Pocas
bandas hay en la actualidad que sean
capaces de combinar elementos tan dispares como las ambientaciones tortuosas,
la contundencia death metalera y la
magnificencia de los pasajes sinfónicos
y orquestales, para conseguir captar la
atención del oyente y conducirlo a través de su particular universo de
ocultismo y mitología. Veteranía y coherencia podrían ser dos de los calificativos
que mejor se adaptan a los griegos Septicflesh. Durante los últimos años la
formación ateniense se ha dejado ver con bastante asiduidad por nuestros
escenarios. De modo que tras la edición de su última entrega discográfica
“Codex Omega”, el cuarteto capitaneado por el incombustible Spiros “Seth”
Antoniou regresaba a la Ciudad Condal para reencontrarse con sus
incondicionales en la sala mediana del Razzmatazz.
