En
cualquiera de sus variantes y múltiples encarnaciones Rhapsody siempre gozaron
de la simpatía y el apoyo de los seguidores del power metal sinfónico en
nuestro país. Para muchos su trayectoria se ha acabado convirtiendo en un auténtico
culebrón, pero sin duda la formación más longeva, fidedigna, y que mayor
conexión estilística guarda con aquella banda que despuntó a finales de la
década de los noventa son los Rhapsody Of Fire que capitanea el teclista Alex
Staropoli. La cita de esta noche en la Ciudad Condal marcaba el punto de
partida de su nueva gira europea, ya que su nueva obra “The Eighth Mountain”, no vería la luz
oficialmente hasta el día siguiente, aunque los más devotos tuvieron la
oportunidad de irse a casa con una copia del disco. El enclave escogido para el
retorno de los guerreros italianos a tierras catalanas fue la Sala Bóveda, y
como compañeros de viaje para todo este periplo por nuestro país los de Trieste
contaron con el concurso de los alemanes Thornbridge y los gallegos Aquelarre,
que aprovecharon la ocasión para presentar su recién estrenado “Suevia”.
