Hay formaciones que gozan de una relevancia y una trascendencia que va mucho más allá de lo que parece a simple vista. Si uno habla con músicos de la escena extrema, y también de la progresiva, seguramente uno de los nombres más repetidos a la hora de citar algunas de sus influencias sea el de Coroner. Para muchos los suizos fueron una excentricidad dentro de la escena thrasher de finales de los ochenta en el Viejo Continente. Sin embargo, lo que no se puede negar es que con tan solo cinco largos, -publicados entre 1987 y 1993-, consiguieron convertirse en toda una institución, una banda de culto que rompió barreras y marcó algunas de las directrices en torno a las que evolucionaría el metal durante la controvertida década de los noventa. Aunque la banda volvió a la actividad en 2010, muchos pensábamos que a estas alturas de la película el catálogo de los suizos, en cuanto a lanzamientos de estudio se refiere estaba ya más que finiquitado, y más si tenemos en cuenta que el fichaje de la banda con el sello Century Media se materizalizó en Julio de 2016.
