Hay bandas que consiguen crear un vínculo especial con el público. Que consiguen granjearse el apoyo incondicional de forma definitiva e innegociable, y ese sin duda es el caso de los brasileños Angra y sus seguidores en nuestro país. Lo suyo ha sido una relación que viene de largo y que ha sido trabajada duramente. Mucho, muchísimo, ha cambiado la formación, en cuanto a miembros se refiere, desde aquellas primeras visitas a mediados de los década de los noventa, y es que de aquellas primigenias encarnaciones únicamente perdura el guitarrista Rafael Bittencourt. Sin embargo, los de São Paulo nunca se han desviado de su camino ni han perdido sus raíces. Evidentemente, su música ha ido evolucionando, tanto por el paso del tiempo como por la impronta que han ido dejando los diferentes músicos que han desfilado por su seno a lo largo de los años. Pero sin duda, no creo equivocarme al sentenciar que los Angra de 2024, los que arribaban a la sala mediana del Razzmatazz para presentar en sociedad su más reciente entrega discográfica “Cycles Of Pain”, siguen conservando intacta la impronta y la personalidad que les valió para ser considerados como uno de los baluartes más destacables del power metal melódico al otro lado del Atlántico.
