Hacía
poco más de un año que los helenos Septicflesh pisaron este mismo recinto para
presentar “Codex Omega”. Y es que desde que la banda que lidera el
incombustible Spiros “Seth” Antoniou volviera a poner su maquinaria en marcha a
principios de 2007 su andadura ha estado marcada por la regularidad a la hora
de editar sus entregas de estudio, y por la arrolladora potencia de unos
directos que se han tornado cada vez más grandilocuentes y “sintéticos”. Y esa
es precisamente la principal crítica de algunos de sus seguidores que opinan
que la banda se apoya en exceso en arreglos y orquestaciones pregrabadas en sus
directos. Aunque personalmente creo que esos elementos son los que convierten
la propuesta del combo ateniense en
algún único, personal, e inimitable.
