El verano es época de festivales. Para muchos, el momento de disfrutar de bandas importantes, de nombres relevantes que en muchos casos forjaron nuestros gustos y que llevan décadas acompañándonos y formando parte de la banda sonora de nuestra vida. Sin embargo, no hay que perder la perspectiva. Todos sabemos que el rock más auténtico es el que se vive y disfruta en las distancias cortas: el de los barrios y las diferentes iniciativas que nos acercan la música en vivo. No era esta la primera que montaban la gente de Factoría Musical de Cornellà de Llobregat, dándonos en esta ocasión la oportunidad de disfrutar de la savia nueva que aportaban los chicos de Alkymia. Mientras que el plato fuerte de esta calurosa tarde/noche de sábado serían JBP, una banda compuesta por luchadores irredentos dentro de la escena barcelonesa del hard rock y el heavy metal que capitanean el guitarrista Javier Jabato (Blue Dynasty) y el insigne Félix Bustillo, quien fuera vocalista, entre otros muchos proyectos, de los míticos Zeus.
Me pareció realmente interesante y muy acertada la simbiosis que conformaba el atractivo cartel, aunando por un lado las tablas, el temple y la veteranía de unos músicos rodados y curtidos en mil batallas, con el ímpetu, el empuje y la ilusión que aportaron los chicos de Alkymia. Y es que este concierto representó su debut oficial sobre los escenarios. Por supuesto, que estuvieron muy bien arropados por familiares y amigos; incluso su guitarrista nos alentó a que entre todos felicitáramos a su padre, que celebraba su cumpleaños.
Salieron con las pilas bien cargadas, dispuestos a amenizarnos el calor de media tarde mientras nos daban argumentos para mover los pies mientras cantábamos. Durante el tiempo que estuvieron sobre las tablas, dieron rienda suelta a una retahíla de composiciones en las que plasmaron varias de sus influencias. Así que durante su descarga pudimos disfrutar de algunos temas de marcada flema rockera, en los que pudimos discernir la alargada figura de nombres imprescindibles y emblemáticos dentro de la escena nacional como son Extremoduro, Marea o La Fuga. Tampoco faltó algún fogonazo más rápido y aguerrido que por momentos me recordó al material más punkero de Boikot. No obstante, para un servidor, los mejores momentos de su presentación llegaron cuando apostaron por los riffs más marcados y de esencia metalera. En cualquier caso, buen estreno de unos Alkymia que apuntaron maneras y que consiguieron ganarse el favor del público al atacar su versión del clásico de Kortatu “Mierda de Ciudad”.
Tras realizar los últimos ajustes y con la luz solar todavía bañando el escenario, todo parecía preparado y dispuesto para acoger la descarga de JBP. Entre bromas y contando con un ambiente de lo más distendido, tanto entre el público como sobre el escenario, el frontman del combo catalán, Félix Bustillo, tomaba la palabra para darnos la bienvenida y adelantarnos en qué consistiría el repertorio, repasando temas de todos los trabajos que han lanzado hasta la fecha. No hay dudas, el bagaje de sus miembros les avala, pero por si alguien albergaba aún alguna duda sobre la apuesta decidida por el heavy metal de JBP, bastó con encarar la inicial “Despierta”, propulsada por un riff enérgico, dinámico, potente y convenientemente aderezado por unos estribillos rotundos y muy marcados. Su fórmula no es nueva, por supuesto. JBP beben directamente de las fuentes del heavy metal más clásico, tradicional y meramente ochentero, y temas rabiosos e incisivos como “Mientes” fueron la excusa perfecta para que los más animados levantaran los puños al aire acompañando a un Félix que mostró un dominio absoluto del escenario, dándonos la alternativa a la hora de afrontar su apabullante estribillo.
No solo fue su música lo que nos evocó a otra época. Su imagen y sus formas también lo hicieron recurrentemente. Eso fue algo que gustó, y mucho, a los presentes, mayoritariamente veteranos, que se dejaron arrastrar por el quinteto cuando atacó de forma inapelable, trallazos directos e incontestables como el que abría y prestaba título a su segundo largo “Ataca”, que vio la luz a finales de 2022. Cercano, simpático y tratando al personal con la familiaridad propia entre colegas, Félix se mostró de lo más vacilón a la hora de las presentaciones, invitando al personal a que tomara partido en temas como el apabullante “Fuera De Control”. Además, el frontman también tuvo tiempo de recriminarnos que usáramos tanto los móviles para hacer fotos en vez de dedicarnos a cantar y disfrutar del show, antes de dejar constancia de que había que vivir intensamente “Noches de Rock”, en la que nos proponían unos tempos más marcados junto a unas sonoridades más próximas al hard rock.
Por supuesto, tampoco podía faltar la crítica a todos aquellos que se empeñan en amargarnos la vida. Así que no quisieron dejarse en el tintero la denuncia a quienes con el “maldito polvo” se dedican a destrozarnos, dejando constancia de que son una banda que ha vivido la calle en “Fuego”. En una noche tan especial, JBP también quisieron contar con la presencia de un viejo colega, Amadeo Digón, -vocalista de Mescarleros y Eleazar De Wörms-, que se sumó a la fiesta para compartir las tareas vocales con Félix durante el primer guiño que se permitieron a su más reciente “Lobo Solitario”, en forma de “Listo Para Luchar”. El clasicismo heavy metalero, con conexiones a nombres míticos como Judas Priest, quedaría plasmado a lo largo de “Llévame Al Infierno”, que el veterano vocalista dedicó a su pareja antes de dejar que todo el protagonismo recayera sobre el otro pilar del proyecto, el guitarrista Javier Jabato, que se despachó a gusto en un notable ejercicio solista que acabó recabando una cerrada ovación.
Tocaba volver al presente, a la actualidad. Así que, tras aullar a la luna que empezaba a apuntar en el horizonte, el quinteto se adentró de lleno en otra ráfaga de fulgurante y oscuro heavy metal como es “Lobo Solitario”. Tras las pertinentes presentaciones, tocaba encarar la recta final del show con toda una declaración de intenciones como es “Piel de Metal”, con el frontman nuevamente empleándose a fondo para involucrar a todos los presentes, primero dando palmas para posteriormente invitarnos a entonar su rotundo estribillo.
Los medios tiempos rítmicos, pesados y de cadencia potente quedarían representados en “Cara O Cruz”, que personalmente fue de las que más me gustaron, con la banda dando rienda suelta a su faceta más melódica para acabar apretando el acelerador en su parte final. Con José desde la batería empujando a sus compañeros, arrancaba “No Hay Piedad”, otra de las que nos puso las pilas al máximo. Mientras que para rubricar de la mejor forma posible su particular sesión de heavy metal, optaron precisamente por la propia “Heavy Metal”. Sin adornos, pretensiones y hablando claro. Mientras muchos se pierden en etiquetas inútiles a la hora de definir su música, JBP proclaman, a quien quiera escucharles, su apuesta decidida por los parámetros más tradicionales y ochenteros del heavy metal. El próximo mes de octubre, JBP volverán a aullar. Será una cita obligada para cualquier seguidor del heavy metal que se precie dentro del Ateneurock y, además, junto a Martin Templum Domini.
TEXTO:ALFONSO DIAZ
FOTOS:ANDRES RODRIGUEZ HARO




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