La polémica y los
escándalos siempre han acompañado a una
de las bandas más longevas dentro del black metal, Marduk. Desde que los suecos dieran sus
primeros pasos a principios de la década de los noventa con aquella
impactante demo titulada “Fuck Me Jesus”, su objetivo
siempre fue ser considerados como una de las formaciones más blasfemas,
irreverentes y controvertidas de la escena. Coincidiendo con su vigésimo
quinto aniversario la banda capitaneada por el insigne guitarrista Morgan “Evil” Steinmeyer ponía en circulación su decimotercer trabajo
de estudio "Frontschwein", un plástico que, como viene siendo
habitual, provocaba la división de opiniones entre sus seguidores.
