Cada vez resulta más habitual encontrarse con historias como la de Madhouse, quienes iniciaron su andadura en la segunda mitad de los ochenta pero que no tuvieron ocasión de ver materializado todo ese esfuerzo en un lanzamiento discográfico tras un largo parón y ya bien entrado este siglo XXI. Para encontrar su génesis como banda tendríamos que remontarnos hasta 1986 y viajar hasta el norte de Alemania, concretamente hasta Hamburgo, ciudad conocida por ser la cuna de entre otros Helloween, Gamma Ray, Iron Angel o Running Wild. Precisamente fue en esa época cuando la banda grabó sus primeras demos “Goin´ Crazy” (1987) y “Madhouse” (1989), que cosecharon unas notables críticas y les permitieron abrir para bandas como Darxon o Zed Yago. Pese a ello, no fue suficiente la repercusión que alcanzaron y no consiguieron seguir la estela de algunas de las formaciones anteriormente citadas por lo que decidieron separarse a principios de la década de los noventa.
