Dentro de la escena catalana, y
particularmente en la barcelonesa, las propuestas más potentes
y extremas siempre gozaron de un atención especial. Pese a ello, y dejando a
un lado contadísimas y meritorias excepciones, lo cierto es que las bandas que
integran esa escena underground en pocas
ocasiones han disfrutado del apoyo
necesario, lo que a la postre les ha hecho no tener la repercusión que sin duda
merecerían. Quizás por ello cuando un servidor se enteró de que Reaktion para
presentar su segunda entrega “Learning To Die” unirían fuerzas junto a Acromizer y Gemôrah, -ambas formaciones
también presentarían sus nuevos trabajos-, le pareció una fantástica iniciativa.
El enclave escogido para la triple puesta de largo del nuevo material fue la
Sala Monasterio de la Vila Olímpica. De modo que hasta allí se desplazó una
nutrida representación de seguidores y amigos de las bandas para ser testigos de primera mano de la descarga
de una tripleta que puso de manifiesto que los sonidos más oscuros y extremos
siguen contando con el apoyo y el beneplácito del personal.
