Se han tomado su tiempo. Cuando una formación llega a conquistar ciertas cuotas de éxito y popularidad, tiene dos alternativas: aprovechar el momento y sacar rápidamente nuevo material. O, por el contrario, espaciar sus lanzamientos, ver las cosas con perspectiva mientras se acrecientan las ansias y las expectativas de sus seguidores en torno a lo que se van a encontrar en sus nuevas composiciones. Para su décima entrega de estudio, - duodécima si contamos las editadas como Burn The Priest-, que lleva por título “Into Oblivion”, el combo de Richmond no ha querido desmarcarse de lo que ha sido el sonido de sus últimos lanzamientos; digamos, pues, que no han querido correr riesgos innecesarios. Así que para encargarse de los controles han vuelto a confiar en el productor Josh Wilbur, a quien ellos mismos consideran como el sexto miembro de la formación, ya que llevan trabajando juntos desde “Sacrament”, hace ya dos décadas.






