El espectáculo y la provocación han estado siempre estrechamente vinculados al mundo del rock n´ roll. El circo de los horrores que protagonizan Lordi plantaba su carpa en el Salamandra para ofrecer a sus seguidores un espectáculo grotesco y descarado que contaría como banda sonora con piezas de su más reciente “Limited Deadition”, junto a un detallado recorrido por los mejores momentos de su ya prolífica producción discográfica. Para completar el cartel de esta noche los monstruos finlandeses contarían con el respaldo de los germanos Blood White, quienes aprovecharon la ocasión para presentarse ante el público de la capital catalana dando buena cuenta de una propuesta que combinó sonoridades nu-metaleras, algunas pinceladas de corte industrial y todo ello convenientemente aderezado con unos registros agresivos y rasgados.
