No siempre resultan imprescindibles unas altas dosis de virtuosismo y complejidad instrumental para disfrutar intensamente, y es que muchas veces la música, y en concreto el rock potente, directo y de esencias clásicas, lo que precisa es de una buena ración de actitud. Como quien no quiere la cosa Danko Jones están a las puertas de celebrar su trigésimo aniversario. Desde que dieran sus primeros pasos el objetivo del combo canadiense siempre fue tener un buen directo, y así convencer a sus seguidores, y lo cierto es que el paso del tiempo les ha acabado dando la razón. Asiduos habituales de nuestros escenarios los de Toronto regresaban al Salamandra para ofrecernos una buena demostración de su rock n´ roll marchoso, potente, adictivo y, por momentos, vacilón que siempre han llevado por bandera. No llegaban solos a la cita ya que para dar por inaugurada la velada, y hacer que el público fuera entrando en situación, contaríamos con la presencia de Los Pepes, que con su punk rabioso y conveniente matizado con estribillos poperos y la actitud propia de The Ramones o Motörhead nos hicieron pasar un rato de lo más entretenido y ameno.
