
Muchas son las bandas que se arrogan el mérito de ser implacables defensores del heavy metal. En demasiadas ocasiones todo ese alarde de autenticidad metalera no deja de ser más una pose estudiada y preconcebida que únicamente busca llamar la atención de la audiencia. Pero afortunadamente aún siguen existiendo bandas como Vhäldemar, que no practican heavy metal, sino que son, como ellos mismos dicen: “Heavy Metal A MUERTE!!!!!”. Desde que publicaron su primer largo, hace más de dos décadas, “Fight To The End”, la propuesta del combo de Barakaldo ha tenido una clara proyección internacional. Y aunque obras como “I Made my Own Hell” (2003) y “Metal Of The World”,(2007) , les sirvieron para darse a conocer tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, lo cierto es que el gran espaldarazo a su carrera llegó con la publicación de lo que fue su cuarto largo “Shadows Of Combat”(2013). Su incorporación a la escudería Xtreem Music serviría para que la formación que lideran el incombustible y carismático vocalista Carlos Escudero y el virtuoso guitarrista Pedro J. Monge, revitalizara su pasado publicando un compilado con sus dos primeras entregas y cinco temas extras. El siguiente paso fue poner en circulación el EP “Old King´s Visions”, a principios de 2017 que les allanaba al camino de cara a esa obra monumental que publicaron a finales de ese mismo 2017 bajo la denominación de “Against All Kings”. Con una personalidad totalmente definida y con la banda creciendo exponencialmente y llevando su propuesta a países como Japón, Rusia, Holanda y Francia tocaba mirar las cosas con perspectiva antes de volver a la carga con “Straight To Hell”, que llegaba en plena época pandémica para aplacar "la sed de metal " de todos sus seguidores.