viernes, 6 de marzo de 2026

CLAWFINGER-BEFORE WE ALL DIE

 


En unos tiempos en los que varias bandas emblemáticas de los ochenta y principios de los noventa parecen estar encarando la recta final de sus carreras, e incluso en algunos casos despidiéndose, siempre resulta una grata sorpresa el retorno de una formación que, sin llegar nunca a jugar en primera división, fue una de las indiscutibles animadoras de lo que fue la escena metal durante la controvertida década de los noventa. Mi primer contacto con ellos fue cuando aterrizaron en Barcelona como invitados de unos remozados Anthrax, que estrenaban disco, orientación y cantante; eran los tiempos de “Sound Of White Noise” (1993), y Zak Tell y sus muchachos los encargados de calentar el ambiente con esa, por aquel entonces, novedosa y particular simbiosis de versos rapeados y riffs potentes y aniquiladores. He de reconocer que fui de los que se sorprendió al enterarse de que eran suecos y no americanos.

Tras contar con semejante escaparate y el relativo éxito de un par de sencillos como fueron “Nigger” y “The Truth”, el combo de Estocolmo dio un importante paso al frente y en los siguientes años consolidaron su posición con álbumes sólidos y solventes, y muy especialmente con la pegada de singles como el célebre “Do What I Say”, que sonó hasta la saciedad en todos los locales rockeros de la época, y “Biggest & The Best”, amén de aparecer en varios anuncios. Lamentablemente, su burbuja balanceada por el cambio de gustos del personal y la fuerte irrupción del grunge y poco después del nu-metal, fue perdiendo altura hasta que en 2013, y con seis largos a sus espaldas, decidieron que había llegado el momento de parar, por lo menos en cuanto a publicar nuevo material se refiere, ya que han continuado dejándose ver en directo.

Como si por ellos no hubiera pasado el tiempo, como si hubieran estado hibernando todos estos años, ya que su último redondo “Life Will kill You”, data de 2007, “Before We All Die”, arranca dejando claro que los suecos no han cambiado las líneas maestras de su propuesta, así que todo lo que vamos a encontrar en la inaugural “Scum”, es lo que cualquiera que fuera seguidor suyo querría encontrar: unos riffs rotundos, precisos y cortantes, una sección rítmica aguerrida y muy marcada, que servirá para empastar un sonido afilado y agresivo, que se verá rematado por los fulgurantes e incisivos rapeados de Zak Tell y la voracidad de un estribillo directo y aniquilador.

Y es que esa es precisamente otra de las características que siempre ha marcado la producción de los suecos. Su apuesta es clara y decidida, descargando toda su contundencia en unas composiciones directas, que rara vez superan los cuatro minutos de duración. Sin embargo, eso no quita para que en temas como “Ball & Chain”, Clawfinger combinen los pasajes rugosos de sus estrofas con los desarrollos más envolventes y melódicos de unos estribillos en los que incluso puede vislumbrarse el apoyo de unos teclados en un discreto segundo plano. Por supuesto que también vamos a poder encontrar el abrigo sonoro que proporcionan las bases y los ritmos electrónicos en temas como el hip hopero “Tear Your Down”, que contiene una melodía de lo más inquietante en sus estribillos para dar la réplica a las rimas de Zak Tell.

Pese a ser una banda que sobre las tablas ha irradiado siempre buen rollo, desde sus inicios Clawfinger siempre se caracterizaron por unas letras punzantes y, sobre todo, explícitas, en las que denunciaban sin ambages algunos de los males de la sociedad moderna. Y, por supuesto, eso es algo que han querido mantener en sus nuevas composiciones. Tal vez el título de “Big Brother” a algunos les pueda sonar ya algo desfasado, pero nada más lejos de la realidad, ya que, adaptándolo a nuestros días, el concepto sigue conservando su plena vigencia. En cuanto a lo que es el tema, vuelve a arrancar apoyándose en bases electrónicas, con Zak viniéndose cada vez más arriba hasta rematarnos con un lapidario estribillo que resulta aplastante, reiterativo y que se verá convenientemente reforzado con varias líneas vocales de apoyo.

No nos engañemos, no creo que “Before We All Die”, sea la obra definitiva de Clawfinger. Sin embargo, el hecho de que los suecos lleven prácticamente dos largas décadas sin publicar nuevas canciones juega a favor de la nostalgia. Quizás por ello temas como “Linked Together” guardan una estrecha conexión con el material que grabaron para sus primeros discos, los que de alguna forma les sirvieron para fraguarse una marcada y reconocible personalidad. En contraposición total, nos encontramos con “A Perfect Day”, que pasa por ser una de las composiciones menos metaleras del álbum, y con esto no quiero decir que no tenga “su rollo” o que esté carente de intensidad. En absoluto, ya que Zak suena en sus rapeados cada vez más encendido y enojado. No obstante, que el tema esté sustentado, casi de forma íntegra, sobre una base de ritmo de hip hop, junto con el hecho de que no haya guitarras, acaba propiciando que el corte no se ajuste a los parámetros deseados por sus seguidores más netamente metaleros. Incidiendo nuevamente en los ritmos y las dinámicas propias del hip hop noventero, incluyendo incluso algunos “scratches”, arranca “Going Down (Like Titanic)”, para acabar cediendo parte del protagonismo a unas guitarras que suenan muy distorsionadas en los estribillos para moldear una composición de versos punzantes que de seguro te recordará, en algunos pasajes, al material de Ice-T.

A lo largo del disco, los suecos tendrán ocasión de plasmar también su vena más directa, más netamente rockera, por así decirlo, dejando que todo aquello que se aleja de las guitarras y la crudeza crítica de sus afilados estribillos se quede en accesorio. Y es que ráfagas humeantes que disparan a la cabeza del oyente como “You Call Yourself A Teacher”, se encargarán de dejar patente que el rock, además de una herramienta para la diversión, sigue conservando ese filo de concienciación y denuncia social. Clawfinger siempre fueron una banda inquieta, a la que le gustó combinar elementos de diferentes estilos a la hora de perfilar y dar forma a su sonido. En “A Fucking Disgrace”, la banda arranca tomando prestadas las sonoridades propias del country de la “América profunda” para acabar combinándolas con unas guitarras que suenan menos veloces que en números anteriores.

Una de las virtudes de “Before We All Die”, es que nos presenta a una formación que ha permanecido fiel al estilo que les hizo populares. Sin embargo, eso no implica que suenen anticuados o caducos. Es más, los suecos han sabido incorporar nuevos elementos para dar a su propuesta un toque más contemporáneo, aunque sin renegar de su pasado. Eso se nota en temas como “Kill The Dream”, en el que apuestan indisimuladamente por las bases electrónicas, los samplers y las voces filtradas, reservándose la rotunda pegada de las guitarras para dar impulso a un estribillo repetitivo, pegadizo y que invita a ser coreado con el puño en alto.

Varios son los números que transportan directamente al oyente a los noventa, a lo que fueron sus primeros discos. Sin duda, uno de ellos es “Environmental Patients”, con los rapeados de Zak cabalgando a lomos de un ritmo hip hipero para dejar que las guitarras se sumen a un estribillo afilado, que se verá rematado por unos coros que se ajustan perfectamente a la filosofía: si quieres decir algo, dilo alto y muchas veces. Para cerrar el disco, Clawfinger se han reservado el tema homónimo, que es también el más largo: 4,08 minutos. Curiosamente, será otro de los elegidos para dejar patente que su base es el metal. Sin embargo, no faltarán los elementos electrónicos en su parte intermedia mientras Zak se despacha a gusto en los textos.

La sensación que queda tras escuchar “Before We All Die”, es la de reencontrarse con un antiguo colega que no ha perdido fuelle y que conserva intacta su personalidad. Casi dos décadas es mucho tiempo en el actual panorama musical. Veremos si Clawfinger son capaces de recuperar el tiempo perdido y consiguen reconectar con sus seguidores de los noventa. Personalmente, pienso que “Before We All Die”, contiene todos los elementos que en su momento nos hicieron seguir a los suecos. Otra cosa bien distinta es si aquellos fans aún siguen esperando un material así, o están ya a otra cosa.



DISCOGRAFICA:Reigning Phoenix Music

Lista de Temas

01. Scum
02. Ball & Chain
03. Tear You Down
04. Big Brother
05. Linked Together
06. A Perfect Day
07. Going Down (Like Titanic)
08. You Call Yourself a Teacher
09. A Fucking Disgrace
10. Kill The Dream
11. Environmental Patients
12. Before We All Die



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