Hay personajes que si no existieran alguien tendría que inventarlos. E indudablemente el polifacético Ice-T es uno de ellos. A finales de los ochenta y principios de los noventa las escena del rap y el metal poco tenía en común, apenas un par de colaboraciones como las que protagonizaron Aerosmith con Run D.M.C. y los thrasheros Anthrax con Public Enemy. Así que supuso un fuerte impacto para la escena americana cuando uno de los pesos pesados de la escena rapera Ice-T decidió crear su propia banda de metal. Además, como no podía ser de otra forma, su debut homónimo publicado en 1992 estuvo marcado por la polémica con el controvertido “Cop Killer”; que denunciaba la brutalidad policial. Habiendo conseguido captar la atención de los medios de comunicación a los dos lados de Atlántico la banda prosiguió su andadura con trabajos como “Born Dead” (1994), y “Violent Demise:The Last Days”(1997), consolidando así la estrecha relación entre el polémico rapero y el guitarrista Ernice, creando un estilo propio, que fusionaba la lirica del rap con la rotundidad de un soporte instrumental que bien podríamos encontrar en los trabajos más thrasheros de sus vecinos Suicidal Tendencies.