Los alemanes Witchburner pertenecen a ese pequeño y selecto elenco de bandas que pueden considerarse como supervivientes. Aunque quizás nunca hayan gozado del carisma ni la popularidad de compatriotas suyos como Kreator, Sodom o Tankard, lo cierto es que durante las últimas dos décadas el quinteto de Fulda ha conseguido mantenerse en activo facturando trabajos tan destacados como "Blasphemic Assault", "Incarnation Of Evil" o "Final Detonation", sobreviviendo con éxito a los continuos cambios de formación y a las modas propias del mercado discográfico, llámese grunge, crossover, rap metal, nu metal..., conservando siempre su tirón dentro de la escena underground alemana, y su primigenia esencia thrashera, manteniéndose fieles a un estilo propio y característico.
