martes, 31 de mayo de 2016

OPERA MAGNA+SYLVANIA-BOVEDA-BCN-28-MAY-2016



Los seguidores del power metal nacional teníamos el pasado sábado una cita ineludible  en la Sala Bóveda de la Ciudad Condal para disfrutar de  un atractivo cartel compuesto por dos bandas valencianas que unían fuerzas para presentar  sus últimas referencias de estudio. El plato principal de la velada serían Ópera Magna que con su "Del Amor Y Otros Demonios: Acto II" bajo el brazo llegaban dispuestos a demostrar que a día de hoy son una de las bandas más en forma dentro panorama estatal. Mientras que los encargados de dar el pistoletazo de salida serían Sylvania, quienes presentarían algunas de las composiciones de su flamante nuevo trabajo "Recuerdos Del Mañana".

Si ya de por si resulta difícil hacerse un hueco en una ciudad como Barcelona, en la que hay múltiples ofertas de ocio cada fin de semana, en esta ocasión, la descarga coincidía  en horario con la final de la Liga de Campeones, algo que hacia presagiar que la asistencia de público no sería tan numerosa como merecía la cita. Afortunadamente, pese a que la sala no llegó a llenarse, acabó congregando a un nutrido  número de seguidores que se encargaron de arropar y apoyar a las dos bandas participantes, algo que los músicos de ambas formaciones agradecieron desde el escenario en repetidas ocasiones.

Tras el carrusel de cambios vividos durante los últimos tiempos Sylvania parecen haber logrado la ansiada estabilidad tras la incorporación del batería Sergio Pinar y el vocalista Alfonso Arróniz, con quienes grabaron el EP  "Transylvania" el pasado 2015. Una exitosa campaña de crowdfunding ha propiciado que la formación liderada por el bajista Álvaro Chillarón y el guitarrista Alberto Tramoyeres haya conseguido grabar su obra más ambiciosa hasta la fecha, el conceptual "Recuerdos Del Mañana".

Acompañados de la introducción “A Través De Los Siglos” el cuarteto aparecía ante sus seguidores para ofrecernos una buena muestra del material contenido en el citado trabajo,  mezclando a la perfección: velocidad, melodía y unos cuidados arreglos orquestales que propiciaron que temas como "Un Mundo Infeliz", nos sirvieran para testar la evolución que ha seguido su propuesta. Especialmente reseñable resultó el concurso de Alfonso Arróniz, perfecto en su papel de vocalista, pero algo tímido en su faceta como frontman, ya que fue el guitarrista Alberto Tramoyeres quien ejerció como maestro de ceremonias, encargándose de la presentación de la mayoría de los temas.

Su primera mirada al pasado estaría reservada para "La Princesa Prometida", con la que pisaban el acelerador al máximo para dejar patente sus primerizas influencias, con Alberto haciendo volar sus dedos para comandar a sus compañeros en una vertiginosa cabalgada al mas puro estilo Helloween. Pero no todo iba a ser velocidad y melodías resplandecientes, de modo que la faceta más densa y oscura de los valencianos quedaría plasmada en su versión del "Hijo De La Luna", de Mecano, que contaría con el concurso de los asistentes para acompañar a Alfonso en su dramática interpretación.

La elegida para seguir ahondando en  sonoridades más densas y cadenciosas  sería "La Tentación del Mal", una nueva mirada sobre su nuevo trabajo que nos dejaba a Alfonso y Alberto desdoblándose en las tareas vocales mientras Álvaro se encargaba de asolarnos con la potencia de su bajo de cinco cuerdas. De entre las nuevas composiciones de las que más me gustaron fue "Luna Quebrada", que gracias a su dinamismo y a la pegada de su estribillo tiene visos de convertirse en un himno imprescindible para sus seguidores.

De su anterior EP no quisieron dejarse en el tintero su versión "Desátame 2.0" de Mónica Naranjo, que sonó absolutamente demoledora con Alfonso llevando sus cuerdas vocales al límite en un final épico; y esa joya de aromas medievales que lleva por título "Finis Templarii". Para encarar la recta final del show apostarían por la coreadísima “Lazos De Sangre”, para acto seguido  rendir pleitesía  a una de sus máximas influencias con un "Eagle Fly Free" que sonó algo deslavazado por un error en la letra. Para poner el broche definitivo a su presentación optarían por la pieza que prestaba el título a su anterior EP "Transylvania". Buen concierto de Sylvania  que nos ofrecieron una buena muestra de sus nuevas composiciones sin olvidar sus anteriores entregas.

Poco a poco, gracias a la calidad de sus trabajos y a la potencia de sus directos Ópera Magna se están consolidando como uno de los principales referentes dentro del power sinfónico en nuestro país. Sin duda, el espaldarazo definitivo a su carrera se inició con la edición de la primera entrega de la trilogía "Del Amor Y Otros Demonios", de la que esta noche nos presentaban su segunda parte. La elegancia de sus melodías, la épica, y la rotundidad de sus composiciones se han convertido en las señas de identidad de una formación que parece  en clara progresión ascendente. Como un torbellino desatado la banda aparecía en escena para dejar patente su excelsa calidad técnica con la apabullante dosis de virtuosismo que encierra "Rojo Escarlata", que nos presentaba a una banda enchufada y plenamente entregada desde el minuto uno, dispuesta a convencer a sus seguidores con una puesta en escena sobria y efectiva. Si ya el tema instrumental de apertura había servido para calentar los ánimos del respetable, la espita que convirtió la sala en una fiesta fue la aparición en escena de José Vicente Broseta para liderar a sus compañeros en "Para Siempre", haciendo gala de unos portentosos agudos y de una personalidad arrolladora que le sirvió para conectar rápidamente con una audiencia que se involucró al máximo con la descarga del combo valenciano.

Habiéndonos regalados dos zarpazos de su última entrega, el show proseguiría con una primera mirada al pasado, rescatando el primerizo "Horizontes De Gloria", para desplegar todo su potencial powermetalero mientras nos dejaban la estampa de toda la banda agrupada en torno a  Javier Nula, que se marcó uno de sus espectaculares ejercicios solistas. El ritmo del show fue trepidante, así que sin apenas darnos tiempo para recuperar el aliento llegaría el momento de la grandilocuencia neoclásica contenida en "Donde Latía Un Corazón", que fue fantásticamente recibida por sus incondicionales, poniendo de manifiesto que está llamada a convertirse en una pieza imprescindible en sus conciertos.

Tal y como nos comentó el propio Broseta, a lo largo de la velada Ópera Magna desgranarían temas de todos sus trabajos, de modo que las elegidas como primera muestra del  material contenido en su obra conceptual “Poe”, sería la tripleta  compuesta por “Edgar Allan Poe”, la melódica “Un Sueño En Un Sueño”, que nos pondría a todos a botar antes de que el vocalista nos presentará al hombre tras los teclados, Rubén Casas; y la vibrante “El Corazón Delator”, que les servía para pisar nuevamente el acelerador al máximo desatando la euforia entre las primeras filas.

Aún más atrás en el tiempo nos conduciría “El Fuego De Su Venganza”, con un Broseta perfecto en su papel como frontman, arengando al publico a levantar los puños al aire mientras la apabullante base rítmica que forman  el batería Adrià Romero y el bajista Alejandro Penella nos conducía a través de otra vertiginosa cabalgada. Después de semejante derroche de adrenalina había que relajar mínimamente los ánimos, recurriendo para ello a los hímnicos estribillos y los aromas medievales de “Hijos De La Tempestad”, con la que volvían a incidir en el material de su última obra para ofrecernos un rotundo duelo entre los teclados y las guitarras de Nula y Enrique Mompó.

El momento emotivo de la velada, con Broseta sentado sobre la tarima de la batería, estaría reservado para  “El Retrato Oval”, en la que el vocalista nos regaló una fantástica interpretación repleta de intensidad y feeling, para acabar arrancando una sonora ovación del respetable. El primer guiño hacia el material contenido en su anterior trabajo, “Del Amor Y Otros Demonios: Acto I”, vendría marcado por  el excelso uptempo “Después De Ti”, que arrancaría de forma intimista  para ir ganando en intensidad progresivamente hasta que la gente acabó coreando su melodía.

Habiendo conseguido la comunión perfecta entre banda y público, Broseta se dirigía al respetable para presentarnos uno de sus temas favoritos “El Entierro Prematuro”, que interpretaría firmemente aferrado a su pie de micro, mientras Nula nos ofrecía otro de sus endiablados solos  antes de adentrarnos en un final épico. Antes de retirarse a los camerinos todavía tendrían ocasión de poner a trabajar nuestras cervicales con los destellos power metaleros de “Tierras De Tormento”, que conseguía volver a poner a toda la sala a botar.

Con el escenario cubierto por una densa cortina de humo, los músicos regresarían sobre las tablas para rematar la faena con la ampulosidad de “Por Un Corazón De Piedra”, la velocidad de “El Pozo Y El Péndulo”, rubricada por unos fantásticos coros y unas guitarras absolutamente incontestables; y los registros más rasgados e incisivos de “La Herida”, que cerraba por todo lo alto una velada  repleta de virtuosismo, intensidad y heavy metal.




TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:JAIME AIT MORILLO

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