Hay formaciones que sin llegar nunca a despuntar tienen la facultad de permanecer
siempre activas, manteniendo un sello y una personalidad propia que les
convierten en nombres clásicos dentro de la escena. Desde que a finales de la
década de los noventa Jo Amore se decidiera a cambiar las baquetas por el
micrófono Nightmare han facturado álbumes como “Cosmovision” , “Genetic
Disorder” o “The Burden Of God”, en los que la formación gala ha reconducido su
primigenio heavy metal hacia un power metal compacto y cargado de melodía.
