viernes, 1 de diciembre de 2017

EPICA+VUUR+MYRATH-RAZZMATAZZ-BCN-24-NOV-2017

 
La relación de Epica con sus seguidores españoles siempre fue especial. Lejos queda aquella primera visita en el Atarfe Vega Rock 2004 presentando su debut “The Phantom Agony”, desde entonces la fama de la banda ha crecido considerablemente a base de fraguarse una larga carrera discográfica que les ha servido para ser considerados como uno de los pilares del metal sinfónico. En los últimos años la  formación liderada por el guitarrista Mark Jansen y la vocalista Simone Simons nos ha visitado con bastante asiduidad, ya fuera en salas o en el marco de los festivales veraniegos.

De cara a esta nueva incursión en tierras catalanas, que tuvo lugar en la sala grande del Razzmatazz, el combo holandés se presentaba acompañado de una de las banda que más esta dando que hablar en los últimos años Myrath, y por el nuevo proyecto que lidera la vocalista Anneke Van Giersbergen, VUUR, quienes aprovecharon la ocasión para presentar las composiciones de su flamante debut “In This Moment We Are Free- Cities”-

A pesar de que eran los encargados de abrir la velada Myrath salieron dispuestos a rentabilizar al máximo su exiguo  tiempo sobre las tablas. De modo que pusieron toda la carne en el asador apostando por una buena selección de temas de sus dos últimas entregas discográficas “Tales Of The Sands” y “Legacy”, junto a una vistosa e inusual puesta en escena que incluyó la presencia de  una bailarina que  participó en la introducción y algunos pasajes del show realizando la danza del vientre.

Ya habíamos tenido ocasión de comprobar su potencial en su gira acompañando a Symphony X y en su posterior  aparición en el  Ripollet Rock 2016, pero en esta ocasión, los tunecinos consiguieron encandilar al personal con su personal propuesta que conjuga a la perfección el metal progresivo y unos fantásticos guiños del folclore tradicional  de su zona. Con la gente agolpada en las primeras filas, “Jasmin” sirvió como preámbulo para el ingreso de los músicos sobre las tablas  mientras la bailarina contorneaba su cuerpo. No tardaron los tunecinos en empuñar sus instrumentos y atacar los compases iniciales de “Believer”.

Aunque su nombre hace tiempo que circula entre los  seguidores de la escena, lo cierto es que me sorprendió la calurosa acogida que obtuvieron, con un público que enseguida se metió en el concierto y que siguió sin desfallecer las constantes invitaciones a dar palmas y cantar de su  frontman, Zaher Zorgati. Otro detalle que me llamó la atención fue su cuidado montaje escénico, con el kit de teclados elevado, lo que permitió que Elyes Bouchoucha pudiera reclamar su cuota       de protagonismo a la hora de sumarse a la voces.

Pero sin duda el auténtico motor de los tunecinos fue el guitarrista Malek Ben Arbia, quien dio buena muestra de su calidad al atacar las envolventes melodías de “Get Your Freedom Back”, antes de dejar que su compañero al bajo, Anis Jouini, se explayar a gusto con su instrumento. Tras presentarse a los que todavía no les conocían Myrath continuaron buceando en las composiciones de “Legacy” mostrando su vertiente más metalera en “Storm Of Lies”, que nos dejaba la estampa del vocalista clavando su rodilla en el suelo para dar más intensidad a su impecable sucesión de agudos. Nuevamente, la luminosidad de las melodías de corte arábigo sirvieron como excusa para el retorno de la bailarina durante el tramo final de “Merciless Times”, con el que nos proponían un cambio de dirección para adentrarnos ahora en el material de “Tales Of The Sands”.

Desafortunadamente el tiempo de los de Ez-Zahra se estaba agotando, pero antes de despedirse definitivamente todavía tuvieron ocasión de rubricar su fantástica presentación poniendo a todo el personal a botar siguiendo el contagioso ritmo de “Beyond The Stars”, mientras nuevamente la bailarina volvía a aparecer en escena para agitar frenéticamente su cuerpo.

Para muchos el nombre de Anneke Van Giersbergen siempre estará ligado al de la formación  que le dio fama internacional, The Gathering. Pero lo cierto es que la vocalista holandesa no ha dejado de trabajar en diferentes proyectos y colaboraciones desde  su salida de la banda. Hace escasamente un año la carismática Anneke anunciaba su nuevo proyecto, VUUR, y ya la tenemos por aquí de gira presentando  las composiciones de “In This Moment We Are Free- Cities”.

Contando con  viejos conocidos de anteriores aventuras, VUUR suenan en directo como un cañón, más sólidos y contundentes que en disco, aunando a la perfección  melodía, contundencia, y el sello de clase y calidad que aporta siempre la garganta de una Anneke que parece vivir en un eterno estado de gracia. Aunque ella es quien acapara todas las miradas, lo cierto es que sus compañeros se mueven constantemente por el escenario, dando a su puesta en escena un ritmo y una vivacidad que impide que tus ojos se queden fijados en la figura de la diva.

Fue la última en aparecer en escena, precedida del resto de sus acompañantes, y luciendo su inseparable sonrisa para hacernos  vibrar y viajar a través del portentoso “Sail Away-Santiago”, consiguiendo fusionar  a la perfección el preciosismo lírico y la rotundidad instrumental que nos proponía un quinteto que liquidó el tema de apertura enfrascado en una frenética  sesión de headbanging.  Con la guitarra colgada al cuello Anneke nos buscó entre la oscuridad durante los primeros compases de “My Champion-Berlin”, que sonó nítida y rotunda con su refuerzo en las guitarras rítmicas. Y es que VUUR no llegaron a la cita como meros comparsas de las estrellas de la noche, ya que gozaron de un sonido demoledor y de un buen juego de luces, algo que acabó contribuyendo a que pudieran  crear la ambientación ideal para sus composiciones.

La elegida para proponernos un primer guiño a la trayectoria previa de la vocalista fue “The Storm”, rescatada de su anterior proyecto The Gentle Storm, que nos dejaba al bajista Johan Van Straton recorriendo el escenario como si estuviera poseído. Cercana y simpática, Anneke  logró conectar con el público e incluso se permitió la licencia de ensañarnos a pronunciar el nombre de su nueva banda antes de adentrarnos en los pasajes hipnóticos del delicioso “Save Me- Istanbul”.

Pero sin duda el momento de mayor lucimiento para Anneke, en el que mostró toda su potencia y versatilidad, llegó con “Days Go By-London”, que nos dejaba a la vocalista sacando su teléfono para inmortalizar la reacción de una audiencia  completamente volcada. El tramo final para el debut de VUUR en tierras catalanas estuvo reservado para “Your Glorious Light Will Shine- Helsinki”, mientras que para finiquitar el  show optaron por regalarnos  un suculento recuerdo de su etapa al frente de “The Gathering” con un celebradísimo “Strange Machines”.

Dispuestos a demostrar su actual estatus Epica presentaron un escenario a dos alturas, en cuya parte superior se ubicó el teclado con ruedas, -a modo de monopatín-, de Coen Janssen, además de contar con un vistoso juego de luces, que ayudó a ambientar muchos de los momentos cumbre del show. Tampoco faltó un gran telón de fondo en la parte trasera del escenario, ni el característico pie de micro de Simone Simons.

Acompañados de “Eidola” los músicos fueron apareciendo en escena para romper el hielo con la magnificencia de “Edge Of The Blade”. Respaldados sobre un sonido impecable los holandeses no tardaron en conectar con sus seguidores consiguiendo una comunión que se prolongó durante todo el show. El teclado giratorio de Coen Janssen fue el encargado de adentrarnos en “Sensorium”, logrando caldear todavía más el ambiente, con las primeras filas saltando mientras la armoniosa voz de Simone nos abocaba sobre su fantástico estribillo para convertirse en el primer gran momento de la noche.

Tras el pertinente saludo y los primeros agradecimientos llegaba el primer cambio de piezas sobre las tablas, con Isaac Delahaye intercambiando su posición con el bajista Rob Van Der Loo antes de atacar “Fight Your Demons”, que nos dejaba el escenario bañado en tonalidades rojizas. Y es que la interacción entre los músicos durante el show fue constante, concediendo a su presentación un dinamismo y una intensidad absolutamente arrolladoras, tal y como quedó patente a lo largo de “The Essence Of Silence”, que se convertía en la primera incursión en “The Quantum Enigma”, con los rotundos guturales de Mark Jansen dando nuevamente el contrapunto a los pasajes más preciosistas.

A lo largo de todo el show Epica funcionaron como un engranaje perfecto y medido hasta el más mínimo detalle, moviéndose sincronizadamente durante los densos desarrollos que marcaron  “Universal Death Squad”, que concluía con la vocalista invitándonos a levantar nuestros cuernos al aire. Pese a su larga y sólida trayectoria discográfica Epica fiaron su suerte esta noche a sus temas más recientes, y, pese a lo arriesgado de la apuesta, lo cierto es que les salió bien, ya que la acogida que sus fans dispensaron a temas como “Ascension- Dream State Armegeddon” fue fantástica, con toda la banda haciendo headbanging mientras aparecían unas densas columnas de humo y la acción no se detenía en la pista.

Aunque no dejó de moverse con su teclado móvil por la parte superior del escenario, uno de los pocos momentos en los que Coen Janssen se posicionó en primera línea con su Keytar circular fue durante la deliciosa “Dancing In A Hurricane”, que lograba impregnar el recinto con sus aromas étnicos antes de someternos a un nuevo ejercicio de melodía y brutalidad.

Si tras firmar un arranque demoledor alguien pensaba que Epica se iban a relajar para encarar la segunda mitad del show, no podía estar más equivocado, ya que la siguiente en hacer acto de presencia fue “Reverence (Living In The Heart)”, con los teclados acariciando las líneas vocales de una Simone que dio toda una exhibición de clase y distinción para acabar firmando una de las mejores interpretaciones de la velada. Con la gente enfervorizada coreando el nombre de la banda unos angelicales coros nos anunciaban la llegada de “Unchain Utopia”, una pieza que se ha convertido en todo un clásico en sus directos.

La elegida para poner el punto y seguido a la velada fue la delicada “Once Upon A Nightmare”, que arrancaba con el escenario completamente iluminado para concluir con los músicos abandonando sus posiciones uno a uno y acompañados de una estruendosa ovación.

Si la primera parte del show había estado reservada para los temas de sus últimas entregas, para el arranque de los bises Epica se reservaron uno de sus cortes más emblemáticos “Sancta Terra”, que nos abocaba sobre otro delirante final, con Coen Janssen lanzándose sobre las primeras filas. El ambiente de fiesta y celebración no se detuvo durante  “Beyond The Matrix”, con banda y público saltando para acabar firmando otro de los momentos de la noche. El adiós definitivo llegó con el ampuloso y extenso  “Consign To Oblivion”, una pieza  que resume a la perfección la esencia y la personalidad de una banda que volvió  a dejar a su paso a una audiencia extasiada.




TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:CARLOS OLIVER

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