lunes, 25 de agosto de 2025

L.A. GUNS-LEOPARD SKIN



Debe haber pocos músicos de cierta fama y relevancia dentro de la escena Angelina que no hayan recalado, aunque sea fugazmente, en alguna de las múltiples formaciones y encarnaciones que han tenido L.A. Guns, desde que forma oficial el guitarrista Tracii Guns, a principios de la década de los ochenta, iniciará la andadura de la banda. En cualquier caso, no creo equivocarme al decir que los mejores álbumes de la banda, o por lo menos los más relevantes y los que, a la postre, gozan de más consideración y popularidad entre sus seguidores son los que ha grabado el tándem que conforman el mencionado guitarrista junto al vocalista Phil Lewis. Por supuesto, su relación no siempre ha sido la mejor, ha habido diferentes disputas entre ellos, aunque desde que volvieran a juntar sus caminos para “The Missing Peace” (2017), parece que todo ha marchado razonablemente bien. “Leopard Skin”, es la decimoquinta entrega de estudio de los “Vampiros de Hollywood”, que el pasado 2023 celebraron su cuadragésimo aniversario. La actual encarnación de la banda, además el tándem Guns/Lewis, lo completan el guitarrista Ace Von Johnson y el bajista Johnny Martin. Mientras que el encargado de grabar las baterías ha sido Adam Hamilton.

Tal vez no estén en su mejor momento, quizás hayan perdido la facultad de llegar a nuevos oyentes con ese rollo que suena algo retro, y que parece más propio de otro tiempo; pero lo cierto es que la banda no ha perdido ese toque macarra y descarado que tan bien empasta con los riffs de esencia sleazy que se encargan de conducir temas como la inicial “Taste It”, trasladándonos casi de inmediato a un garito lleno de humo, aromas etílicos y, por supuesto, rebosante de fiesta y buen rock n´roll. Hay cosas que a estas alturas de la película no van a cambiar, y eso es algo que creo que todos los seguidores de L.A. Guns tenemos más que asumido. De modo que no podía faltar en piezas como “Lucky Motherfucker”, las inapelables influencias que ejercen en la banda formaciones clásicas como Led Zeppelin o Alice Cooper, dejándonos un arranque con el swing de la batería combinándose con la melodía, tanto vocal como instrumental, para acabar de dar forma a un pegadizo estribillo que servirá para completar un tema con aromas ácidos en su desarrollo solista.

Los efectos de guitarra serán los que se encarguen de dotar de una personalidad especial a “The Grinder”, donde las guitarras “Slide” se asentarán sobre un tempo más contemporizado y medido, donde el punzante registro de Mr. Lewis irá reptando por sus serpenteantes estrofas antes de empezar a rugir para concederle al corte ese plus de garra e intensidad netamente rockera. Será durante “Hit And Run”, cuando los angelinos nos propongan un rotundo cambio en el tratamiento del sonido de las guitarras, apostando por unos acordes limpios, con “chords”, para conducir el tema mientras envuelven el registro de Phil Lewis para acabar abocándonos sobre un estribillo accesible, muy melódico, y que seguro será del agrado de todos los seguidores de la banda gracias al clasicismo que rezuma.


Por supuesto que tampoco iban a dejarse los americanos en el tintero esa faceta más netamente hard rockera, descarada y cargada de matices sleazy; y es que su lado más macarrurzo y taciturno, - jugando incluso con los dobles sentidos en su letra-, llegará con “Don’t Gimme Away”, que contiene unos coros que se encargarán de potenciar aún más su rotunda pegada. Los chicos traviesos lo son por algo. “I´m Your Candy Man”, nos brinda la oportunidad de vibrar con ese funk setentero, -que invita a mover las cadera-, aunque sin perder en absoluto su orientación netamente rockera. En definitiva, una pieza pegajosa y vacilona, en la que queda plasmada a la perfección la personalidad de la banda y algunas de sus influencias.


Los aromas western, sureños, y por momentos country, -con armónica incluida-, serán los que se encarguen de dar un golpe de timón al disco durante la sorpresiva y divertida “Runaway Train”, que, muy apoyada sobre la percusión y las acústicas, se encargará de darle un toque de frescura al álbum con esa sonoridad añeja, y casi propia de otra época. Sin embargo, que nadie pierda la perspectiva, L.A. Guns son una banda de hard rock, y por si alguien todavía no se había percatado, “Follow The Money”, es una nueva muestra de su descarado vacileo. Sin pretensiones, las aspiraciones de ser super estrellas supongo hace ya tiempo que quedaron atrás. Así que ahora la banda se considera libre de hacer lo que le venga en gana, y ver lo incisivas que suenan las guitarras durante los desarrollos solistas es la prueba palpable de ello.


El contraste lo volverán a marcar las guitarras acústicas, en esta ocasión acompañadas de los arreglos de cuerda, para convertir “The Masquerade” en la balada del álbum, con una sentida interpretación de Phil Lewis, desbordante de feeling e intensidad. Quizás más que algunas de sus entregas previas, los aromas y las sonoridades propias de la década de los setenta son una constante a lo largo de este “Leopard Skin”, y la final “If You Wanna”, no iba a ser una excepción, con los coros contestando a Lewis para completar una nueva muestra de vacileo rockero en el que la puntilla la pondrá la guitarra de Tracii Guns.


Por supuesto que no van a conseguir romper en listas, ni tampoco recuperar la relevancia que llegaron a alcanzar a finales de la década de los ochenta. Sin embargo, creo que ahora fuera de las luces, el show business, las listas de ventas y todo lo accesorio, y centrados únicamente en el apartado musical, L.A. Guns suenan como una banda más honesta, auténtica, madura y que disfruta tocando rock n´ roll.



DISCOGRAFICA:CLEOPATRA RECORDS


LISTA DE TEMAS


1. Taste It
2. Lucky Motherfucker
3. The Grinder
4. Hit And Run
5. Don't Gimme Away
6. I'm Your Candy Man
7. Runaway Train
8. Follow The Money
9. The Masquerade
10. If You Wanna



No hay comentarios:

Publicar un comentario