No puede haber discusión posible. Cada generación tiene sus héroes, y cada estilo sus bandas punteras y referentes indiscutibles. En ocasiones si uno quiere llegar al estrellato no basta únicamente con presentar un puñado de buenas composiciones, ni tampoco con el apoyo de los medios y un sello importante. A veces hay que poner toda la carne en el asador, -en este caso nunca mejor dicho-, y presentar a los fans tu música con una puesta en escena y un espectáculo que sea impactante y visualmente atractivo. Hace tiempo que Parkway Drive están batallando por ser una de las bandas referentes en cuanto a metalcore se refiere. Los australianos han expandido “sus alas” más allá de las limitaciones propias de los seguidores del estilo para acabar captando la atención de diferentes “clanes” dentro de la amplia y heterogénea comunidad rockera. Avalados por el éxito de su última referencia de estudio “Darker Still” (22), el quinteto de Byron Bay volvía a pisar tierras catalanas para reencontrarse con su cada vez más numerosa, y devota, legión de fieles incondicionales. Para ello la banda hizo escala en el Sant Jordi Club, un emplazamiento que no está al alcance de muchos artistas. Y aunque el recinto no llegó a llenarse, sí que acabó registrando una notable entrada.
