Parece
que el tiempo ha acabado dando la razón a Thomas Youngblood y sus muchachos. Si
ya durante la gira de presentación de “Silverthorn”, su flamante nuevo
vocalista, Tommy Karevik, demostró su clase defendiendo con convicción los clásicos de la banda. Ahora, cuatro años
después, y habiéndose involucrado activamente
en el proceso de composición de su nueva
obra conceptual “Haven”, el vocalista sueco se ha convertido en el patrón que rige los destinos de una formación que
acaba conmemorar su vigesimoquinto aniversario. Banda querida como pocas, Kamelot siempre
tuvieron una estrecha relación con el público de nuestro país, y es que su
propuesta siempre fue sinónimo de calidad,
virtuosismo y elegancia. Como suele ser habitual en sus últimas visitas, el
quinteto arribaba a la sala mediana del
Razzmatazz escoltado por dos jóvenes formaciones
que serían las encargadas de amenizar la
espera antes de su desembarco: Aeverium y
Withem.
