
Con una ciudad sumergida de lleno en la
vorágine modernista que supone el Mobile World Congress e inundada por la
pasión de un nuevo clásico futbolero, la capital catalana se preparaba para
acoger el retorno sobre los escenarios de los míticos Dogs D' Amour, una
formación que gracias a la calidad de sus trabajos, facturados durante la parte
final de la década de los 80 y principios de los 90, alcanzaron el estatus de
banda de Culto. Pese a que el nombre de la formación nunca llego a desaparecer
totalmente de la escena roquera, gracias a reuniones puntuales de su formación
clásica para le edición de “Happy Ever After”, coincidiendo con el inicio del
nuevo milenio, y algunas intentonas de su vocalista Tyla de mantenerse en el
candelero con sus actuaciones acústicas y con nuevas encarnaciones de la banda,
lo cierto es que esta reunión de la formación original, coincidiendo con el 25
aniversario de su celebrado "In The Dynamite Jet Saloon", y suponía una
estupenda ocasión para revivir toda la potencia y actitud de una banda que
estaba llamada a convertirse en un clásico, y que por sus malas relaciones
personales en algunos casos, y por los excesos de la vida en la carretera en
otros, se quedaron en el camino, convirtiéndose en una banda de referencia para
todos los amantes del rock mas clásico inundado con ese aroma cautivador y
tóxico de bourbon y humo.