústica, en la que la dulzura de las flautas y otros instrumentos típicamente folk, dan forma a una pieza profunda y sosegada, con una ambientación muy lograda, donde destaca especialmente la interpretación vocal de Dario, que muestra un registro personal y lleno de matices, capaz de transportarnos durante unos instantes junto a la hoguera.
A pesar del gran apoyo de los teclados “The Marquetsquare Of Dooly”, es una pieza rotunda y directa, con mucha fuerza, y con un marcado carácter optimista y festivo gracias a unas cuidadas líneas vocales ascendentes en los coros que impregnan la composición de un gran positivismo, que se ve respaldado por las guitarras empleando escalas agudas. Siguiendo con el ambiente festivo “The Way Behind The Hill”, nos deja el sonido de las gaitas, aportando ese carácter típicamente  norteño dando la entrada a unas voces que suenan más rotundas que en otros temas, siendo contestadas por unos coros potentes y alegres que vuelven a impregnar el tema de una ambientación optimista y vitalista.  
Como si de un viaje se tratase y volviendo nuevamente a parámetros más épicos, rescatando su faceta más netamente metálica, “Valhalla”, un tema que sin ser una mala composición realmente no aporta nada nuevo, ya que no llega a  despuntar en ningún momento, basándose en la típica cabalgada powermetalera veloz y exenta de originalidad. Algo más acertada e  inspirada, aunque solo sea por los pequeños fragmentos en que aparecen las gaitas es “Letter From The Eatrh”, un medio tiempo, que se muestra contundente, gracias a un gran trabajo de la base rítmica y al aporte de los violines y las gaitas, que se alternan con las guitarras, dando al corte una ambientación distinta y cambiante. 
Cambiando nuevamente de ambientación, y moviéndonos, en este caso, hacia melodías de corte arábico “Megiddo”, uno de los cortes donde las guitarras suenan más gruesas y contundentes, alejándose de las melodías  alegres y asequibles, para concentrarse en la rotundidad, dando forma a una composición que se sale un poco de lo tónica general de “The Bivouac”, aportando un toque de originalidad. “The Last Inn” marca el rotundo final del álbum, de la mano de una nueva cabalgada inicial que dejara paso a un fragmento folk, antes de adentrarnos en un latigazo rápido y veloz protagonizado por enrevesadas melodías, que se desarrollaran siguiendo el ritmo trepidante de la batería, antes de dejar paso a unos rotundos arreglos corales.
Vexillum, han conseguido con este nuevo trabajo, continuar con la senda marcada den “The Wanderering Notes”, pero quizás habría que pedirles un poco más de originalidad, de cara a sus nuevos trabajos, ya que muchas de sus canciones guardan el mismo patrón compositivo, con lo que el disco, que arranca muy bien, acaba haciéndose un poco monótono. En cualquier caso, “The Bivouac”, es una trabajo accesible y de  fácil escucha, que si te gustaron los últimos trabajos de bandas como Elvenking no te disgustará, aunque cabe remarcar, que en el caso de los toscanos, los elementos folk son más una ambientación o un guiño para dar riqueza a unos temas que están orientados hacia el  powermetal  melódico y épico.