Hace ya unos cuantos años que el carismático Udo Dirkschneider decidió que había llegado el momento de separar lo que era su producción en solitario al frente de U.D.O., de lo que es propiamente la nostalgia. Y es que para muchos seguidores el veterano frontman alemán siempre será la voz de Accept. Así que para satisfacer a esa amplia facción de seguidores, Udo decidió salir a la carretera bajo la denominación de Dirkschneider con el objetivo claro de centrar sus repertorios en el material que grabó junto a Accept. Aunque creo que es algo irrefutable, en los últimos años ha quedado claro que la nostalgia mueve, y mucho, al público del heavy metal, especialmente al más veterano que hace tiempo que dejó de prestar atención a la actualidad para únicamente movilizarse cuando llega a la ciudad algún nombre emblemático y clásico de la escena ochentera.
