Pese a que los más críticos continúan
empeñados en responsabilizar del actual descalabro del sector discográfico a la
aparición de internet y las nuevas tecnologías, lo cierto es que de un tiempo a
esta parte, y gracias a la difusión que se está haciendo a través de las redes
sociales y algunas plataformas digitales, nos están permitiendo recuperar y, en
algunos casos, descubrir el legado de algunas formaciones que de otra manera
habrían sido engullidas por el inexorable paso del tiempo. Este es el caso de los
daneses Witch Cross. Formados a principios de la década de los ochenta en
Copenhague, la banda publicó un par de demos antes de debutar discográficamente
en 1984 con "Fit For Fight", una colección de temas rápidos y
potentes con sus raíces bien hundidas en el sonido británico de la
N.W.O.B.H.M., que acercaba la propuesta del quinteto al de bandas clásicas como
Diamond Head, Demon, o especialmente Saxon. Tras algunas giras por el viejo
continente en las que la formación llegó a presentarse en países como Alemania
Y Holanda, la banda decidió separarse en 1986 al ver que su propuesta no
acababa de encajar dentro de un mercado bipolarizado por las
formaciones oscuras y de temática religiosa como sus compatriotas Mercyfull
Fate, y las bandas de rock melódico encaminadas hacia las tendencia A.O.R.
