jueves, 15 de enero de 2026

KREATOR-KRUSHERS OF THE WORLD

 


Tras convertirse en institución y referentes indiscutibles del thrash metal europeo en los ochenta, redefinir su propuesta durante la oscura década de los noventa, y volver a reencontrarse con el sonido y la personalidad que les dio popularidad y estatus en los primeros años de este tercer milenio, podríamos sentenciar que los alemanes Kreator llevan una década disfrutando del reconocimiento y las mieles del éxito. Y es que hemos tenido oportunidad de ver cómo pasaban de tocar en salas, u ocupar puestos a media tarde en los festivales; a presentar unas ambiciosas producciones en pabellones, amén de ver su nombre encaramado a las posiciones “nobles” de los festivales que cada verano se celebran a lo largo y ancho del Viejo Continente.

¿Podría decirse, pues, que las huestes que lideran Mille Petrozza y Ventor han encontrado la fórmula para llegar más allá del “nicho” thrash metalero? No me cabe la menor duda, y parecen decididos a exprimirla al máximo para alegría de muchos seguidores que se subieron al carro a partir de “Violent Revolution” (01), y que les han apoyado incondicionalmente desde entonces. Lo primero que hay que recalcar a la hora de hablar de “Krushers Of The World”, -su decimosexto lanzamiento de estudio, -que se dice pronto-, es que nos enfrentamos a una obra totalmente continuista con lo que los alemanes nos han presentado en sus últimas entregas de estudio, pudiendo establecer esa conexión a partir de “Phantom Antichrist”,(2012), que fue el trabajo que marcó el inicio de su relación con el afamado productor sueco Jens Bogren.

En cuanto a su line-up se ha mantenido inalterable en los últimos años, ya que a la dupla anteriormente citada hay que sumar al fiel escudero de Petrozza a las seis cuerdas desde 2001, el guitarrista finlandés Sami Yli-Sirniö, y al bajista francés Frédéric Leclercq. Sinceramente no creo que nadie a estas alturas esperara un rotundo golpe de timón, -al estilo del que dieron en los noventa-, de cara a este nuevo esfuerzo. Sin embargo, eso no quiere decir que el disco no contenga detalles y matices que a la postre acaban haciendo que el trabajo no se acabe convirtiendo en una mera colección de composiciones en las que se repiten sistemáticamente los mismos clichés y esquemas. Sí, por supuesto, que no faltan riffs y fraseos incendiarios, solos vertiginosos, letras afiladas y críticas, unos buenos estribillos,- que harán que sus fieles los entonen con el puño en alto-, y también tempos más marcados y rotundos que te harán agitar enérgicamente la cabeza. Quizás, la principal novedad con respecto al equipo con el que la banda ha trabajado en sus últimas entregas la encontramos en la labor que ha desarrollado el artista polaco Zbigniew M. Bielak, que es quien se ha encargado del artwork, presentándonos una colorista portada que está repleta de detalles, guiños y elementos que nos retrotraen a las portadas de anteriores lanzamientos.

“Krushers Of The World”, arranca dejando claro, -por si alguien albergaba alguna duda-, lo que se puede esperar de Kreator bien entrada ya esta segunda década del siglo XXI. Puede parecer una obviedad, o algo a lo que muchos no concedan la importancia que merece, pero lo cierto es que en 2025 se conmemoró el 40 aniversario de lo que fue el debut de la banda: “Endless Pain”. Algunos pueden pensar que su estilo ya no es el mismo, y no les falta razón. Aunque, personalmente, pienso que el cuarteto sigue conservando su esencia original, aunque sonando ahora mucho más sofisticado, preciso y encaminado a audiencias más masivas y mayoritarias. Así que durante la pieza de apertura, “Seven Serpents”, -que arranca con un melódico y calmado desarrollo instrumental de guitarra-, veremos cómo se combinan de forma incontestable la velocidad y la rabia netamente thrashera con la pegada de un estribillo melódico y altamente coreable. Tampoco faltaran esos pasajes ideales para que el personal levante el puño, unos ritmos intermedios más crujientes y marcados; ni tampoco unas ambientaciones más sofisticadas y grandilocuentes, -que llevan implícito el sello de su productor, Jens Bogren-, que servirán como preludio para una recta final preñada de épica y voracidad thrashera.

Varios son los “nuevos clásicos” del combo de Essen que se me vienen a la cabeza al escuchar el que ha sido uno de los adelantos del álbum: “Satanic Anarchy”: un despiadado e incisivo ataque comandado por unas guitarras seminales y secundado por el empuje de un Ventor que se muestra en plena forma y absolutamente intratable; y rematado por un soberano y melódico estribillo. Indudablemente el tema que presta título al disco, “Krushers Of The World”, es fiel testigo de lo anteriormente expuesto. Partiendo de un inicio inquietante y sustentado sobre un tempo pétreo, rocoso,- proponiéndonos una cadencia casi marcial en algunos momentos-, deja patente que los germanos son capaces de dejar aparcada la velocidad para mostrar su faceta más netamente heavy metalera. En cualquier caso, cabe remarcar que, gracias al rugoso registro del incombustible frontman, la banda no pierde en ningún momento ese filo rotundo, agresivo, pese a lo accesible de su matador estribillo.

Mille Petrozza nunca ha escondido su desaforada pasión por los grandes clásicos del cine de terror. Por otro lado, también ha dejado patente a lo largo de la longeva trayectoria de su banda, especialmente durante la década de los noventa, que es un músico de “amplias miras”, y al que le gusta, -aunque tomando ciertas precauciones, la experiencia es un grado-, experimentar. Pues bien, será en “Tränenpalast”, el tema en el que colabora Britta Görtz, cuando el cuarteto rinda tributo al clásico “Suspiria” del maestro italiano Dario Argento. Con unos compases iniciales que te traerán al recuerdo el feeling de “Endorama”, el corte no tardará en despegar para convertirse en un zarpazo incontestable, en el que el thrash se da la mano con el death más accesible para acabar dando forma a un tema que juega, y mucho, con la melodía, los cambios de intensidad y de ambientación, aproximado la propuesta de los germanos a la de formaciones como Arch Enemy,

“Barbarian”, pasa por ser la perfecta plasmación de lo que son actualmente Kreator. Empieza dura, imponente, azuzando al oyente con unas estrofas que contienen la mordiente y la mala leche que puede demandar cualquier seguidor del “old school” más canónico. No obstante, será al encarar su estribillo cuando el cuarteto vuelva a dar rienda suelta a su vertiente melódica, sin que eso sea óbice para que vuelvan a darnos argumentos para hacer headbanging siguiendo sus humeantes andanadas instrumentales. De forma letal, y directa como un puñal, “Blood Of Our Blood”, suena como toda una declaración de intenciones: una llamada a sus fieles a alzar el puño y sumarse a los aniquiladores coros que acompañan a ese hímnico estribillo, que reivindica que ha llegado nuestro momento, antes de que un duelo de guitarras, -con fugaces fraseos doblados-, no flanquee el paso hacia un catártico sprint final.

El tempo se tornará más robusto, -dejando a un lado su prisma más speedico-, para concentrarse en la pegada y la rotundidad que despliega el implacable tándem que conforman Ventor y Leclercq al adentrarnos en la estructura más lineal de “Combatants”, que destaca por las incendiarias guitarras de sus desarrollos instrumentales. En cualquier caso, me ha parecido que acaba siendo una composición que está un punto por debajo del nivel medio de disco. Encarando la recta final del álbum nos encontramos con “Psychotic Imperator”, en la que los germanos vuelven a incidir, por lo menos durante la primera parte, en los postulados que tan buenos réditos les han dado en los últimos 25 años: mucha contundencia y un estribillo marcado y pegadizo a partes iguales.Sin embargo, la mano de su productor, Jens Bogren, volverá a dejarse notar en los rimbombantes arreglos corales de su parte intermedia que nos acabarán conduciendo hasta un desarrollo en donde vuelve a primar la velocidad y la melodía

“Deathscream”, no ofrece concesiones, ni da tregua. Es una exhibición de velocidad y contundencia en estado puro. Entra desde la primera escucha, sorprendiendo al oyente al encontrarse coreando su matador estribillo desde el primer acercamiento, contando con el aliciente de unos guturales que, -además de darle un plus de agresividad-, lo aproximan a los parámetros del melodeath. Un servidor es de los que piensa que una de las claves para que Kreator hayan conseguido mantener su estatus es que han sabido hacer concesiones a su thrash primigenio, aunque sin perder su identidad. Precisamente, será durante la final “Loyal To The Grave”, cuando apuesten decidida e indisimuladamente por el clasicismo metalero: sonando muy potentes y con voz rasgada; pero a heavy metal, a fin de cuentas. En cualquier caso, no es esta la primera vez que lo hacen, y sin duda es un recurso que ayuda a diversificar su propuesta, haciéndola también accesible para una mayor facción de público dentro de la gran familia metalera.

No hay duda. Kreator hace ya tiempo que encontraron su sonido y la fórmula perfecta para construir piezas que gustan a sus seguidores y que funcionan como un cañón en directo. Por supuesto, habrá quien piense, -no sin razón-, que “Krushers Of The World”, es más de lo mismo; por lo menos, de lo que los germanos nos han propuesto en lo que llevamos de este tercer milenio. Aunque, sinceramente, pienso que esta es la clase de material que a día de hoy demanda cualquier seguidor de Petrozza & Cía: un álbum potente, sin fisuras, variado y que aúna de forma convincente velocidad, melodía y unos estribillos que se pueden corear con el puño en alto cada vez que uno deja de hacer headbanging.



DISCOGRAFICA:NUCLEAR BLAST


Lista de Temas


1 Seven Serpents
2 Satanic Anarchy
3 Krushers Of The World
4 Tränenpalast
5 Barbarian
6 Blood Of Our Blood
7 Combatants
8 Psychotic Imperator
9 Deathscream
10 Loyal To The Grave




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