Muchos pensaban que esta nueva alineación estaba llamada a proseguir la estela de Creed. Sin embargo, desde la edición de “One Day Remains”, -y gracias al escaparate que supuso que la superestrella canadiense de la WWE, “Edge”, utilizara “Metalingus” como sintonía para sus apariciones-, la banda quiso dejar patente su apuesta decidida por ese hard rock contemporáneo, potente y de marcado filo metal en sus guitarras, conjugando energía y melodía a partes iguales. Otro aspecto a destacar ha sido siempre el particular registro de Myles Kennedy. Con el vocalista y guitarrista de Spokane no hay medias tintas: “O lo amas, o lo odias”. Y viendo la trayectoria ascendente que ha seguido la banda, a ambos lados del “Charco”, resulta evidente que el público rockero ha alzado mayoritariamente el pulgar en señal de aprobación.
A casi todas las bandas le llega el momento de publicar una obra homónima. En la mayoría de los casos suele ser el debut. No obstante, Alter Bridge han esperado hasta su octava entrega de estudio para hacerlo. Normalmente eso suele indicar el inicio de una nueva etapa. El tiempo dirá. En cualquier caso, lo que está fuera de toda duda es que este “Alter Bridge”, es toda una declaración de intenciones: una reafirmación de la personalidad que la banda ha ido forjando a lo largo de su exitosa andadura, y es que a lo largo de las doce composiciones que lo integran el cuarteto ha querido plasmar las diferentes aristas de su sonido. Podríamos decir, pues, que nos enfrentamos a un disco en el que no han querido correr grandes riesgos. De modo que seguro agradará a cualquiera que se considere seguidor suyo.
Según han manifestado los propios miembros del combo americano trasladarse hasta un enclave mítico como son los estudios 5150 del tristemente desaparecido Eddie Van Halen en Los Angeles, para ponerse bajo la batuta del productor Michael “Elvis” Baskette, ha supuesto una presión extra a la hora de trabajar en sus nuevas composiciones. Aunque en la premisa inicial estaba que el disco no debía contener baladas, lo cierto es que finalmente el cuarteto ha acabado incluyendo una, y de tintes acústicos, todo sea dicho. Otro punto a destacar es que Alter Bridge se han reservado para cerrar el álbum la composición más extensa que han grabado hasta la fecha.
Desde los compases iniciales de “Silent Divide”, el cuarteto deja claro que no está dispuesto a hacer concesiones, confiando para ello en una estructura sólida y clásica dentro de su catálogo, en la que se irán alternando la rotundidad de un riff cortante y demoledor con un estribillo muy pegadizo de amplias miras melódicas, creando una dinámica que solo se verá alterada por unos excelsos desarrollos solistas. Me ha gustado mucho la densidad de las guitarras, lo que propicia que cuando la banda se adentra en tesituras más densas y pantanosas como las que nos proponen en “Rue The Day”, todo suene un poco más oscuro y por momentos casi tortuoso. En cualquier caso, la forma que tiene Myles Kennedy de encarar los estribillos acabará concediendo al corte un exiguo atisbo de luminosidad.
Pese a ser una banda mainstream , que dirige su música a audiencias masivas, Alter Bridge no han querido dejar pasar la ocasión de reivindicarse, mostrar su vertiente más potente y vigorosa en piezas como “Power Down”. Una composición vibrante, intensa, y en la que muestran las garras a todos aquellos que piensan que el éxito, y el paso del tiempo, les ha “domesticado”. Apoyándose sobre una estructura más sólida, más rotunda, en la que destaca el trabajo de su implacable sección rítmica arranca “Trust In Me”, que irá rodeando al oyente hasta conducirle sobre un estribillo muy melódico, en el que nuevamente la luz parece abrirse paso entre una tormenta de riffs oscuros y cortantes.
“Disregarded”, es una de las que presenta candidatura firme a convertirse en favorita de los seguidores que se decanten por su faceta más dura y aguerrida, alternando guitarras con mucho punch y unas líneas vocales envolventes y melódicas a partes iguales que se verán rematadas por un trepidante increscendo instrumental que incluye un intercambio de solos de lo más virguero. Resulta innegable que los miembros de Alter Bridge tienen sus raíces en el rock que se hacía en los noventa. Llámalo metal, rock alternativo, post-grunge,..., no importa. Y es que la combinación de riffs rotundos y agresivos con pasajes en los que las guitarras parecen rodear a las líneas vocales que podemos encontrar en piezas como “Tested And Able”, son deudoras de esa época. En definitiva, una composición diferente, que se aparta de la contundencia que domina el álbum para ampliar ante el oyente la paleta de “sonoridades” que Alter Bridge ha preparado para este trabajo homónimo.
Pese a ese buscado endurecimiento que propone el cuarteto en algunos momentos, Alter Bridge también presentan algunas composiciones que nos hacen echar la vista atrás para hacernos transitar por territorios que nos resultan familiares, y es que en “What Lies Within”, la banda recurre a empastar diferentes capas de guitarra para dar mayor profundidad a su sonido antes de adentrarnos en una sección lenta, más comedida, que quedará finiquitada por una nueva demostración solista. El cambio de registro llegará con las guitarras acústicas que se encargarán de dar colorido, textura, y un feeling especial a “Hang By A Thread”, haciéndola sonar lírica, intimista y emocional, con Mr. Kennedy regalándonos su registro más cálido y emotivo para firmar una excelente interpretación.
Un arranque intrigante será el que marque los compases de apertura de “Scales Are Falling”, que irá creciendo progresivamente, acompañando los versos, -con registro filtrado del vocalista-, hasta convertirse en un medio tiempo vibrante y con una gran carga emocional, en el que gran parte del protagonismo recaerá sobre un arrollador estribillo que combina los registros de Kennedy y Tremonti. Las guitarras fieras, con mucho filo y carga metalera, que marcan la gran mayoría de temas de esta nueva entrega del combo americano, volverán a llevar el timón junto a un rotundo ritmo de batería durante las estrofas de “Playing Aces” antes de dejar paso a un estribillo marca de la casa, que parece rodearte con su accesible y familiar musicalidad .
Más intrincados instrumentalmente me han parecido algunos de los movimientos contenidos en los desarrollos instrumentales de “What Are You Waiting For”, quizás más cercano al material en solitario de Tremonti gracias a la profusión a la hora de jugar con diferentes sonoridades y efectos. Para cerrar el disco Alter Bridge se descuelgan, como ya comenté anteriormente, con el tema más extenso que han grabado hasta el fecha. Una composición que supera los nueve minutos de duración, arrancando con Kennedy en plan intimista, casi susurrando, antes de que la batería empiece a retumbar para abrirnos camino hacia una pieza compleja y camaleónica, en la que se irán sucediendo diferentes ritmos y ambientaciones, - incluyendo incluso varios guiños progresivos-.
Pese a que el contenido de “Alter Bridge” no es en absoluto rupturista con lo que el combo americano ha publicado hasta la fecha, me quedo con la sensación de que han buscado deliberadamente dar un giro a su sonido, esquinándolo hacia tesituras más duras, especialmente en cuanto al apabullante sonido de guitarras se refiere. El resultado global es una obra homogénea, que incluso en algunos momentos puede pecar de hacerse un tanto lineal, y no porque no tenga buenas composiciones, que las tiene; sino porque se hecha en falta algún single incontestable y un par de números relajados que creo ayudarían a dar más dinamismo al disco.
DISCOGRAFICA:NAPALM RECORDS
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