Hay bandas que tienen la capacidad de no
dejar indiferente a nadie, y que con el paso de los años acaban
ganándose a pulso la etiqueta de: "los amas o los odias". Sin duda
uno de los máximos exponentes de esta dualidad son los americanos The Dillinger Escape Plan, una formación que
desde que diera sus primeros pasos a finales de la década de los noventa, con aquel disparatado “Calculating Infinity”
no ha hecho más que crecer y evolucionar, perfilando un estilo personal e
imaginativo que bebe de muy diferentes fuentes,
pero que conserva la rabia, la
inmediatez y la garra de unas raíces genuinamente hard-coretas. Sin duda otro de los motivos que han contribuido al éxito del combo de New Jersey
ha sido, además de saberse
sobreponer a los diferentes cambios de personal, la confianza ciega que la banda ha depositado en su productor, Steve Evetts, quien ha
trabajado con ellos en todos sus
plásticos, convirtiéndose en un miembro más del combo yankee.
