Basta con echar un vistazo rápido a su atípica biografía para darse cuenta de que Smoulder no son una banda al uso. La génesis de la formación canadiense se remonta a 2013 cuando Sarah Ann y Shon Vincent conectaron en una improvisación musical que surgió en una fiesta que daban unos amigos comunes. Hasta aquí todo parece una historia más o menos normal. Pero tras dar sus primeros pasos y ante la imposibilidad de encontrar a los compañeros ideales para dar forma a este nuevo proyecto el tándem decidió mudarse desde Calgary a Toronto en 2017. Y precisamente fue en ese momento cuando decidieron también que Sarah Ann pasara de ser la baterista a encargarse de las voces, mientras que Shon Vincent pasaría a hacerse cargo únicamente de las guitarras.
