Hace ya la friolera
de treinta años que nacían los galeses Tigertailz, una formación que enarboló sin complejos la bandera del
glam rock en tierras británicas. Formados en una época en la que la industria
discografía inglesa sólo tenía ojos para los integrantes de la escena de la
N.W.O.B.H.M., la banda a base de mucha
lucha y una imagen realmente impactante consiguió hacerse un hueco dentro de la
escena, alcanzando sus mayores cuotas de popularidad con la edición de su
segundo trabajo "Bezerk" (1990), un plástico que logró el éxito
comercial gracias a cortes como el contagioso single " Love Bomb
Baby", o la sensiblera balada "Heaven".
