Cuando
un jovencísimo e imberbe Jeff Waters decidió reunir a un grupo de colegas para tocar bajo el nombre
de Annihilator poco podía imaginarse que su banda acabaría convirtiéndose en
una de las más grandes de Canadá en lo que a heavy metal se refiere. Siguiendo
la estela de sus vecinos del sur Annihilator consiguieron hacerse un nombre
dentro de la escena thrasher y dar continuidad a una carrera que se ha
prolongado ininterrumpidamente hasta nuestros días, aunque de aquella primera
encarnación únicamente permanezca el mencionado Waters. La formación oriunda de
Ottawa tenía una deuda pendiente con sus seguidores catalanes tras la cancelación de la gira que tenía que haber aterrizado en nuestro
país hace justamente un año a consecuencia del fallecimiento
en Agosto de 2018 del que fuera su vocalista Randy Rampage, con quien tenían
previsto realizar unos conciertos conmemorativos del trigésimo aniversario de
su exitoso debut “Alice In Hell”. Así que tras reponerse del impacto, y con un
nuevo trabajo en la recámara que llevará por título “Ballistic, Sadistic”, que
verá la luz a principios del próximo año, las huestes del incombustible
frontman regresaban a la sala mediana del Razzmatazz para rubricar ante sus
seguidores que todavía tienen cuerda para rato.
