lunes, 22 de febrero de 2016

SACRAMENTO+SALEM-MONASTERIO-BCN-30-ENE-2016


Luchador incansable el vocalista Manuel Escudero ha dejado su impronta   en bandas míticas como Ago, Arena, Mediana Azahara, Santelmo,  o en sus apariciones con el proyecto capitaneado por el guitarrista Tony Hernando,  Voces Del Rock, en el que junto a Ignacio Prieto y, el flamante nuevo vocalista de Rainbow, Ronnie Romero realizaban un exhaustivo repaso a algunos clásicos imprescindibles de la historia del hard rock y el heavy metal. Pero sin duda  desde que viera la luz el debut de Sacramento “A Sangre y Fuego”, a principios de 2014, el vocalista cordobés está recogiendo los frutos a tanto esfuerzo y dedicación. Su segundo largo “Horizonte De Eventos”, ha supuesto la consagración definitiva para  una banda que esta llamada a convertirse en  un referente dentro de la escena nacional.

Sin duda una de las claves del éxito de este proyecto ha sido el acierto de Escudero a la hora de escoger a sus compañeros de viaje, ya que junto al incombustible vocalista forman la joven promesa de las seis cuerdas Adrián Phoenix, el teclista Tete Navas, el bajista Pablo Pantera y el batería Sergio González. Por si alguien dudaba del tirón y el poder de convocatoria que podrían tener los cordobeses, cabe remarcar que la sala presentó un fantástico aspecto, algo muy meritorio si tenemos en cuenta que la descarga coincidía con varios  conciertos en la Capital Catalana.

Para ejercer como anfitriones de la formación andaluza  contaríamos con el concurso de Salem. Los de Vic se están prodigando bastante durante los últimos meses, lo que se notó en su potente puesta en escena y en las tablas que ha adquirido la banda. Además, la audiencia de esta noche era muy afín a su propuesta, un heavy metal compacto y de corte melódico, repleto de buenos estribillos y pinceladas ochenteras. De modo que el quinteto no tuvo ningún problema para conectar con el público desde que abrieran fuego con un apabullante “Sed De Vida”.

Aunque llevan casi dos décadas en activo, lo cierto es que la banda parece estar viviendo uno de sus mejores momentos, ya que la entrada  del vocalista  Javi Gianno ha supuesto un importante impulso para el quinteto. Como ya sucediera en sus últimas presentaciones, el grueso de su repertorio estuvo centrado en las composiciones de su última obra de estudio “Al Sentir Tu Aliento” (2013). De modo que no faltaron durante su descarga trallazos directos y certeros como “Voy A Tenerte”, en los que los poderosos coros del bajista Rodrigo Ruiz se solaparon a la perfección con los potente registros de un Javi que se mostró particularmente inspirado. Y es que el vocalista ejerció como perfecto maestro de ceremonias, mostrándose muy dinámico en escena mientras conseguía involucrar a las primeras filas en temas como “Al Sentir Tu Aliento”, que con ese regusto a los clásicos del metal nacional se acabaría convirtiendo en una de las más aplaudidas de su show.

La única licencia que se permitieron sobre sus anteriores trabajos llegaría de manos de “Infierno Sobre El Mar”, rescatada de su tercer largo “Almas Gemelas” (2009). Para acabar de involucrar a una audiencia que se lo estaba pasando en grande, Javi invitaría al protagonista de la noche, Manuel Escudero, a subirse al escenario para entre ambos marcarse un fantástico cover del clásico de Deep Purple “Smoke On The Water”. La vuelta sobre sus propias composiciones estaría marcada por el melódico up tempo “Que Más Da”, que nos dejaría un vibrante duelo entre Lluís y Vicente en un trepidante tramo final.

Los de Vic tampoco quisieron dejar pasar la ocasión de presentarnos una de las composiciones que formaran parte de su nuevo trabajo que esperan publicar a lo largo de este mismo 2016. El tema en cuestión fue  “Maldito Rencor” que sonó rápido, intenso y afilado. Como viene siendo habitual en sus directo tampoco faltaría su particular homenaje a una de las bandas imprescindibles dentro del metal nacional, Ángeles Del Infierno,  del que nos propondrían una potente versión de “Al Otro Lado Del Silencio”, contando  con la participación de otro ilustre veterano de la escena catalana, el vocalista Santi Andreo.

El colofón definitivo a su presentación estaría reservado para una contagiosa y efectiva “A Golpes de Rock”, que el vocalista presentó como su particular “hit”, y  la hímnica “Volverán A Ti”, durante la que Javi aprovecharía para presentarnos al resto de sus compañeros antes de cerrar el show por todo lo alto. Tablas, pasión y un heavy metal melódico y de corte ochentero fueron las armas que exhibieron Salem en su presentación de esta noche. Muchos opinaran que su propuesta es únicamente apta para nostálgicos, pero lo cierto es que Salem demostraron tener las ideas muy claras y unos temas con gancho y pegada.

Consumido el habitual receso tras la descarga del combo catalán llegaba el momento de afrontar el plato fuerte de la noche, el show de Sacramento. Para su cita de esta noche los cordobeses volvían a repetir en la misma sala en la que debutaron en octubre de 2014 en los escenarios de la  capital catalana. Si en aquella oportunidad la banda contó con una buena acogida por parte del público barcelonés, en esta ocasión,  los cordobeses consiguieron agotar todo el papel. Ante un recinto muy animado el quinteto aparecía en escena para tomar posiciones acompañado de una escueta introducción que se acabaría fundiendo con el vibrante arranque que protagonizaría el primer recuerdo hacia  su opera prima, “Jaula De Cristal”, presentándonos a una banda potente, compacta y muy motivada, en la que la guitarra de Adrián se repartiría el protagonismo con los omnipresentes  teclados de Tete Navas. El último en aparecer en escena, acompañado de una rotunda ovación, fue Manuel Escudero quien desde los primeros compases del show dio muestras de su calidad y su simpatía, invitando a la audiencia a ser participe de cada uno de los estribillos.

Habiendo recibido las primeras muestras de afecto de sus  incondicionales llegaba el momento de concentrarse en presentar el material de su segundo trabajo “Horizonte De Eventos”. De modo que los teclados de Navas serían los encargados de sumergirnos de lleno en “¿Quién Parará Este Tren?”, que nos servía para corroborar la excelente acogida que ha obtenido su último redondo. Sin abandonar su material de nuevo cuño, el vocalista nos presentaría “Rencor”, la primera pieza que compusieron para “Horizonte De Eventos”, y que perfila a la perfección las líneas maestras de su nuevo trabajo: unas elegantes melodías vocales, unos estribillos incontestables y unas líneas instrumentales basadas en la dualidad que imprimen la guitarra y los teclados.

Uno de los grandes aciertos de la propuesta de Sacramento es su maestría a la hora de desarrollar un sonido que, pese a hundir sus raíces  en el clasicismo del  hard rock, suena fresco y contemporáneo. Es por ello que cuando el vocalista se acordó de un viejo amigo, el guitarrista Bernie Tormé (Ian Gillan Band, Ozzy Osbourne…), durante la presentación de “A Golpe De Traición”, la respuesta del respetable no pudo ser más efusiva. Y es que la conexión entre banda y público fue perfecta a lo largo de todo el show, con Escudero haciéndonos calentar las gargantas antes de adentrarnos en los fantásticos estribillos que coparían la rainbowniana  “El Fuerte Eres Tú”.

Una nueva mirada al pasado nos conduciría sobre uno de los puntos álgidos de su debut, “A Sangre Y Fuego”, desplegando su vertiente más power metalera, con un Adrián excelso en su papel de “guitar-hero”, derrochando talento, clase y personalidad en un virtuoso desarrollo instrumental. En una línea similar, aunque desplegando algunos matices progresivos y una ambientación más épica, sonaría  la apabullante “Destino Marcado”, que se acabaría convirtiendo en uno de los puntos culminantes del show, con la banda exprimiéndose al máximo mientras un sonriente Escudero se dedicaba a animar incansablemente a la audiencia.

Aunque instrumentalmente fueron Adrián y Navas los que despuntaron con sus desarrollos y sus intensos interludios instrumentales, me gustaría destacar la labor del batería Sergio González y el bajista Pablo Pantera, ya que ellos fueron los responsables de que piezas como “Horizonte De Eventos”, sonaran rotundas y majestuosas, ofreciendo el soporte perfecto para que se pudieran desplegar sus zigzagueantes melodías de corte oriental. La encargada de poner un momento de pausa en un show que hasta ese momento había sido trepidante sería “Dos Viajeros”, con emocionada  dedicatoria  del vocalista para su padre  y su hijo, y para la que Escudero sacó a relucir su faceta más personal y emotiva firmando una fantástica interpretación que arrancó una cálida ovación del respetable.

El cambio de tercio llegaría de manos de esa gema que lleva por titulo “Katmandú”, que con sus melodías de corte arabesco nos sumergía de lleno en la grandilocuencia de sus desarrollos y en el dinamismo que nos ofrecían esos teclados de corte progresivo. El momento de volver a aunar las gargantas de todos los presentes llegaría con su particular versión del “Hearts Of Fire” de  Russ Ballard, con Escudero manejando a su antojo a la audiencia para hacernos cantar su pegadizo estribillo. Con la gente completamente desatada llegaba el momento de una primera retirada a los camerinos, pero antes de que esto sucediera todavía tendríamos ocasión de deleitarnos con “No Hay Nada Más Fuerte”.

Su retorno sobre las tablas estaría marcado por una de las composiciones más sorpresivas de su segundo trabajo, “Wallace”, ya que en ella Sacramento se desmarcan de su habitual propuesta para adentrarse en terrenos cercanos al folk.

Aunque vista la respuesta que obtuvo el tema no me extrañaría que se acabara convirtiendo en una de las favoritas entre sus incondicionales. Aprovechando la euforia desatada en el recinto era un buen momento para recuperar “Junio Del 44”, la pieza que el vocalista grabara junto a Jero Ramiro para el debut de Santelmo,  y que parece que se ha convertido en una de las fijas en los repertorios de los cordobeses.

Si durante su actuación  Salem habían invitado a Escudero a compartir escenario con ellos. Ahora, era el conjunto cordobés quien devolvía la invitación al ingresar en escena al vocalista de Salem, Javi Gianno,  para marcarse junto a Escudero una demoledora versión del tema de Juan Bau “La Estrella De David”. El fin de fiesta definitivo llegaría de manos de una de las composiciones que mejor define el estilo de Sacramento, “Black Deep Rainbow”, un homenaje al legendario Ritchie Blackmore que fue introducido, muy acertadamente, por unos pasajes del mítico “I Surrender”.

En resumen, gran noche de hard rock y heavy metal la que nos ofrecieron dos bandas que demostraron que el clasicismo metalero sigue gozando de un excelente estado de salud. No me gustaría acabar esta crónica sin puntualizar que cuando una banda con tan sólo dos trabajos  publicados se deja en el tintero trallazos como “Dejándonos Llevar”, “Cielo Purpura” o “Kamikaze”, eso solo puede ser sinónimo de calidad y de que las cosas se están haciendo bien.



TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:CARLOS OLIVER

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