martes, 9 de junio de 2026

SARATOGA-SALAMANDRA-´L´HOSPITALET DE LLOBREGAT-BCN-6-JUN-2026

 


Siempre he considerado que Saratoga son algo más que solo otra banda dentro del panorama del heavy metal nacional. Mirando su longeva trayectoria con perspectiva, resulta incuestionable que fueron la banda que, de alguna forma, marcó la transición del “heavy metal clásico y de aromas ochenteros” al “heavy metal contemporáneo” en nuestro país. Durante esa larga y dura travesía ha estado siempre al frente de la nave el incombustible Niko Del Hierro, contando en cada momento con diferentes acompañantes, siendo el más valorado entre sus seguidores el guitarrista y también miembro fundador Jero Ramiro.

Todos lo sabemos, es ley de vida. Lo que no te mata, te hace más fuerte. Como un auténtico terremoto recibimos la noticia de que el ex-Santa dejaba la formación. Sin embargo, Niko, Tete y Arnau optaron por seguir adelante, por no tirar la toalla, y para cubrir su baja contaron con el guitarrista Charlie Parra, a quien ya conocían por haber girado con ellos en alguna ocasión por el continente americano. Esa química y esa conexión especial han quedado plasmadas en la nueva entrega del cuarteto “En Estado Puro”, que a modo de declaración de intenciones nos ha devuelto a los Saratoga más rápidos, más power, emparentando su nuevo material con el contenido en obras insignes e imprescindibles para sus fans como son “Agotarás”(2002) y “El Clan De La Lucha” (2004).

Fieles a su cita anual con el público barcelonés, respaldados por las excelentes críticas y la gran acogida que ha obtenido “En Estado Puro” y con las pilas convenientemente cargadas tras su exitosa gira «al otro lado del charco», Saratoga regresaban al recinto que ha acogido sus últimas presentaciones en la capital catalana, la Sala Salamandra. Nuevamente volvieron a disfrutar de una fantástica entrada de manos de unos seguidores que respondieron a la cita y que no quisieron dejar pasar la ocasión de comprobar el potencial de esta nueva encarnación de un cuarteto que promete darnos muy buenos momentos de cara a los próximos años.

Al igual que también sucediera en sus últimas visitas, el combo del foro se presentaba solo a la cita, sin contar con la presencia de banda de apertura. De modo que cuando accedimos al recinto, el escenario estaba ya completamente montado, aguardando a que las agujas del reloj marcaran la hora prevista para el arranque del show. Una gran pantalla trasera se encargaría de presidirlo. En ella, se irían sucediendo diferentes proyecciones que irían variando dependiendo del tema. Sin duda, los visuales más destacados fueron los que acompañaron a los nuevos temas, con imágenes de sus respectivos videoclips y sus letras en otros.

Precisamente una proyección en la que el protagonista fue el guerrero que aparece en la portada de su último lanzamiento, “En Estado Puro”, sirvió como preámbulo mientras los músicos ocupaban sus respectivas posiciones. A diferencia de lo que han venido haciendo en giras anteriores, Saratoga no salieron en tromba, propulsados por uno de esos zarpazos rápidos e incisivos que tan bien desarrollan sobre las tablas y que sirven para hacer que sus seguidores enloquezcan. Esta noche, para dar el pistoletazo de salida al show, optaron por brindarnos una doble ración del material contenido en “Secretos y Revelaciones” (2009), dejando que la abrumadora intensidad melódica de “Mucho Por Vivir” y la embaucadora “Luna Llena” se encargaran de darnos la bienvenida. El planteamiento del show era claro y estaba anunciado: el cuarteto dividiría la descarga en tres actos bien diferenciados, en los que tendrían ocasión de mostrar diferentes vertientes de su propuesta, amén de repasar durante la parte intermedia del show algunos de los temas más representativos de su flamante nuevo trabajo.

Decir que Charlie Parra se ha adaptado como un guante a la formación madrileña sería faltar a la verdad. El “hacha” peruano tiene ya el rodaje hecho con sus compañeros. Eso se notó viendo la soltura y el desparpajo con el que se movió por el escenario, asumiendo protagonismo hasta el punto de que no vaciló a la hora de encaramarse sobre una de las pequeñas plataformas para ser el centro de atención mientras atacaba el solo de “Oscura La Luz”, que servía para que el cuarteto empezara a mostrarnos los colmillos. Sí, por supuesto que todos, y especialmente los fans más veteranos, echamos en falta el sello, la personalidad y el aplomo que aportaba Jero. Sin embargo, lo que no se puede discutir es que con Charlie la banda ha ganado en movilidad y vistosidad escénica, algo que hace que Tete pueda ir un poco menos exigido físicamente. Lo que no cambió fue lo exultante que se mostró el frontman pinteño a lo largo de todo el show, dejando claro con sus altísimos agudos que sigue siendo uno de los mejores vocalistas de nuestro país. Y la mejor forma de rubricarlo fue la fantástica interpretación que se marcó en la pieza que sirvió para finiquitar el primero de los tres actos de la velada: “Hasta El Día Más Oscuro”, que ponía a todo el personal a acompañar con palmas para plasmar la perfecta sintonía entre banda y público.

El decorado sonoro cambiaría diametralmente en los siguientes minutos. El segundo acto del show era el que estaba reservado para presentar sus nuevas composiciones. Ahora sí, el cuarteto pisó el acelerador a fondo para hacer que el headbanging fuera constante e intenso mientras descargaban la incendiaria “A Toda Velocidad”. Fue una sorpresa muy positiva ver la reacción de un público que se volcó con ellos y que demostró con su respuesta que el nuevo material ha calado hondo. La constatación definitiva fue comprobar cómo tanto sus seguidores más jóvenes como los más veteranos disfrutaban intensamente del tema mientras un Tete absolutamente desatado hacía malabares con la espada, que le servía como soporte para el micrófono, como si fuera un samurái.

Por si alguien aún no se había percatado de la presencia del nuevo guitarrista de la banda, Tete se encargó de hacer los pertinentes honores antes de seguir dando cera de la buena. En esta ocasión, lo hicieron apoyándose en el implacable y arrollador ritmo de “Alma Perdida”, que contó con su letra proyectada en la gran pantalla trasera. Nuestro viaje a través de su flamante nuevo trabajo, que según nos comentó el vocalista encierra la propia esencia de la banda, prosiguió con la primera de las baladas que tuvimos ocasión de escuchar esta noche, “Alma De Cristal”. Sin embargo, esta era una noche de heavy metal. Tanto el público como la propia banda tenían ganas de arrasar un Salamandra que acabó registrando una magnífica entrada, y el combustible necesario para hacerlo nos lo proporcionó “Inteligencia Artificial (IA)”, toda una demostración de fuerza y poderío metalero de manos de una banda que se mostró compacta, implacable y absolutamente exultante. Quizás fuera el que pasó más desapercibido, pero me gustó mucho la labor del batería valenciano Arnau Martí, tanto en los temas rápidos como en los que conformaron el primer acto, creando un groove de lo más sólido y convincente. Además, también tuvo su pequeña parcela para el lucimiento personal en el escueto solo que se marcó para finiquitar lo que fue el segundo acto de la noche.



De los tres capítulos, el final era el que prometía emociones más fuertes para los seguidores del cuarteto, ya que sería en el que repasarían algunos de sus clásicos imprescindibles. El ambiente estaba ya convenientemente caldeado. El público expectante y la banda enchufada y completamente desatada. No había tiempo que perder. Como el trueno que presagia la tormenta perfecta, “Maldito Corazón” caía sobre el personal para hacer que la sala se viniera literalmente abajo mientras Charlie volvía a acaparar gran parte de las miradas al atacar su implacable desarrollo solista. Con idéntico empuje y voracidad, con una banda hambrienta y dispuesta a dejar noqueados a sus seguidores, el cuarteto siguió buceando en los clásicos de la “etapa Leo”. “A Morir” se convertía en el pretexto para que todos alzáramos los puños y gritáramos su avasallador estribillo.

No tardaría en llegar una de las que por derecho propio ha acabado engordando la inacabable lista de himnos que atesora el cuarteto. “Mi Venganza”, continuaba con su apuesta decidida por la velocidad y los ritmos implacables mientras el personal se dejaba arrastrar por ese rotundo torbellino metalero que es Saratoga. Intensidad, emociones fuertes y toneladas de heavy metal. Sin embargo, Saratoga también tienen otra cara, la de las baladas. Así que Tete solicitó nuestra ayuda para crear el ambiente adecuado para interpretarlas. Primero, demandó que alzáramos nuestros teléfonos para simular un cielo estrellado. A continuación, pidió que nos agacháramos y bajó junto al resto de sus compañeros, a excepción de Arnau, para entre la audiencia interpretar la emotiva “Lejos de Ti”, primer guiño que se permitieron a su material noventero, y la desgarradora “Si Amaneciera”, que a más de uno nos puso los pelos de punta.

Cualquiera que haya seguido la trayectoria de Saratoga estará de acuerdo conmigo en que Tete es la imagen de la banda. Representa la figura de ese frontman magnético e impactante. Sin embargo, el alma del grupo siempre ha sido y será el incombustible Niko del Hierro. Luchador, tenaz e implacable, siempre al frente. Durante los prolegómenos de “No Sufriré Jamás Por Ti”, tuvo ocasión de recibir su particular baño de masas: el afectuoso reconocimiento de los fans mientras ataca su escueto solo de bajo. Precisamente fue el propio bajista quien se encargó de inyectar un plus de rabia y mala leche a una pieza que acostumbra siempre a estar en sus repertorios, y que a la postre fue el segundo y último guiño que se permitieron al material facturado en los noventa, “Perro Traidor”. Un trallazo descomunal y arrollador que volvía a poner la sala literalmente patas arriba, contando con una copiosa lluvia de confeti y con la colaboración del grandioso David Palau, quien sumó su guitarra a la de Charlie para poner un vibrante punto y seguido al show.

Durante las casi dos horas que duró la descarga, cada miembro de la formación tuvo su momento. El de Charlie llegó durante el arranque de los bises, antes de que la banda volviera a apretar los dientes a la hora de acelerar al máximo el paso con “Como El Viento”. A renglón seguido llegaría el particular show de Tete, quien a pecho descubierto nos hizo bailar y cantar el discotequero “Gonna Make You Sweat (Everybody Dance Now)”. Tocaba echar el cierre al show, rematar la velada por todo lo alto y la mejor apuesta para hacerlo fue “Resurrección”, un final apoteósico que nos dejaba con la estampa del frontman encarando las últimas estrofas desde la barra del local. No hay lugar a dudas. Saratoga se han convertido en toda una institución dentro del heavy metal cantado en castellano. Disco a disco, concierto a concierto, gira a gira, año a año…, Saratoga siguen presentando su candidatura para ser, si no lo son ya, una de las bandas más grandes que ha dado el heavy metal español.





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